Mirar el diablo a la cara

El diablo tiene muchos trajes, pero solo se oculta tras un rostro. Sus dos perfiles oscilan entre la incertidumbre y el gozo. Es un equipo de crujiente madera en la salida del balón, pero de firme mármol una vez supera esta fase del juego. El atasco inicial para empezar jugando que le produjo el Deportes Tolima hizo que Carlos Lizarazo fuera el encargado de iniciar las jugadas

El fútbol de Macnelly Torres

Santa Fe le dio a Macnelly Torres los espacios suficientes para que se exhibiera y para que el Junior lo venciera en el Estadio Roberto Meléndez de Barranquilla. El “10” tiburón, con su pie derecho, filtró muchísimos pases que terminaron en opciones claras para su equipo. Debe anotarse que las muy buenas labores de Gustavo Cuéllar, Jorge Aguirre, Edison Toloza y Roberto Ovelar le facilitaron todo a Torres.

La nómina que Santa Fe mandó estaba conformada, principalmente, por suplentes

El equipo de Alexis Mendoza volvió a dar una muestra de las buenas cosas que puede hacer. Una de sus mayores virtudes es que aprovecha bien la velocidad de Aguirre y de Toloza para hacer daño. Lo mismo puede decirse de los movimientos de Ovelar. El paraguayo podrá no ser muy rápido, pero con sus recorridos desacomoda la defensa rival. También se puede hablar bien del trabajo de los laterales, en especial de Iván Vélez. El vallecaucano, que ha tenido buenas actuaciones desde su regreso, se proyecta bien y ayuda en ataque, además retrocede a tiempo. Sus apoyos son beneficiosos para su equipo porque hace que este gane volumen y profundidad cuando está atascado.

Finalmente volvemos al “10” barranquillero, al eje, a la pieza que hace eficiente el funcionamiento de la máquina, al administrador del tiempo y del esférico. Esa velocidad mental que él tiene es vital para desarmar defensas, para darle aire al equipo y para hacerlo mejor. Con sus pases, Junior le anotó tres goles a Santa Fe. Macnelly Torres y su fútbol aparecieron en la cancha del Metropolitano para hacer sonreír a propios y extraños.