El DIM del goce

Uno de los dos encuentros disputados ayer por los cuartos de final de la Liga entre Independiente Medellín y Atlético Bucaramanga estuvo marcado por la fragilidad defensiva del equipo de Flabio Torres. En lo individual, ninguno de sus zagueros alcanzó el nivel mínimo requerido para un partido de estas instancias, mientras que en lo colectivo formaron una caótica línea del fuera de juego que facilitó las cosas de sobremanera a su rival.

Vértigo con buen pie

El fútbol vertiginoso y campeón del Deportes Tolima se topó en El Campín con un rival que lo superó hasta hacerlo ver mal. Esta vez no contó con Rafael Carrascal en el mediocampo y seguramente eso fue un gran condicionante, pero no deja de ser un indicio que se haya visto tan superado por un equipo que habla su mismo idioma: verticalidad, agresividad y transiciones a pleno pulmón.

Bodhert hallando salidas

El Santa Fe que enfrentó anoche Hubert Bodhert por Liga no es el mismo que enfrentó por Copa. Tras la inyección anímica del clásico capitalino por Sudamericana, el león es otro y se siente capaz de replicar el ritmo de juego de la crema y nata del FPC. Tanto así que, en el estadio de uno de los candidatos de la Liga Águila, pudo imponer su intensidad por pasajes e inquietar al Once Caldas.

Jardín sin flores

Quien atraviesa el jardín llega más rápido, pero pisa las flores. Miguel Ángel Russo, preso de la mala racha de Millonarios en Bogotá, y que amenaza con invadir por completo la moral azul, decidió cortar camino de cara al gol y atacar, ante el Junior de Julio Comesaña, con tres delanteros puros, con las características propias que los diferencian, pero delanteros al fin y al cabo