Roa individualmente

En un encuentro de pocas novedades de inicio, el Deportivo Cali sumó su segunda victoria al hilo y se acercó al grupo de los ocho de la Liga Águila. En un primer tiempo igualado por el bajo ritmo y la timidez constatada en ambos conjuntos con la posesión, pero tácticamente favorable a los de Jaime De la Pava por planeación y realización, la gran noticia azucarera recayó en Andrés Felipe Roa, fundamental en la obtención del triunfo como factor técnico.

Exhibición

Atlético Nacional venció 4-0 a Libertad y clasificó como líder de su grupo a los octavos de final de la Copa Libertadores. El elenco verdiblanco ofreció una exhibición que lo llena de confianza de cara a lo que se viene en los dos torneos que enfrenta. De este encuentro debe destacarse el nivel mostrado por Luis Carlos Ruiz, Yulián Mejía, Alejandro Bernal y Farid Díaz.

La idea de Nacional era clara. En el encuentro en que se enfrentaron estos dos equipos por la primera fecha del grupo, los dirigidos por Osorio habían hecho daño con los balones a espaldas de los laterales. Para este partido, los volantes centrales, Farid Díaz y Alejandro Bernal, buscaron a Copete pero no tuvieron éxito en los primeros minutos. La situación cambió cuando probaron por la derecha donde aparecía Orlando Berrío. Allí el cartagenero fue superior y se hizo incontenible. Si no mandaba un centro venenoso, se asociaba con Ruiz y Mejía que se acercaban a ayudarlo. Su velocidad y su precisión a la hora de enviar el balón al área causaron estragos en la defensa gumarela.

El gol fue una jugada que comenzó Bernal, hilvanó Berrío, asistió Ruiz y definió Mejía

A Hernán Rodrigo López y a Santiago Tréllez no les estaba llegando el esférico. Molinas no repartía bien y sus compañeros caían ante la efectiva presión verdolaga. Así mismo, Benítez estaba siendo superado por Berrío. Bareiro y González no pesaban en el encuentro. Fue por esto que cuando llegó el primer gol de Atlético Nacional, Libertad se derrumbó. El equipo cedió y acentuó las virtudes de un rival.

Para la segunda mitad el equipo paraguayo adelantó líneas y eso lo aprovecho Nacional en 7 minutos, específicamente Luis Carlos Ruiz. Primero, el delantero aprovechó la pasividad de la defensa para acomodarse y sacar un remate que Muñoz no pudo detener. Luego cobró un mal movimiento en salida de la defensa, recibió un pase de Yulián Mejía y colgó al portero rival. El 3-0 era contundente y Libertad nunca reaccionó. Más adelante Copete anotó el 4-0 y cerró el marcador a favor de los colombianos.

Ruiz lleva 4 goles en la Copa

El partido deja varias conclusiones que son importantes para analizar lo que puede hacer o dejar de hacer Nacional en lo que queda del semestre. La primera es el nuevo rol de Farid Díaz. El codacense lleva dos partidos en los que ha mostrado un rendimiento bastante notable como volante central. Su buen pie y el desgaste que puede hacer en un partido lo ponen en una posición muy seria para pelear el puesto en los encuentros importantes que van a tener los verdolagas en lo que queda de semestre. Lo segundo es la regularidad de Yulián Mejía. El otrora jugador de Medellín está preciso y se está moviendo bien. Él es el eje del juego interior del equipo, por sus pies debe pasar el balón cuando el equipo ataca por la zona central. Él filtra y distribuye. Lo tercero es la importante labor de Luis Carlos Ruiz dentro de la cancha. El samario pivotea, encara y corre durante los 90 minutos. También abre espacios, desacomoda a la defensa y se asocia bien. Le sienta bien a su equipo y frente a Libertad fue la figura. En definitiva, si los jugadores tienen un buen rendimiento, Nacional puede exhibirse de nuevo este semestre. Por ahora el cuadro antioqueño debe esperar rival en el torneo continental.

Confianza

Nacional ganó pero no jugó bien. El equipo de Osorio, a falta de una fecha, es el líder del grupo 7 de la Copa Libertadores y está muy cerca de obtener la clasificación a la segunda ronda del torneo continental. Las figuras del partido fueron Yulián Mejía, por haber anotado el gol y por haber sido el único que agitó la defensa rival, y Camilo Vargas, que tuvo un par de intervenciones que mantuvieron el resultado a favor de los verdolagas.

Nacional tiene 8 puntos y depende de sí mismo para clasificar

Hablando del portero bogotano, el partido frente a Estudiantes le permitió ganar confianza. En primer lugar, Vargas logró sacar su arco en cero por primera vez este semestre. Así mismo tuvo intervenciones importantes, en especial el mano a mano que tuvo Guido Carrillo antes del gol de Yulián Mejía. Otra cosa que se debe destacar en su actuación es la seguridad que mostró cuando salió a interceptar los balones aéreos. Este ha sido, hasta ahora, el mejor partido de Camilo con la camiseta verde.

Confianza también ganó la defensa. A pesar de haber cometido muchos errores, los cuatro de atrás lograron sacar el arco en cero después de haber recibido 6 goles en los últimos dos encuentros. Además, esto sirvió para que se detuviera, por lo menos de manera parcial, el aluvión de críticas que había caído por el regular rendimiento mostrado por los defensores a lo largo del semestre. Aquí tiene que haber claridad. La zaga de Nacional todavía tiene mucho trabajo que hacer y ayer se evidenció en varias cosas. Francisco Nájera, que jugó como lateral derecho, vio muchas veces pasar a Álvaro Pereira a su espalda. Alexis Henríquez no ha estado bien en lo mejor que sabe hacer, el uno contra uno, y Carrillo lo complicó bastante en algunos tramos. Más allá de estos detalles, ambos estuvieron atentos en la mayor parte del encuentro.

En un par de ocasiones, la defensa quedó expuesta por culpa de los errores de los volantes

A pesar de que a Peralta todavía le mucho por mejorar, en especial después de que el entrenador lo hubiera sacado antes de que finalizara el primer tiempo del encuentro en el que su equipo perdió con Cortuluá por su paupérrimo rendimiento. Sin embargo, el jugador respondió a la confianza dada por el entrenador en el Estadio Único de La Plata. Sin hacer un partido brillante, Diego cumplió y supo aguantar la arremetida del rival en algunos tramos del partido. Finalmente, Óscar Fabián Murillo, que jugó como lateral izquierdo, mostró en algunos momentos del cotejo la fortaleza, la concentración y la efectividad que lo hicieron hace un poco más de un año uno de los mejores defensores de la liga colombiana. Por ese lado, Estudiantes no pudo causar tanto daño.

Finalmente ganó en confianza Jonathan Yulián Mejía Chaverra. El 13 verdolaga se terminó de consolidar como el referente del equipo del primer semestre de 2015. Su nivel es superior, si se le compara con el del equipo en general, y ya quedó evidenciado. Sus movimientos, la manera en la que transporta el balón y su precisión para enviar pases le han salvado más de un partido a su club. En La Plata lo que hizo fue asociarse bastante bien con Alejandro Guerra, el compañero con el que mejor se entiende, para acercarse al área y sacar un remate que rebotó en un defensor y que Hilario Navarro no pudo detener. Mejía le dio 3 puntos de oro a su equipo.

Mejía lleva 3 goles y 6 asistencias en lo que llevamos de semestre

Juan Carlos Osorio sabe que el equipo está pasando por uno de los momentos más complicados que ha tenido desde que él llegó. Sin embargo, la confianza que le da a Nacional la victoria frente a Estudiantes en La Plata va a ser fundamental para competir el resto del semestre. En Medellín, Nacional tendrá que recibir a Libertad y dependiendo de cómo realice su trabajo, el equipo podrá jugar los octavos de final de la Copa Libertadores o simplemente resignara su semestre a la búsqueda de un nuevo título local.

Valencia x2

Hay dos circunstancias de juego que definen a Juan David Valencia. La primera se da cuando su equipo tiene un tiro libre a favor a menos de 35 metros del arco rival. Normalmente, el antioqueño acomoda el balón entre los tres palos del arco rival cuando tiene la posibilidad de ejecutar una acción de este tipo. La segunda se da cuando está jugando de extremo y recibe el balón. Allí, Valencia engancha con su pie izquierdo, amaga y remata de derecha. Frente a Deportes Tolima, Juan David tuvo la oportunidad de hacer una vez cada jugada y con ello le dio a Nacional una victoria que lo pone, de manera parcial, en la segunda posición de la Liga Águila.

Desde el 2012 Valencia no anotaba un doblete

Al minuto dos, los verdolagas anotaron el primer gol y comenzaron a dominar el encuentro. En el 1-4-3-3 de Juan Carlos Osorio aparecían Palomino, Bernal y Mejía en el centro del campo y estaban controlando el partido sin problema. Los antioqueños comenzaron a tocar y a dominar a un Tolima que no lucía cómodo en la cancha. Sin Barrios y sin Estrada, el equipo de Ibagué sufrió a la hora de recuperar el esférico y de generar fútbol. A espaldas de Rivas, Uribe y Figueredo apareció con frecuencia algún jugador rival con el espacio suficiente para rematar al arco de Joel Silva.

Para el segundo tiempo, Gamero mandó a Marco Pérez al campo. El otrora jugador del Zaragoza fue uno de los pilares de un elenco cuya puesta en escena cambió de modo drástico. Deportes Tolima adelantó líneas, presionó más adelante y se acercó al arco de Franco Armani. Pérez se ubicó como extremo derecho y desde allí desbordó, mandó centros e incluso remató al arco. Sin embargo el paso de los minutos fue desgastando a un equipo que no aprovechó las oportunidades que tuvo para reducir la distancia en el marcador. Al final, Nacional terminó mejor físicamente y volvió a la victoria después de dos derrotas seguidas, frente al Barcelona de Ecuador y Deportivo Cali.

Armani se destacó en la segunda mitad

Cabe destacar el rendimiento de Yulián Mejía. En el segundo gol, el 13 verdolaga mandó un cambio de frente que le quedó a Valencia, que luego enganchó y definió. Para Osorio, Mejía es una pieza fundamental y eso lo confirma el hecho de que haya jugado 8 de los 11 encuentros que ha tenido su equipo este semestre en liga. Su influencia se ve reflejada en los pases que envía desde el centro del campo y en lo bien que se posiciona en la cancha. Por el lado del Tolima debe destacarse a Andrés Ibargüen. El vallecaucano apareció en el momento más complicado de su equipo en el partido y estuvo a punto de anotar. Pero, sin lugar a dudas, los zapatazos de Valencia fueron los que desequilibraron el partido y le dieron tranquilidad a un equipo que había sido muy criticado por el rendimiento mostrado en los dos encuentros anteriores a este.

No fue como lo pensamos

Atlético Nacional recibía a Barcelona de Ecuador a quien hace una semana le había vencido 1-2 en Guayaquil. Juan Carlos Osorio para esta ocasión había planificado un partido con mucho control y posesión por parte de los suyos. Se vio un fútbol vistoso por parte de Nacional y un dominio notable –hasta que Guerra estuvo-, pero todo se vino abajo muy rápido. Un error garrafal de Camilo Vargas más unos minutos del pletórico Brahian Alemán le alcanzaron a Barcelona para revivir en la Copa Libertadores.

Desconcentraciones y errores en defensa siguen costándole partidos a los verdolagas.

Nacional demostró una vez más que sabe mucho con la pelota. O que tiene jugadores que pueden darle un trato fascinante al cuero. El primer tercio del partido estuvo lleno de un fútbol exquisito por parte de Mejía y Guerra, estos vienen siendo los más destacados en cada partido. Como ante Medellín, por Liga, Nacional en el inicio arrolló a un tímido Barcelona que no sabía ocupar la zona defensiva del campo y que ante la movilidad de los de Osorio brindó muchos espacios.

Las botas de Mejía dominan y dan mejor control en cada partido.

Osorio dispuso en mitad de campo de quienes cree que son los más técnicos y talentosos con el balón. El esquema táctico de Juan Carlos fue 1-3-5-2. Palomino como mediocentro, Bernal y Mejía como interiores. Guerra y Copete de carrileros. Y en punta de lanza estuvo Zeballos, con mayor libertad que Ruiz. Este modelo le permitió a Nacional ser profundo por la banda derecha. El pase diagonal de Mejía a Guerra brindó mucha claridad al equipo, sobretodo porque Zeballos bajó a bascular en ese sector. Pablo retrocedió varios metros y conectó además con Bernal y Mejía, descargó siempre con precisión al jugador libre y a partir de ahí Nacional creció en el juego e inventó espacios. Yulián está siendo muy importante en la dinámica de este Nacional. Mejía se muestra siempre para recibir, se ubica entre líneas rivales y se encarga de darle circulación al juego. Se destaca en exceso la capacidad que tiene para dar el último toque. Puede ser al pie de su compañero o al espacio.

Nacional no logra hallar equilibrio entre defensa y ataque.

Mantener la concentración a lo largo del partido le viene costando mucho a Atlético Nacional. Ya había dado muestra de esto en Ecuador y en su último partido por el torneo local. Y en ellos, resolvió Osorio y su libreta. Anoche fue la excepción, en un par de minutos Barcelona empató el partido y tras el descanso logró ponerse en ventaja. Defensivamente Nacional no ha sido ordenado, siempre ha tenido fallas pero justo ahora se vienen haciendo más evidentes. El retroceso le cuesta mucho, no hay equilibrio en mitad de cancha. Cuando debe recuperarse la pelota Mejía y Bernal no presionan. En estático defensivamente no son los mejores, no saben morder y lo hacen poco. Nacional entregó muchos espacios en la última zona de su campo, no acumulaba gente y generalmente quedó 3×3. Con este sistema cualquier desconcentración y un posible desmarque rival los deja en desventaja. Y si se suma que tu mejor hombre en transición de defensa a ataque está impreciso el panorama se vuelve tétrico. Bocanegra no estuvo fino y en la oscuridad que viven sus compañeros en defensa remontar fue imposible.

Nacional llegó a soñar con la victoria, quedarse con el partido e incluso golear. La noche pintaba muy buena, romántica y encantadora. Nacional coqueteó para que fuese de esa manera y creímos que al final le iban a dar el sí. Cerró los ojos y cuando los quiso abrir ya la victoria no estaba, se había escapado. Sencillamente no fue como lo pensamos.

Los cambios funcionaron de nuevo

En el clásico 284 Nacional retomó el liderato de la Liga Águila. Los cambios hechos por Juan Carlos Osorio fueron claves, de nuevo, para que el equipo verdolaga venciera al Independiente Medellín. Los rojos perdieron su segundo juego en el semestre – ambos contra Nacional- y quedaron en la cuarta posición del torneo.

En los primeros minutos Nacional arrolló al Medellín. Yulián Mejía y Alejandro Guerra volvieron a mostrar que su sociedad hace mejor a su equipo. Con toques muy rápidos y precisos desarticularon el mediocampo del rival. Allí debe hacérsele una mención especial a Pablo Velázquez que, además de haber anotado al minuto 3, se movió muy bien y fabricó espacios que sus compañeros aprovecharon para hacer daño. También debe mencionarse que durante este tramo inicial del partido, los verdolagas recuperaron muy rápido el balón en el centro del campo y desde ahí abrieron la cancha. En las bandas aparecían Berrío y Escobar, también Díaz y García cuando se proyectaban.

Mejía se sigue consolidando en el centro del campo de Nacional

Sin embargo, el paso de los minutos fue despertando al “poderoso”.  Hernán Torres adelantó líneas y comenzó a presionar la salida de Nacional. Allí recuperaron un par de balones y se acercaron al arco de Camilo Vargas. Como ya se ha dicho, los de Osorio tienen problemas en este aspecto y los rivales lo aprovechan. A esto se le debe agregar que cuando Palomino, Guerra o Mejía recibieron el balón, dos o tres jugadores del Medellín aparecieron para marcar y recuperar el esférico.

Al estar ausentes Hechalar y Marrugo, Torres puso a Daniel Hernández y a Brayan Angulo. El primero comenzó a filtrar pases a Caicedo y a Pérez, que estuvo muy activo en la banda izquierda. El segundo rompió la defensa con sus conducciones y con sus paredes. A Nacional le costó durante un buen tramo del partido superar la mitad de la cancha.

Juan David Pérez fue uno de los jugadores que más desequilibró

En el segundo tiempo, con el partido ya empatado, Nacional volvió a tomar la iniciativa. Sin las mismas facilidades del primer tiempo, los de Osorio recuperaron el balón y dominaron. Para esto fue fundamental, de nuevo, la labor de Velázquez. El paraguayo estuvo más activo que en la primera mitad y bajó muchísimo más a pivotear y a asociarse con Guerra y Mejía que eran los que aparecían detrás de él.

El problema con el que se encontró Nacional aquí fue con el de los espacios dejados atrás. El equipo estaba muy adelantado y sus rivales vieron que por ahí podrían acercarse al arco de Vargas. Con balones largos, los rojos buscaron a Pérez y a Caicedo para que aprovecharan su velocidad para pasar a los centrales verdolagas.  En la mayoría de jugadas ganaron los centrales verdolagas, pero cuando no fue así, el portero de Nacional apareció para atajar los remates de los delanteros rivales.

Palomino lució muy solo en algunas ocasiones

Ahí fue donde Osorio volvió a corregir. Sebastián Pérez y Jonathan Copete entraron por Andrés Escobar y por Orlando Berrío. El 1-4-3-3 se mantuvo pero Guerra ya no era el interior, en ese momento se había vuelto extremo derecho. Por ese lado, el venezolano terminó de gestar un partido redondo. Primero anotó el gol con el que su equipo se puso al frente de nuevo, luego de que en un tiro libre, Gilberto García le mandara un pase para que él llegara a espalda de Caicedo y definiera sin dejar rebotar el balón en el suelo. Luego, el equipo focalizó todos los ataques por ese lado y él fue fundamental para mantener el dominio que se tuvo sobre el rival.

Al final el equipo ganó 3-1. El último gol fue anotado por Jefferson Duque. El goleador antioqueño volvió a las canchas después de 7 meses sin jugar y aprovechó la única oportunidad que tuvo para anotar en el partido. Con esto, se cerró el clásico 284 que se jugó a un ritmo altísimo y que fue muy intenso. A Osorio, los tres cambios le funcionaron de nuevo.

De Zeballos a Ruiz

Nacional mostró tres fases de juego en Guayaquil. Desde la primera hasta la tercera, de forma ascendente. Osorio evidenció, una vez más, desde su libreta y esfero, que es un ser humano innatural para ajustar y cambiar el rumbo de los partidos con su dirección de campo. Es un privilegio tenerlo en nuestro fútbol.

Bocanegra denotó de capacidad física para recuperar y agilidad en la entrega

En la primera fase de juego verdolaga, la más improductiva, Osorio quiso repetir la actuación ante Estudiantes. Bocanegra de mediocentro, interiores muy cerca de él y gran parte del desborde y desequilibrio por los pasillos externos. Sin embargo, Barcelona apretó a Nacional desde el primer segundo y robó muy cerca de Armani. Simple –con espacios– en la distribución y errático –presionado– Daniel. Los interiores (Bernal y Mejía) no leyeron correctamente la salida con balón, y jugaron casi a la misma altura de Bocanegra y cerca de Alcatraz y Valencia. No había movilidad y no había un lanzador por naturaleza. Imagen de equipo recto los primeros 20 minutos.

Osorio reacomodó como pudo y le ahorró a los centrales buscar siempre a Bocanegra como posible receptor para verticalizar de inmediato con Bernal y Mejía. Barcelona se cerró sobresalientemente por dentro con Frezzotti de pivote más Vega y Oyola de interiores, y allí Alejandro y Yulián no tuvieron tiempo para jugar de cara y maniobrar. Apareció Zeballos con algún movimiento (saliendo del área) o uno que otro desmarque profundo, mínimamente fructífero, pero no mostró peligro y mucho menos agitó Nacional. Sin embargo, en lo positivo, dejaron de ofrecer pérdidas en zonas peligrosas y comenzaron a jugar en campo contrario.

Ruiz volvió a sumar saliendo del banquillo

En la tercera y última fase del juego, con los cambios de Ruiz y Guerra, el cuadro verdolaga mejoró. Nacional comenzó a tener más espacios entre líneas. Mejía lanzó, Bernal rellenó y Guerra gestó. El 3+2 por dentro que realizó Barcelona toda la primera mitad y parte de la segunda, pasó a ser un 3+4 en desventaja. Juan Carlos arriesgó y acertó con Alejandro, además Luis Carlos fue un zancudo para el plan defensivo de Rubén Israel. El samario multiplicó las líneas de pase y trazó desmarques y movimientos con profundidad y sentido. Hace apenas días, visitando Manizales, sustituyó a Velázquez y sumó dos goles. Anoche, por Copa Libertadores, Osorio pasó de Zeballos a Ruiz y él aportó un gol y una asistencia con una jugada fantástica.