Bucaramanga sin Darío

A pesar de que el Atlético Bucaramanga está en las finales de la Liga Águila, su temporada y su participación en estas instancias se debe manejar con cautela. El conjunto de Fernando Castro pisó los playoffs porque desde el primer día no escatimó sacrificios, demostrado en el empate 1-1 de hace 10 días en la ciudad de Montería ante el Jaguares de Hubert Bodhert.

Sin polo a tierra

Tolima es un equipo de momentos, como todos, tiene unos buenos y otros malos. La intermitencia de los de Alberto Gamero puede llevarles a ser pícaros, vistosos y apetecibles de ver pero si fallan un par de veces olvidan lo anterior y aparecen complicaciones. El orden defensivo es de los problemas más evidentes. Estar sin la pelota e ir en busca de ella se ha convertido en un obstáculo para los pijaos cuando no está su mejor jugador en el centro del campo. Wilmar Barrios es el eje de este equipo, otorga el equilibrio en defensa y el pase a ras de piso tan difícil pero que ejecuta de manera sencilla lo que disminuye el riesgo de sufrir en defensa y una mala salida que se convierta en peligro para su equipo.

Huila destapó los problemas en la zona defensiva de Tolima

Los de Santa juegan muy bien al fútbol. El mediocampo Opita es de esos que gusta ver cuando mueven la pelota, y sobre todo si sincronizan Ferreira y Cano y además se suman Plata + Arrechea. Se divierten jugando, disfrutan pasarse la bola mientras desordenan al rival. El juego interno del Huila fue una de las fortalezas a lo largo del campeonato y fue la base de su mejor fútbol. El dominio de la pelota de Huila exhibió las falencias de Uribe y Rivas. Los mediocentros de Tolima no lograron acompasar. La espalda de Avimeled y Matheus fue vulnerada, en la izquierda Cano sacaba de su posición a Uribe y por derecha Ferreira hacía lo mismo ante Rivas. Camilo Ayala ofreciéndose como receptor distraía a los mediocentros pijaos que salían afanados en busca del cuero y entregando sitios a los de arriba. Aprovechando ese espacio Plata o Arrechea, lograban retroceder, ofrecerse como conexión para descargar e hilvanar jugadas a gol. Los delanteros de Huila fueron inteligentes al moverse identificando los puntos flacos de su rival. La ausencia de Uribe tras la expulsión desnudó la línea defensiva. Los problemas que tienen Valencia y Quiñonez para salir a presionar y anticipar fueron en aumento a medida que Cano se movió por todo el campo y recorrió todas las posiciones en ataque.

Mahecha tapó los defectos de su equipo

Tolima padeció el partido hasta que Mahecha brindó un poco de equilibrio en mitad y balanceó la posesión de pelota. La precisión en el primer pase y los apoyos a Rivas fueron claves para que Jonathan Estrada tuviese libertad de lanzar un par de pelotas a Ibargüen y al inspirado Marco. Pérez dio demostración de lo inteligente que es para moverse en los contragolpes y sus desmarques fueron generadores de ocasiones. La electricidad y el veneno que tiene le llevan a marcar diferencia pero su defecto de no lograr conducir la pelota pegada al pie no le llevan a ampliarla.

La llave Huila – Tolima nos dejó mucho. El equipo que rearmó José Fernando Santa demostró que tiene calidad y fútbol para disputar y competir con los más grandes. Tolima enseña una vez más que es un equipo con chances a pelear por el título, el desequilibrio de Ibargüen y la electricidad de Pérez le entregan opciones serias pero sin su polo a tierra -Wilmar Barrios- podrían ser mínimas las posibilidades.

La mano de Santa y el pie de Cano

Jhony Cano es un futbolista que reúne características distintas, es una mezcla de toques, regates y chispas de creatividad. Su inteligencia para moverse en el campo es infravalorada y pasada por alto hasta por algunos de sus rivales; pero si hay alguien que le conoce y estima su talento, ése es José Fernando Santa. Se conocieron en Cartagena y ahí empezaron un romance deportivo que ha visto sus frutos en un par de años. A pesar de la distancia que existió entre ambos en 2014, el feeling es el mismo o aún mayor, se han vuelto a encontrar, y ahora juntos han llevado a Atlético Huila a instancias finales.

José Santa potenció en Cano un mediapunta y “falso 9”

En el último mejor año que tuvo Real Cartagena en la segunda división –año 2013– contó con un tridente estelar y que marcó una diferencia ante el resto. Jhony Cano, Yorleys Mena y Yesus Cabrera fueron los protagonistas de un equipo que desplegó un fútbol vistoso y enamoradizo. Santa encontró en el equipo heroico a Jhony como extremo. Su velocidad y cambio de ritmo le permiten jugar pegado a la cal y hacer diferencia en el uno contra uno, pero sus cualidades técnicas, calidad en el pase y su buena lectura de juego llevaron a ubicarle como mediapunta para fortalecer el juego interior. No le costó nada al futbolista cartagenero adaptarse al estilo de Santa, pues, por su paso en La Equidad había jugador como interior adelantado bajo las órdenes de Alexis García.

Jhony es uno de los más participativos e influyentes en el juego de Atlético Huila.

Cano reúne música y baile en todos sus géneros. Dependiendo el equipo que esté al frente decide qué ritmo poner y a qué velocidad jugar. Jhony cuenta con la facilidad de armar juego y sostener la posesión del cuero sin muchos inconvenientes, esconde la pelota y la muestra para dar un último pase que termina siendo diferencial en los partidos. La facilidad que tiene para retrasar un par de metros e ir organizando las jugadas pensando en el espacio atacante le permiten ir al compás de David Ferreira y hacer de Huila un equipo ordenado con la pelota en 3/4 de cancha.

 Quienes más gozan de los movimientos de Cano son Ferreira, Lerma y Chávez

Cano puede ser tranquilidad y calma al conducir los ataques, o ser intenso y punzante cuando ya ha detectado el espacio vacío. Su elección es correcta generalmente. Busca siempre el sitio para recibir libre, lo encuentra, pasa a un compañero y pica al espacio vacío anteriormente creado. La zona izquierda –estando perfilado– es su preferida, gestando los mejores instantes de su equipo. La movilidad de Cano libera y entrega espacios a Lerma, Chávez y Ferreira, entre ellos permutan posiciones y los defensores pierden la referencia de cada éstos provocando desorden y hallando sitios para rematar. Él ha repartido asistencias y ha mostrado su lado más inteligente y pasador. En lo que va de la temporada ha participado directamente en 14 anotaciones de las 33 que ha marcado su equipo (6 goles y 8 asistencias).

El punto flaco que tiene Jhony (y su equipo) es el juego aéreo, salvo los zagueros. Sumado a la poca labor defensiva que realiza Cano. Si bien su repliegue no es lento, hacer el esfuerzo de retroceder y añadir ayudas defensivas le desvía y le roba la oportunidad de manejar los contragolpes. Jugar de espaldas al arco tampoco es su fuerte. Retiene bien, pero su giro es aceptable y le cuesta desenfundar de media distancia en dichas condiciones. Detalles que seguro ya están trabajando e irán mejorando: la mano de Santa y el pie de Cano están conectados.