Como tiburón en el agua

De repente nada estaba en su lugar. De repente la trama había desviado su curso lógico, a la manera del mejor teatro del absurdo, y Julio Comesaña, que anhela la Copa Sudamericana como ninguno, fue el dramaturgo estelar. La antilógica del uruguayo imperó en El Campín: Santa Fe fue preso de una presión alta y Atlético Junior impuso el ritmo en la altura bogotana como pocas veces se ha atrevido

La pirámide invertida

La Copa Libertadores apenas empieza, pero Atlético Junior afrontó una llave que bien podría ser de cuartos de final. Olimpia de Paraguay es un viejo zorro de la Copa, la tiene en sus vitrinas, y su espíritu así lo recalca en todo momento. Por eso y por la manera en que definió la llave, la victoria rojiblanca es un impulso mayúsculo para el segundo proyecto de Alexis Mendoza en la arenosa.

Mauricio Cuero en la Copa Libertadores

En una noche imponente en el Defensores del Chaco, Olimpia sacó la primera ventaja de la eliminatoria por la mínima diferencia sobre Atlético Junior. En un envite que aún ilustró señas de pretemporada, sobre todo por su ritmo e interpretación del juego, marcó la diferencia el factor Mauricio Cuero, un futbolista preparado desde lo físico para imponerse a cualquier escenario sudamericano con aclarados por delante.