La hora de José Izquierdo

No cabe duda, la temporada de José Heriberto Izquierdo ha sido sensacional. Ganó la Supercopa de Bélgica en agosto con gol y asistencia (2-1 vs Standard Liège); debutó en Champions League en septiembre, ante el Leicester City, firmando, además, en fase de grupos, uno de los mejores goles del torneo; se coronó en enero como el mejor jugador del 2016 en la Jupiler Pro League ganando el Soulier D’Or

Ser Izquierdo en Europa

Hace nada José Izquierdo era el mejor futbolista de la liga colombiana. Por lo menos era el más determinante. Su fútbol se basaba en un regate portentoso que empezaba en zonas de base de la jugada y que termina en la frontal donde sacaba a relucir su otra gran arma: su gran golpeo con pierna derecha. En Bélgica ya ha demostrado algo de eso, pero su fútbol todavía no ha logrado adaptarse al viejo continente. Esa falta de aclimatación le costó a su equipo oportunidades de triunfo ayer ante el Dnipro y es que si Izquierdo hubiera logrado ser él mismo, su equipo hubiera sumado ventajas que lo hubiera acercado a la victoria.

Izquierdo no ha terminado de acomodarse a Europa

Pero, ¿qué es ser José Izquierdo en el fútbol europeo? Es muy difícil que Izquierdo pueda repetir en Brujas su jugada favorita: recibir el balón de espaldas en zona del lateral zurdo, esperar a que lo presionen, girarse y eliminar rivales con su giro para luego conducir a zona de definición para golear o asistir. Esa jugada era posible gracias a contexto del fútbol colombiano, con sistema defensivos poco pulidos y toneladas de espacios. Izquierdo tenía tiempo para pensar y ahí su físico y su técnica marcaban diferencias. En Europa el escenario es distinto. No sólo los sistemas defensivos a los que se enfrentan están más preparados para detener a jugadores como él, sino que su físico y su técnica no son una ventaja abismal. Sin tiempo para pensar, Izquierdo duda en su trayectoria y no tiene el respaldo que sí tenía en Colombia para eliminar a todos los rivales. Las dudas de Izquierdo lo llevan a perder el control del balón, a equivocar la trayectoria, a dar tiempo al sistema defensivo a recomponerse. Si Izquierdo no dudara, si pudiera ser agresivo desde su primer contacto con balón y ser mucho más continuo en sus desmarques, su fútbol daría a su equipo ventajas que hoy no tiene. De lograr ese cambio de chip depende el éxito de su aventura en el fútbol de élite. Tiene tiempo.

Sin Nicolás Castillo

Pisaba José Heriberto Izquierdo el Jan Breydel Stadium con un traje que cargaba el escudo del Club Brugge. De hecho, el reconocimiento del terreno de juego traía un aliciente para él: su debut como titular con el cuadro belga. Y para más inri, por Europa League y ante un histórico como el Torino. Era el contexto idóneo para darse a conocer y convertirse en un nuevo ídolo de la institución. Como Carlos Arturo Bacca, por ejemplo.

La titularidad del colombiano marcó los 90 minutos en el gramado bajo un funcionamiento peculiar. Preud’Homme optó por el 4-4-2 en rombo con el español Víctor Vázquez por detrás de Felipe Gedoz y José Heriberto. Es decir, ninguna referencia natural en ataque y con hambre de metros para los atacantes, sobre todo para el pereirano. En ataque, en la salida con balón del Torino, era un 4-3-3 marcadísimo con los tres atacantes (Felipe Gedoz, Vázquez e Izquierdo) sobre Maksimović, Jansson y Gastón Silva más el marcaje individual de Simons sobre Gazzi, el primer apoyo en los italianos. Por ende, el Brugge buscaba achicar la mayor cantidad de espacios, tomar a los posibles receptores y obligar al Torino a los envíos largos. Un escenario de presión y ritmo favorable, en parte, para Izquierdo. Pero estando muy cerca de la frontal tenía pocos metros para tomar la pelota, correr con ella y sacar rivales de encima.

Izquierdo no tuvo espacio para hacer lo que le gusta

Los minutos transcurrían y, sobre todo en la segunda parte, el Brugge creció. Preud’Homme dejó de dominar campo y sujetó más la medular con Fernando, Simons y Silva estáticos en sus lugares. Liberó a los laterales Meunier y Bolingoli, y el Brugge presionó todavía más la primera zona del rival. Con la salida del joven Storm en lugar de Víctor Vázquez, los locales perdieron en intensidad y ahí fue cuando el Torino pudo evacuar la primera línea de presión  rival y ganó metros para correr con el venezolano Josef Martínez. José Heriberto empezó a recular, el Brugge recuperaba la pelota y él tenía campo por recorrer y contrarios que superar. Sin embargo, no dejó de estar fino en el regate y en varios tramos se le vio algo incómodo con los desmarques de ruptura que le ofrecían su compañero en busca de abrirle espacios. Sin duda alguna, quedó con ganas de debutar junto a Nicolás Castillo.