Vértigo con buen pie

El fútbol vertiginoso y campeón del Deportes Tolima se topó en El Campín con un rival que lo superó hasta hacerlo ver mal. Esta vez no contó con Rafael Carrascal en el mediocampo y seguramente eso fue un gran condicionante, pero no deja de ser un indicio que se haya visto tan superado por un equipo que habla su mismo idioma: verticalidad, agresividad y transiciones a pleno pulmón.

Bodhert hallando salidas

El Santa Fe que enfrentó anoche Hubert Bodhert por Liga no es el mismo que enfrentó por Copa. Tras la inyección anímica del clásico capitalino por Sudamericana, el león es otro y se siente capaz de replicar el ritmo de juego de la crema y nata del FPC. Tanto así que, en el estadio de uno de los candidatos de la Liga Águila, pudo imponer su intensidad por pasajes e inquietar al Once Caldas.

Toma y dame en Pacaembú

Muchos siglos atrás, en la Antigua Grecia, Heráclito dejó constancia de uno de los más sustanciosos aforismos que se recuerde: “nadie se baña dos veces en el mismo río”. Amén del filósofo, el mundo es el resultado del eterno flujo cambiante. Pero el hombre, caprichoso animal, no da tregua en su afán por hallar patrones, dar orden al caos y, en definitiva, forzar la idea de que las aguas del ayer guardan relación con el ahora.

El muro cardenal

Seguramente el obstáculo más grande para este Independiente Santa Fe sea el propio Gustavo Costas. Entiéndase bien: no es que el entrenador argentino sea nocivo para el equipo. Todo lo contrario: con su presión psicológica, sus reproches incansables desde la línea de cal y la intensidad con la que vive el fútbol, Costas es la primera piedra en el camino para un equipo que, en consecuencia, ha forjado unos nervios de acero.