El DIM del goce

Uno de los dos encuentros disputados ayer por los cuartos de final de la Liga entre Independiente Medellín y Atlético Bucaramanga estuvo marcado por la fragilidad defensiva del equipo de Flabio Torres. En lo individual, ninguno de sus zagueros alcanzó el nivel mínimo requerido para un partido de estas instancias, mientras que en lo colectivo formaron una caótica línea del fuera de juego que facilitó las cosas de sobremanera a su rival.

Cabrera para olvidar a Cantillo

El Deportivo Pasto fue el equipo de moda el semestre pasado. Con un once plagado de exuberancia técnica y de armonía, su fútbol puntuaba a ritmo de candidato al título. Nombres como Javier Reina, Yamilson Rivera, Daniel Cataño, Christian Rivera y Víctor Cantillo hicieron que, tras 5 años de su última final, La Libertad volviera a seducirse. Volviera a levantarse.

La Libertad acucia de colmillo

El Deportivo Pasto consumó un primer semestre en el que alcanzó picos elevados de juego con el que acarició su máximo potencial, una impresión que transmitió desde el primer al último hombre, y cuyas relaciones explican cómo los muchos conceptos que engloban el juego estuvieron latentes en su propuesta, fuese el punto de vista en la cancha y/o el dibujo táctico por el que se optase.

Volcán sin magma, pero candidato

Anoche el Deportivo Pasto presentó su candidatura definitiva al título de la Liga Águila. El equipo de Flabio Torres ya había dejado bien claro que era uno de los que mejor jugaban al fútbol en el campeonato colombiano, pero entre ser revelación y candidato hay una línea a veces difusa en torneos de este estilo que solo cuando llegan las finales se puede cruzar con propiedad.

La verdad

El rostro del equipo revelación del futbol profesional colombiano, y lo será sin importar lo que pase de ahora en adelante, es obra del entrenador Flabio Torres. Cuando el Pasto ataca sobre cualquier césped en el que se encuentre, porque no sabe jugar a otra cosa, se empiezan a despreciar las formas tradicionales, a romper moldes como si fuera una obra cubista donde se plasma el conflicto permanente entre lo que se piensa y lo que se siente

Yamilson y su nombre

El fútbol suele dar muchas oportunidades. Ni dos ni tres, sino muchísimas. Sea para reinventarse o simplemente para madurar, pero las da. El caso de Yamilson Rivera no es la excepción, ni por lo uno ni lo otro. Si había una piedra en medio del camino, caso de su carácter, que estaba frenando el transcurrir de su carrera futbolística, él ha decidido retirarla y seguir caminando.