Silva a falta de Mosquera

En la primera llave de playoffs de los cuartos de final de la Liga Águila II, La Equidad y Millonarios igualaron a un tanto en Techo. Con los de Russo sumergidos en una dinámica inmejorable, pues venían acompañando con justicia futbolística los resultados de la segunda mitad de la fase regular, vieron a los ojos a una Equidad hecha y derecha en su objetivo de ser la gran revelación de la Liga colombiana.

La Equidad 3.1

La Equidad, bajo el mandato de Luis Fernando Suárez, logró lo que nadie había conseguido como entrenador asegurador desde Alexis García: clasificar a las finales del fútbol colombiano. Es cierto que los equipos tanto de Santiago Escobar como de Arturo Boyacá causaron, a nivel de juego, un impacto claro y potente en Primera División, pero sus respectivos periplos habían compartido el mismo triste desenlace

Zarpazos agudos

La Equidad de Santiago Escobar ha encontrado en Jean Carlos Blanco un jugador de movimientos sagaces, profundos y que merodea la línea del área en una particular danza de acecho que presencia la defensa rival. Estar cerca a portería brinda al jugador un aura especial. Batallar entre la gloria de anotar y el fracaso de desperdiciar no causa en Blanco mayor impacto, pues hay muy pocos delanteros que poseen su vitalidad, es decir: persistir en sus acciones y ser valientes a la hora de volver a comenzar a marcar la ruta hacia la emoción del gol. No declina nunca, por mucho que falle.

Desde su paso por la sub-17, Blanco alcanzó el status de “promesa”

Fue a territorio africano como uno más de la sub-17 de Colombia y regresó con el rótulo de promesa tras darle la victoria a su selección ante Argentina en octavos. Anunciaba que su perfil era distinto. Jean Carlos ejecuta movimientos fríos, calculados y astutos. Estando como llegando. Su versatilidad permite que se mueva por todo el frente de ataque sin apenas sentir la diferencia posicional. Cae a banda, es eslabón por dentro, gana línea de fondo por fuera y llega a gol con un olfato inusitado.

Jugando como delantero referencia, Blanco es un espectáculo. No es robusto pero va al choque, logrando salir ileso. Escurrirse de los centrales y agobiar la espalda de los laterales es un comportamiento que hace con naturalidad y sentido. Además cuenta con auténticos pasadores como Motta y Villota para facilitarle las cosas. Sus demarques verticales son potentes gracias a una carrera espléndida que lo hace imparable. Y, para más inri, su altura lo hace un recurso para balones que llegan a la olla.

Blanco es tan bueno estando como llegando al área

Desde atrás, llegando, Jean Carlos Blanco exhibe decisiones que contemplan pocos delanteros en el fútbol colombiano. La variedad de movimientos coherentes, tanto con y sin balón, le hacen un arma prodigiosa para la construcción de juego y generación de ocasiones. Siempre destiempla la presión del rival con la movilidad que crea y amplia espacios para que disfruten Wason y Motta. Perfilarse hacia el gol no le es difícil aunque, aquí, desfila una carencia: su cuota goleadora no es la mejor.

Podríamos decir que Jean Carlos Blanco es un delantero flexible y con muchas virtudes en cocción. Hasta ahora ha estado en equipos con posibilidades reducidas pero en un escenario mejor, seguro, perforaría defensas gracias a la hiperactividad de sus movimientos y el olfato para descubrir grietas que exprime hasta saciarse. La Equidad, sin duda, ha depositado en su juego una esperanza para dar la sorpresa frente a gigantes y destrabar partidos frente a equipos de menos potencial.

Vencer sin convencer

Verdolagas y aseguradores se encontraron en la novena fecha de la Liga Águila en el Atanasio Girardot. Los locales llegaron al partido con presión después de haber perdido con Once Caldas una semana antes y por no haber pasado del empate con el colero hace un par de fechas. La visita, por su parte, llevaba tres partidos sin perder y llegaba lleno de confianza después de haber vencido a Millonarios en la jornada anterior.

Hubo 24.805 aficionados en el estadio

Nacional varió su módulo y salió con un 1-4-2-2-2 en el que destacó la presencia de Luis Carlos Ruiz como compañero de ataque de Jefferson Duque.  La idea de Rueda era juntar a Torres con Chará en la zona de tres cuartos. Esto le funcionó por momentos porque los movimientos de Yimmi permitieron que Macnelly recibiera cómodo para mandarle pases profundos a los dos delanteros. El problema fue que Ruiz estuvo impreciso y a Duque le costó superar a Murillo y a Aponzá.

Por otra parte, el 1-4-3-3 de Equidad tenía como intención anular a Macnelly y a Chará y lo logró durante gran parte de la primera mitad. El trabajo de Restrepo, de Palacios e incluso de Motta fue fundamental para que alejar a Nacional del arco de Cristian Bonilla. La intención del equipo bogotano era aprovechar la posición de la defensa del rival, que estaba muy adelantada, para que con un pase filtrado desde la mitad de la cancha, los delanteros le ganaran en el pique a los centrales. Sin embargo, lo que complicó el plan de Equidad fueron las conducciones de Francisco Nájera hasta el centro de la cancha, pues eso hacía salir a uno de los volante y, sumado a los movimientos de Chará, dejaba a Torres con el espacio suficiente para actuar.

El 88.5% de los pases que Alejandro Bernal realizó, llegaron a su destino

El gol de Nacional llegó en el momento en el que Equidad ya había neutralizado el andar ofensivo de los locales. En un tiro de esquina, Gilberto García le pasó el balón a Chará que estaba fuera del área. Este mandó un centro a media altura que encontró a Alexis Henríquez que llegó a espaldas de los defensores de rivales y mandó el balón al fondo de la red al minuto 41.

Para la segunda mitad, Santiago Escobar le dijo a sus dirigidos que atacaran. Motta y Blanco comenzaron a juntarse en la zona de Bernal y de Mejía con Óscar Barreto, que entró por Andy Pando. La idea era que en algún momento Rentería fuera a buscar alguno de los balones a espaldas de los centrales de Nacional. El chocoano lo logró varias veces después de ganarle en carrera, sobre todo, a Francisco Nájera.

Macnelly Torres llega en un buen nivel a la convocatoria de la Selección Colombia

Los dirigidos por Rueda aprovecharon los espacios  dejados por Equidad y tuvieron la oportunidad de aumentar su ventaja vía Macnelly-Duque. Lo que evitó esto fue la buena actuación de Cristian Bonilla que estuvo atento frente a las aproximaciones del rival.

Al final, Nacional anotó otro gol y ya acumula 17 puntos en la Liga. A pesar de esto, el equipo verdolaga sufrió y tuvo problemas para ser profundo en muchas ocasiones. Reinaldo Rueda tendrá que trabajar bastante para que sus dirigidos puedan dar muestras convincentes de buen fútbol. Frente al Medellín, el reto va a ser interesante porque el entrenador no contará con Torres, Mejía y Vargas, que van a estar con la Selección Colombia. Por otra parte, Equidad se desconcentró y perdió, pero siguió consolidando una idea que lo puede llevar a pelear un puesto en los playoffs finales. Ante el Deportivo Pasto, el equipo de Sachi tendrá una nueva oportunidad de mostrar el buen rendimiento que ha tenido en la primera mitad de la Liga Águila.

Te conozco de toda la vida

Indicios. Los primeros minutos de la temporada van dejando indicios. Indicios de un concepto mayor que regirá al equipo durante la temporada. O, por el contrario, indicios que se extravían con el pasar de los partidos y resultan ser tan sólo un supuesto. Si hablamos de indicios, el primer indicio de la era Gerardo Pelusso en Santa Fe es, a lo menos, elocuente.

Las miradas estuvieron puestas en Sebastián Salazar

El debut de Santa Fe centró el foco de atención en el mediocentro. Sebastián Salazar era el elegido para colmar las dudas generadas por la ausencia de un mediocentro de la talla de Daniel Torres. Hay que decir, eso sí, que no son pocos los que confían en Salazar. A medida en que va sumando minutos como profesional, el juvenil va mostrando talento para defender de cierta manera: hacia delante. Salazar es atrevido hostigando al rival, más cuando este último recibe de espalda. La esperanza en Sebastián Salazar nace en su manera de apresurar al rival a tomar malas decisiones.

Así como Sebastián Salazar defiende hacia delante, así mismo emergen los espacios a su espalda. Hubo indicios de que Pelusso tomó precauciones al respecto y ahí surge su elocuencia: El Campín volvió a ver una línea defensiva adelantada desde tiempos de Carlos Valdés. El plan acotaba los espacios residuales de la presión de Salazar. Como si lo conociera de toda la vida, Pelusso diseñó el ambiente propicio para que Salazar jugara bien.

El repliegue después del gol perjudicó a Salazar pero benefició a Santa Fe

La agresividad de Salazar devino insostenible una vez Santa Fe se adelantó en el marcador. El expreso retrocedió hasta su área, como hacía en el pasado reciente, y es apenas normal que se sienta cómodo haciéndolo. El problema fue la espalda de Salazar: un espacio frecuente que la línea defensiva no volvió a patrullar. Y a espalda de Salazar fue donde Sebastián Villota y La Equidad empezaron a cobrar protagonismo.

Hubo algo de complicidad por parte de Equidad para que la desventaja entre líneas de Santa Fe no se haya visto reflejada en el marcador. Probablemente un giro de Wason Rentería, potencialmente el mejor giro de la cancha, habría explotado mejor el mencionado espacio entre líneas. Wason pudo ser el héroe de la noche. Pasó lo contrario: en lugar de sumar fuera del área, Rentería se mostró bastante estático dentro de ella. Tanto el estatismo de Rentería como el de Blanco facilitaron las labores de anticipo de Mina y Meza. Los centrales de Santa Fe fueron infranqueables hasta el punto de abatir por completo a Rentería.

La movilidad fue factor determinante en el juego

Ahí perdió el partido La Equidad. La apacibilidad de Wason Rentería y Jean Carlos Blanco contrastó con la movilidad de Wilson Morelo y Luis Quiñones. Quiñones sacó de posición varias veces a Hurtado para dejar a Morelo en duelo directo con Soto. No hubo momento alguno de comodidad para los centrales de Equidad. Al final, el resultado fue justo con la delantera que mejor entró y salió del área. O mejor: la única delantera que se atrevió a hacerlo.

Resta confirmar si el adelanto de la línea defensiva propuesto por Pelusso es indicio o concepto. A día de hoy, lo cierto es que, si la defensa se adelanta, Sebastián Salazar juega bien. Si, por el contrario, Roa y Seijas retroceden, Santa Fe también juega bien. Si Salazar merece ser amparado por su condición de aprendiz, Santa Fe deberá hallar la manera de jugar mejor unos metros más adelante.