El proyecto de Santiago Escobar

La Liga Águila quedó al día con el encuentro que se disputó anoche entre La Equidad y Atlético Nacional en el estadio El Campín. El partido, válido por la fecha 8 del torneo, era la gran oportunidad de obtener el liderato por parte del equipo dirigido por Juan Carlos Osorio, mientras que para los aseguradores era un juego vital para seguir sumando puntos que lo alejaran de los puestos de descenso y para, además, seguir consolidando el proyecto de Santiago Escobar.

Desde el comienzo las intenciones del equipo local quedaron claras. El plan del «Sachi» era detener los lanzamientos de Bernal y Díaz desde el centro del campo. Para hacerlo, Dager Palacios y Dahwling Leudo presionaron a los dos volantes verdolagas cada vez que les llegó el esférico y los incomodaron. Berrío y Copete no recibieron casi el balón por esta razón. Sin embargo, las pocas veces que lograron mandarle pases precisos a Jonathan y a Luis Carlos, los dos se asociaron y se acercaron al arco de un Cristian Bonilla atento.

Los envíos de Nájera y Murillo fueron la altenativa de Nacional para solucionar el problema que se le presentaba

Para la segunda mitad, Leudo y Palacios no ejercieron la misma presión y Otálvaro, en los minutos que jugó en el comienzo de la parte final, se metió al partido y potenció el juego interior de Nacional. El problema para el equipo visitante fue que se topó con un Hurtado y un Murillo que fueron eficientes. Debe anotarse, también, que Gilberto García comenzó a subir y los espacios para que el local contraatacara aparecieron. En esta fase del juego, Andy Pando ya había salido lesionado y en su lugar entró Óscar Barreto. El recién ingresado y Blanco comenzaron a intercambiar posiciones constantemente y a ser peligrosos gracias a su velocidad. El primer gol llegó cuando Jean Carlos recibió a espaldas de Mosquera y le envío un pase a Barreto que recibió cómodo frente a una defensa que apenas se estaba acomodando y anotó el 1-0. Al final del encuentro Roger Torres, en un contrataque y por el lado de Mosquera también, cerró el marcador y le quitó la oportunidad a Nacional de ser el líder de la Liga.

El proyecto de Santiago Escobar en La Equidad aún está consolidándose. De cara al torneo del segundo semestre, el equipo capitalino va a dar de qué hablar si las directivas logran mantener la nómina y al entrenador. El éxito está en potenciar a los jugadores que andan bien, en consolidar el grupo y en motivar a aquellos que no están en sus mejores días para que el equipo anime la próxima Liga Águila.

Exhibición

Atlético Nacional venció 4-0 a Libertad y clasificó como líder de su grupo a los octavos de final de la Copa Libertadores. El elenco verdiblanco ofreció una exhibición que lo llena de confianza de cara a lo que se viene en los dos torneos que enfrenta. De este encuentro debe destacarse el nivel mostrado por Luis Carlos Ruiz, Yulián Mejía, Alejandro Bernal y Farid Díaz.

La idea de Nacional era clara. En el encuentro en que se enfrentaron estos dos equipos por la primera fecha del grupo, los dirigidos por Osorio habían hecho daño con los balones a espaldas de los laterales. Para este partido, los volantes centrales, Farid Díaz y Alejandro Bernal, buscaron a Copete pero no tuvieron éxito en los primeros minutos. La situación cambió cuando probaron por la derecha donde aparecía Orlando Berrío. Allí el cartagenero fue superior y se hizo incontenible. Si no mandaba un centro venenoso, se asociaba con Ruiz y Mejía que se acercaban a ayudarlo. Su velocidad y su precisión a la hora de enviar el balón al área causaron estragos en la defensa gumarela.

El gol fue una jugada que comenzó Bernal, hilvanó Berrío, asistió Ruiz y definió Mejía

A Hernán Rodrigo López y a Santiago Tréllez no les estaba llegando el esférico. Molinas no repartía bien y sus compañeros caían ante la efectiva presión verdolaga. Así mismo, Benítez estaba siendo superado por Berrío. Bareiro y González no pesaban en el encuentro. Fue por esto que cuando llegó el primer gol de Atlético Nacional, Libertad se derrumbó. El equipo cedió y acentuó las virtudes de un rival.

Para la segunda mitad el equipo paraguayo adelantó líneas y eso lo aprovecho Nacional en 7 minutos, específicamente Luis Carlos Ruiz. Primero, el delantero aprovechó la pasividad de la defensa para acomodarse y sacar un remate que Muñoz no pudo detener. Luego cobró un mal movimiento en salida de la defensa, recibió un pase de Yulián Mejía y colgó al portero rival. El 3-0 era contundente y Libertad nunca reaccionó. Más adelante Copete anotó el 4-0 y cerró el marcador a favor de los colombianos.

Ruiz lleva 4 goles en la Copa

El partido deja varias conclusiones que son importantes para analizar lo que puede hacer o dejar de hacer Nacional en lo que queda del semestre. La primera es el nuevo rol de Farid Díaz. El codacense lleva dos partidos en los que ha mostrado un rendimiento bastante notable como volante central. Su buen pie y el desgaste que puede hacer en un partido lo ponen en una posición muy seria para pelear el puesto en los encuentros importantes que van a tener los verdolagas en lo que queda de semestre. Lo segundo es la regularidad de Yulián Mejía. El otrora jugador de Medellín está preciso y se está moviendo bien. Él es el eje del juego interior del equipo, por sus pies debe pasar el balón cuando el equipo ataca por la zona central. Él filtra y distribuye. Lo tercero es la importante labor de Luis Carlos Ruiz dentro de la cancha. El samario pivotea, encara y corre durante los 90 minutos. También abre espacios, desacomoda a la defensa y se asocia bien. Le sienta bien a su equipo y frente a Libertad fue la figura. En definitiva, si los jugadores tienen un buen rendimiento, Nacional puede exhibirse de nuevo este semestre. Por ahora el cuadro antioqueño debe esperar rival en el torneo continental.

El equipo inconsistente

La versión 2015 de Atlético Nacional es la más inconsistente de la era de Juan Carlos Osorio. Las dificultades defensivas del equipo han sido la causa más importante del complicado momento que vive el equipo antioqueño. Frente a Junior, este problema, sumado a otros factores del trámite del encuentro, terminó por sentenciar un empate que parecía lejano a los 60 minutos.

Era la primera vez que Macnelly jugaba contra Nacional desde que se fue a medio oriente

Al inicio, el equipo de Alexis Mendoza salió con la iniciativa. Los jugadores más adelantados del equipo barranquillero, Macnelly, Toloza y Aguirre, comenzaron a presionar la salida del rival. Sin embargo, Nacional no estaba perdiendo el balón allí. El problema estaba cuando la bola llegaba a la banda, allí los jugadores no estaban desequilibrando.

La cosa cambió para el elenco antioqueño cuando Farid Díaz comenzó a recibir el esférico y a repartirlo. El codacense, que apareció como mediocentro en el 3-4-2-1 de Juan Carlos Osorio, comenzó a abrir la cancha y a dar el primer pase para que su equipo pudiera llegar a ser más profundo. En efecto, así fue como llegó el 1-0. Díaz abrió la cancha y encontró a Gilberto García, éste se sacó a un defensor rival y encontró en el borde del área a Alejandro Guerra que mandó un centro preciso que Jonathan Copete aprovechó tras anticipar al defensor rival.

Este fue el sexto gol de Copete en Liga

En ese momento Nacional tuvo sus mejores minutos. Bernal y Díaz supieron aprovechar el espacio que encontraron en el centro del campo para poner a jugar a sus compañeros. En las bandas, Copete y García estaban desbordando. Por su parte, Junior no produjo mucho en esos minutos. Macnelly Torres estuvo muy atrás y apareció poco, Gustavo Cuéllar corrió de un lado a otro de la cancha sin aportar mucho, Jorge Aguirre desubicado en el terreno y Edison Toloza perdido entre los centrales rivales. Los circuitos tiburones estaban desconectados. Llegó el 2-0 y se acabó el primer tiempo con un Nacional dominante.

Para la segunda mitad a Osorio le tocó hacer un cambio. Alejandro Guerra salió con una molestia e ingresó Yulián Mejía. El equipo mantuvo la tónica del primer tiempo e incluso tuvo dos oportunidades de aumentar el marcador. Zeballos se juntó, como lo hizo durante la primera mitad, con los centrocampistas y fue uno de los pilares del buen momento del equipo. Por su parte, Pablo Velázquez pivoteó, se batió con los centrales y con sus habituales movimientos le abrió espacios a sus compañeros.

A Junior le costaba quitarle el balón a Nacional

El problema para el equipo verdolaga se dio cuando ingresó Yhonny Ramírez por Andrés Felipe Correa. Luis Narváez, que hasta ese momento no había pesado en el encuentro, pasó a ser central, mientras que el recién ingresado ocupó su posición en el centro del campo. Desde que esto pasó los jugadores de Nacional ya no recibían libres en la mitad y la consecuencia fue que al no llegarle el balón a García y a Copete, Domínguez y Vélez tenían más libertad para salir, para ser profundos. Y es aquí donde aparece Macnelly Torres. El ’10’ solo filtró dos balones en todo el encuentro y con eso fue suficiente para que su equipo empatara. El primero fue un pase que le envió a Juan Guillermo Domínguez que apareció por izquierda, se sacó a un rival, centró y encontró a Iván Vélez que acomodó el balón entre las piernas de Camilo Vargas. En el segundo, el receptor del balón fue Vladimir Hernández que le ganó en la carrera a Francisco Nájera y venció al guardameta ex-Santa Fe.

Los cambios no le funcionaron a Osorio, a Mendoza sí

Al final, el encuentro terminó 2-2. Junior sacó un gran resultado de Medellín y se mantuvo dentro del grupo de los ocho clasificados a los playoffs finales. Por su parte, Nacional volvió a perder puntos en casa y dejó evidenciado lo inconsistente que es. Al equipo de Osorio le cuesta sostener los resultados y eso ha hecho que pierda puntos importantes, caso Barcelona y Libertad en Copa Libertadores y contra Once Caldas y Junior por Liga.

No fue como lo pensamos

Atlético Nacional recibía a Barcelona de Ecuador a quien hace una semana le había vencido 1-2 en Guayaquil. Juan Carlos Osorio para esta ocasión había planificado un partido con mucho control y posesión por parte de los suyos. Se vio un fútbol vistoso por parte de Nacional y un dominio notable –hasta que Guerra estuvo-, pero todo se vino abajo muy rápido. Un error garrafal de Camilo Vargas más unos minutos del pletórico Brahian Alemán le alcanzaron a Barcelona para revivir en la Copa Libertadores.

Desconcentraciones y errores en defensa siguen costándole partidos a los verdolagas.

Nacional demostró una vez más que sabe mucho con la pelota. O que tiene jugadores que pueden darle un trato fascinante al cuero. El primer tercio del partido estuvo lleno de un fútbol exquisito por parte de Mejía y Guerra, estos vienen siendo los más destacados en cada partido. Como ante Medellín, por Liga, Nacional en el inicio arrolló a un tímido Barcelona que no sabía ocupar la zona defensiva del campo y que ante la movilidad de los de Osorio brindó muchos espacios.

Las botas de Mejía dominan y dan mejor control en cada partido.

Osorio dispuso en mitad de campo de quienes cree que son los más técnicos y talentosos con el balón. El esquema táctico de Juan Carlos fue 1-3-5-2. Palomino como mediocentro, Bernal y Mejía como interiores. Guerra y Copete de carrileros. Y en punta de lanza estuvo Zeballos, con mayor libertad que Ruiz. Este modelo le permitió a Nacional ser profundo por la banda derecha. El pase diagonal de Mejía a Guerra brindó mucha claridad al equipo, sobretodo porque Zeballos bajó a bascular en ese sector. Pablo retrocedió varios metros y conectó además con Bernal y Mejía, descargó siempre con precisión al jugador libre y a partir de ahí Nacional creció en el juego e inventó espacios. Yulián está siendo muy importante en la dinámica de este Nacional. Mejía se muestra siempre para recibir, se ubica entre líneas rivales y se encarga de darle circulación al juego. Se destaca en exceso la capacidad que tiene para dar el último toque. Puede ser al pie de su compañero o al espacio.

Nacional no logra hallar equilibrio entre defensa y ataque.

Mantener la concentración a lo largo del partido le viene costando mucho a Atlético Nacional. Ya había dado muestra de esto en Ecuador y en su último partido por el torneo local. Y en ellos, resolvió Osorio y su libreta. Anoche fue la excepción, en un par de minutos Barcelona empató el partido y tras el descanso logró ponerse en ventaja. Defensivamente Nacional no ha sido ordenado, siempre ha tenido fallas pero justo ahora se vienen haciendo más evidentes. El retroceso le cuesta mucho, no hay equilibrio en mitad de cancha. Cuando debe recuperarse la pelota Mejía y Bernal no presionan. En estático defensivamente no son los mejores, no saben morder y lo hacen poco. Nacional entregó muchos espacios en la última zona de su campo, no acumulaba gente y generalmente quedó 3×3. Con este sistema cualquier desconcentración y un posible desmarque rival los deja en desventaja. Y si se suma que tu mejor hombre en transición de defensa a ataque está impreciso el panorama se vuelve tétrico. Bocanegra no estuvo fino y en la oscuridad que viven sus compañeros en defensa remontar fue imposible.

Nacional llegó a soñar con la victoria, quedarse con el partido e incluso golear. La noche pintaba muy buena, romántica y encantadora. Nacional coqueteó para que fuese de esa manera y creímos que al final le iban a dar el sí. Cerró los ojos y cuando los quiso abrir ya la victoria no estaba, se había escapado. Sencillamente no fue como lo pensamos.

La tranquilidad que da un buen resultado

El modelo 2015 de Atlético Nacional todavía está en formación. Frente a Libertad, en el estadio Nicolás Leoz, quedó evidenciado esto, a pesar del empate que sacó el grupo dirigido por Juan Carlos Osorio. Los goles del equipo colombiano los anotaron Pablo Zeballos y Luis Carlos Ruiz, este último de penalti.

En los primeros minutos de partido, Libertad ejerció presión sobre la salida de Nacional y lo complicó en las primeras jugadas del partido. Sin embargo, un pase de Yulián Mejía para Jonathan Copete que apareció a espaldas de Moreira, el lateral derecho del rival, terminó en un pase para Pablo Zeballos que acomodó bien su cuerpo, remató y anotó el 0-1 al minuto 5.

Es el tercer gol de Zeballos con la camiseta de Atlético Nacional

Desde ese momento, el elenco verdolaga siguió buscando a Copete por medio de pelotazos lanzados por Mejía y por Bocanegra. El extremo izquierdo, durante esos primeros minutos, incomodó bastante a Moreira que no estaba moviéndose a tiempo y, como consecuencia, siempre le ganaba y desboradaba. Con el paso de los minutos, el lateral supo reducir la influencia de Jonathan en el encuentro y por consiguiente disminuyó el peso ofensivo de Nacional.

En este contexto, Libertad comenzó a aprovechar las falencias defensivas del rival. En primer lugar, la presión efectuada por los delanteros terminaba con la pérdida del balón en zonas de compromiso. Luego, los defensas no estaban en su mejor encuentro y sus movimientos como línea no estaban sincronizados, razón por la que Rodrigo López y Santiago Tréllez recibían muy cerca del arco de Armani, con suficiente espacio para hacer daño. En una jugada de estas se generó el tiro de esquina en el que se marcó el empate.

El penalti, que terminó en el segundo gol de Libertad, se dio por una mano en una jugada de balón aéreo

Durante la segunda mitad, el rendimiento del equipo fue más eficaz en la medida en la que los envíos de Molinas desde el centro del campo ya no estaban generando tanto peligro. Esto, por el contrario, no significó que la presencia ofensiva de Nacional haya sido continua o eficiente. Sin embargo, un envío largo desde el centro del campo, por parte de Daniel Bocanegra, para Jonathan Copete, que volvió a ganarle a Moreira, terminó en falta del defensor y en penalti a favor del conjunto colombiano.

Desde que Nacional empató, el partido decayó. La entrada de Sebastián Pérez por Juan David Valencia le dio más control a un equipo que no había tenido el balón en terreno rival. Esto se dio porque el recién ingresado se ubicó en el centro del campo y le permitió a Yulián Mejía soltarse más para poder influir más en el encuentro. En efecto funcionó y, a pesar de que su equipo no fuera muy profundo, alejó a Libertad de la portería de Armani e incluso generó una falta que terminó en un balón que golpeó el palo de la portería gumarela.

Faltando 14 minutos salió Mejía y Nacional perdió el control del balón

Al final, Nacional sacó un empate de Asunción sin haber jugado bien. El proceso de reinvención del equipo de Juan Carlos Osorio todavía sigue en camino. Para el entrenador es fundamental que sus dirigidos saquen buenos resultados mientras su nueva idea se consolida. Por ahora el futuro futbolístico de Nacional es una incertidumbre pero con buenas resultados, hay más tranquilidad a la hora de planificar.

Un gol de Guisao y poco más

Los cuadrangulares de la Liga Postobón II arrancaron con una victoria del tricampeón, Atlético Nacional, frente al sorpresivo Atlético Huila de Fernando “Pecoso” Castro. El partido, que se jugó en el Estadio Atanasio Girardot, no dejó muchas cosas. Los locales lograron derrotar a un rival que no mostró, ni siquiera, una dosis pequeña del fútbol que lo catapultó a la fase final del campeonato.

Armani, Bocanegra, Bernal, Mejía, Cardona, Cárdenas y Ruiz no estuvieron disponibles para el partido

Nacional dominó un partido en el que el adversario se replegó e intentó contragolpear. El ya característico 1-4-3-3 del equipo de Juan Carlos Osorio buscaba causar daño por las bandas. Guisao y Copete aparecían allí para ganar la raya y enviarle balones a Santiago Tréllez. Esta idea no estaba funcionando, razón por la cual los extremos verdolagas comenzaron a buscar juego interior con Pérez y Valoy. Con esto, los locales se acercaron al arco de Ernesto Hernández ya que los volantes se encontraban con mucha libertad para rematar de media distancia. Los centrocampistas huilenses no estaban oponiendo mayor resistencia y así fue como llegó el gol de Guisao al minuto 67.

De ahí en adelante, los verdolagas lograron mantener a su favor el resultado. Huila dependía mucho de lo que hicieran Hechalar y Caicedo, cosa que no los favoreció porque a los dos les costaba mucho recibir con comodidad. Así mismo, el mediocampo opita vivió un partido para el olvido en el que Lerma y Guazá estuvieron lentos para presionar, pasar y retroceder. Por su parte, los extremos verdolagas volvieron a las bandas y desde allí acercaron a su equipo al segundo gol. Copete fue un dolor de cabeza constante para Elvis Perlaza, que se estaba viendo superado.

Ernesto Hernández fue el jugador más destacado del Atlético Huila

Al final Nacional ganó con el gol de Guisao. El planteamiento huilense le facilitó todo al equipo de Juan Carlos Osorio que, sin hacer mucho, arrancó comenzó con el pie derecho el camino hacia su anhelado tetracampeonato. Huila, por su lado, tendrá que replantear lo hecho en el Atanasio Girardot para no perderle el paso al equipo que le ganó en el partido adelantado de la segunda fecha del cuadrangular A.

Primer paso

El gol de Alejandro Bernal le dio a Nacional su segunda victoria como local en lo que va de Copa Sudamericana y fue, además, el primer paso para su equipo logre instalarse entre los cuatro mejores equipos del torneo. A los dirigidos por Juan Carlos Osorio les ha costado hacer de su casa un fortín y eso quedó evidenciado frente a Vitória y frente a General Díaz. En las competiciones locales, la situación ha sido la misma. Como ejemplo está la Copa Postobón, en la cual el equipo quedó eliminado, en gran medida, por no poder vencer al Deportes Tolima en el Atanasio Girardot.

Nacional juega por segundo año consecutivo los cuartos de final de la Copa Sudamericana

Sin embargo, el contexto del partido frente a César Vallejo era diferente. Los verdolagas llegaron al encuentro motivados por la victoria obtenida en casa frente a Águilas Doradas que los dejó cerca de la clasificación a los cuadrangulares del rentado nacional. La otra motivación que tienen los jugadores y el cuerpo técnico es la de mostrar que el trabajo que tantos réditos le ha traído a nivel local, se puede ver reflejado también en los resultados que el equipo obtenga a nivel continental.

Para este partido de cuartos de final de Copa Sudamericana, Juan Carlos Osorio envió un 4-3-3 al campo liderado por el capitán Alexander Mejía. Las condiciones climáticas influyeron en el desarrollo de la idea del estratega risaraldense. Por un fuerte aguacero que se presentó en las horas de la tarde en la ciudad de Medellín, la grama del Atanasio Girardot tenía algunos charcos, razón por la cual el esférico no rodaba bien en algunos tramos. Como consecuencia, Nacional comenzó a buscar a sus extremos, Wílder Guisao y Jonathan Copete, por medio de pelotazos mandados desde atrás por Alexis Henríquez y Alex Mejía.

Con el paso de los minutos la cancha fue drenando y los charcos desaparecieron por completo para la segunda parte del encuentro. Allí apareció la figura de Sherman Cárdenas. El santandereano comenzó a ser el eje de los ataques de su equipo. Teniendo suficiente libertad, el “7” verde comenzó a darle aire al ahogado juego de su conjunto. Cuando no filtraba un balón, abría la cancha para que los laterales desbordaran y centraran.

Copete se tiraba al centro cuando se proyectaba Farid Díaz

En esta parte del partido, el conjutno de la Universidad César Vallejó estaba replegado. Nacional recuperaba rápido el balón y seguía atacando. Muchos centros de Díaz y Bocanegra para Ruiz y Copete que estuvieron cerca de anotar pero no lo lograron. Él que sí pudo darle una alegría a la hinchada de su equipo fue Alejandro Bernal. El cordobés aprovechó un rebote, tras una llegada de Bocanegra por banda derecha, para rematar al arco y abrir el marcador.

César Vallejo no quiso explotar la mayor deficiencia de Atlético Nacional que es su salida de balón. Los anteriores rivales del equipo antioqueño lo hicieron y sacaron un buen resultado del Atanasio Girardot. El plan de los peruanos fue replegarse e intentar contratacar a su rival. La estrategia del entrenador Franco Navarro falló.

Los verdolagas dejaron una imagen positiva y sacaron un resultado que los acerca a su objetivo inmediato: las semifinales de la Copa. En el Estadio Mansiche de Trujillo se definirá la serie el 5 de noviembre. Osorio y sus pupilos están frente a la oportunidad de jugar las semifinales de un torneo continental por primera vez desde que el entrenador risaraldense se hizo cargo del Club Atlético Nacional. Ya dieron el primer paso.