Acompañar a Rafa Márquez

En mayo de 2014, y después de una tortuosa clasificación para la Copa del Mundo, Miguel Herrera afrontó la difícil tarea de construir un equipo, con escaso margen de tiempo, donde las dudas estaban más que justificadas. Herrera no sólo consiguió disiparlas pronto, sino que también dotó de identidad a una escuadra que tuvo contra las cuerdas a la Holanda de Robben, compitió ante la anfitriona Brasil y barrió a la Croacia de Luka Modric e Ivan Rakitic. Jugando un fútbol reconocible, ese equipo nacía y moría en la legendaria figura de Rafael Márquez