La fe en el 10

Cuando llegó a Luis Zubeldía la propuesta de dirigir al Independiente Medellín, seguramente soñó de inmediato con Juan Fernando Quintero llenando de asistencias a Valentín Viola. Al llegar al banquillo del poderoso, una vez conoció a Christian Marrugo sumó a su sueño un capataz de obra, un organizador retrasado que orquestara la salida de su equipo, que no iba sobrada en calidad.