El diez en cohete

James Rodríguez jugó en Balaídos sobre un cohete. El Toto Berizzo empujó a los suyos hacia adelante y el 10 blanco se lanzó hacia el espacio. Se llevó con él a Chicharito y a Cristiano, lo cual fue suficiente para garantizar la victoria del Real Madrid. El pitazo de arranque dio paso a la ignición de otro performance altisonante del cafetero, clave inalienable en esta recta final de temporada para su escuadra. En esta ocasión, el cucuteño logró exhibirse a máxima velocidad y con toda la potencia, tal como lo exigió el rival y el escenario. Cada decisión que tomó fue óptima para el acelerado y turbulento viaje de su equipo hacia el objetivo final.

El plan local fue propicio para el espectáculo. Nolito, Orellana y Mina rajaron por los tres carriles a los de Ancelotti en ataque. A cambio, cada transición visitante era fugaz, y adquiría fuerza y sentido en los pies de James. Él armó el empate, dibujó y asistió el 1-2, y firmó el 2-3. Demasiado espacio dejó el Celta, lo que aprovechó el campeón de Europa, comandado por su diez, para viajar hacia la galaxia del triunfo en una noche divertida, y volverse a casa con la seguridad de seguir a muy poca distancia de su archirrival.

Muevo y desordeno

Si existe un jugador del Sevilla que represente peligro para un contrario ese es Carlos Bacca, y necesariamente no se piensa en cómo pararle, sino en llegar a tiempo para alcanzarlo. Generalmente saca ventaja. Bacca posee potencia para pelear entre defensores y salir victorioso, pero más allá de los enfrentamientos que siempre tiene, su mayor habilidad ante los grandes es moverse.

Bacca estando de cara a sus compañeros le da sentido al ataque

La movilidad de Bacca activa a sus compañeros. Carlos juega de espalda y descarga vertical u horizontalmente, dependiendo de la dirección que él desea llevar, y sale disparado al espacio vacío que obliga dejar. Piqué sufrió los desmarques constantes del colombiano. Carlos le sacaba de su posición para que fuese aprovechado por Vitolo, pero Víctor Machín no tuvo la mejor noche y no pasó cuenta de cobro por cada salida y hueco que dejó Gerard.

Carlos no estuvo finísimo, pero aportó peligro a los ataques de su equipo

La puntería de Bacca ante Barcelona no estuvo nada acertada, las opciones más claras que tuvo su equipo en la primera mitad nacieron y acabaron en sus botas. No tuvo oportunidad de marcar e igualar el marcador en la primera parte. Sin embargo, Carlos fue vital para desordenar la defensa culé que pocas opciones brindó en un primer tercio de partido que dominaron a placer. Barça se hizo con la pelota y se ordenó con ella, dándole pocas opciones a Sevilla de salir a la contra, pero los balones en largo lanzados a Bacca eran oxígeno ante la presión asfixiante de Barcelona. A través de protecciones y controles, Carlos ordenó a su equipo y desordenó al rival.

James, el eslabón perdido entre la defensa y el ataque

El Madrid es un equipo roto. El desbalance entre defensa y ataque hace que marque y reciba muchos goles. La desproporción mostrada por el equipo generó la necesidad de buscar un enlace, Ancelotti escogió a James pero el 10 colombiano parece no responder.

Clavado en banda izquierda para defender y con un poco más de libertad para actuar en el frente de ataque el colombiano debe ser el encargado de unir los dos bloques merengues. Sus compañeros en la línea de mediocampistas, Kroos y Modric, suelen retrasarse un poco más para ayudar en marca y liberar a James.

El 10 de la Selección jugó 74 minutos en la victoria de su equipo frente al Villarreal

El partido en el Madrigal representaba la prueba perfecta para probar las habilidades del 10, que venía en alza. Pero el colombiano volvió a mostrar que no ha terminado de adaptarse al Real Madrid. James, acostumbrado a un ritmo más cansino, donde él era el encargado de cambiar los tiempos del juego con pases que diluían fácilmente, debido al cambio de velocidad e intención del juego, las defensas rivales, se encontró con un equipo falto de intensidad para defender y excesivamente vertical a la hora de atacar.

A pesar del vuelco que le dio la dirigencia a la plantilla merengue el equipo sigue con muchos vicios de la temporada pasada, abusando del juego largo y del poder individual de sus jugadores. Con Di Maria y Xabi Alonso tenía mucho más sentido pero con James y Kroos en cancha un cambio en el estilo de juego es más que necesario.

Contra el Villarreal el 10 merengue sufrió mucho, casi no tocó el balón y en marca su trabajo fue de lo peor que ha mostrado hasta ahora. Su andar lento en el terreno de juego le impidió conectar con las transiciones en ataque de sus compañeros y en defensa, al igual que todo el Madrid, corrió muy poco y sin inteligencia. El Villarreal explotó su banda durante todo el partido.James tuvo un mal partido pero demostró que aún en sus malos díases un jugador sumamente peligroso. Le bastó un contragolpe parademostrar que sus habilidades de pasador están intactas. Con un pase vertical de 60 metros gestó el segundo gol del Madrid. Rodríguez es un jugador que puede ser clave para el funcionamiento del equipo merengue. Es quien tiene la calidad para romper las defensas estáticas y la precisión para jugar en largo cuando contragolpee el Madrid, sin sacrificar la solidez defensiva del equipo. Es ese eslabón perdido que le falta a la cadena de juego del equipo merengue.

James en el lado débil

El Real Madrid-Elche por Liga en el Santiago Bernabéu fue una exhibición de Cristiano Ronaldo. Otra más. En tal escenario, James Rodríguez no actuó de volante por el sector izquierdo. Carlo Ancelotti lo envió a la derecha. Esa parcela del campo sería la del lado débil del ataque blanco, pues por ahí no pasaría el balón con la frecuencia del flanco contrario. El equipo merengue cargaba el juego por la izquierda, se generaba un aclarado en la derecha, y cuando al cucuteño le llegaba el balón, tenía espacio para decidir. Y así sumó.

El 4-4-2/4-3-3 que propone el entrenador italiano cuaja más a medida que pasan los partidos en este inicio de curso. Cuando los merengues no tienen la pelota, el Madrid es un 4-4-2. Contra el equipo ilicitano la punta fue para Gareth Bale y Cristiano Ronaldo. La banda izquierda fue para Isco y la derecha para James, el doble pivote para Illarramendi -gran partido- y para Kroos. Los laterales fueron Marcelo y Carvajal, y los centrales Ramos y Varane. Bajo palos estuvo Keylor Navas, poco exigido durante todo el encuentro.

James fue resolutivo recibiendo en zonas más libres

El Madrid mutaba cuando la posesión era suya. Pasaba a 4-3-3. Isco cerraba su posición, James subía un peldaño y Cristiano tenía libertad para caer sobre la izquierda. Además, hoy Illarramendi se ubicó en el sector izquierdo, probablemente para cerrar a la espalda de Marcelo. Así, en esa zona se jutaban Isco, Marcelo, Illarra, y Ronaldo cuando aparecía por ahí. Al otro lado, James Rodríguez contemplaba las acciones. Cuando le llegaba la pelota, tocaba y se movía con acierto. O si no, buscaba generar peligro inmediatamente. Así puso un centro de los suyos que supuso el primer gol blanco. También realizó un gran toque de primera para habilitar una llegada de Kroos desde atrás. El alemán disparó y el portero del Elche atajó. Era su segunda asistencia.Y así hubo otras jugadas.

James todavía debe cogerle el tiro a decidir cuándo permanecer abierto y cuándo ofrecerse por dentro si juega a pierna cambiada. Sin embargo, el perfil le favorece para ser más resolutivo, pues puede encarar y buscar el disparo, o asistir de forma más sencilla que cuando juega como facilitador al otro lado del campo. Además, si Isco y Marcelo están tocando por el otro lado, lo normal es que cuando a Rodríguez le llegue, esté en condiciones de matar al rival por pura calidad. Aún no tiene sitio fijo, pero el cafetero sigue creciendo en Chamartín. No deja de aportar.