Benedetti ante su rival favorito

En la capital del Valle cunde el pánico. Por estos días, tanto el Pascual Guerrero como Palmaseca dan la sensación de aguardar por el menor detonante. Con los respectivos matices para cada caso, Hernán Torres y Héctor Cárdenas tienen el agua al cuello por su discreto arranque de temporada. La causa del presente gris es la misma para ambos: sus nóminas carecen de calidad

Vencer sin convencer

Verdolagas y aseguradores se encontraron en la novena fecha de la Liga Águila en el Atanasio Girardot. Los locales llegaron al partido con presión después de haber perdido con Once Caldas una semana antes y por no haber pasado del empate con el colero hace un par de fechas. La visita, por su parte, llevaba tres partidos sin perder y llegaba lleno de confianza después de haber vencido a Millonarios en la jornada anterior.

Hubo 24.805 aficionados en el estadio

Nacional varió su módulo y salió con un 1-4-2-2-2 en el que destacó la presencia de Luis Carlos Ruiz como compañero de ataque de Jefferson Duque.  La idea de Rueda era juntar a Torres con Chará en la zona de tres cuartos. Esto le funcionó por momentos porque los movimientos de Yimmi permitieron que Macnelly recibiera cómodo para mandarle pases profundos a los dos delanteros. El problema fue que Ruiz estuvo impreciso y a Duque le costó superar a Murillo y a Aponzá.

Por otra parte, el 1-4-3-3 de Equidad tenía como intención anular a Macnelly y a Chará y lo logró durante gran parte de la primera mitad. El trabajo de Restrepo, de Palacios e incluso de Motta fue fundamental para que alejar a Nacional del arco de Cristian Bonilla. La intención del equipo bogotano era aprovechar la posición de la defensa del rival, que estaba muy adelantada, para que con un pase filtrado desde la mitad de la cancha, los delanteros le ganaran en el pique a los centrales. Sin embargo, lo que complicó el plan de Equidad fueron las conducciones de Francisco Nájera hasta el centro de la cancha, pues eso hacía salir a uno de los volante y, sumado a los movimientos de Chará, dejaba a Torres con el espacio suficiente para actuar.

El 88.5% de los pases que Alejandro Bernal realizó, llegaron a su destino

El gol de Nacional llegó en el momento en el que Equidad ya había neutralizado el andar ofensivo de los locales. En un tiro de esquina, Gilberto García le pasó el balón a Chará que estaba fuera del área. Este mandó un centro a media altura que encontró a Alexis Henríquez que llegó a espaldas de los defensores de rivales y mandó el balón al fondo de la red al minuto 41.

Para la segunda mitad, Santiago Escobar le dijo a sus dirigidos que atacaran. Motta y Blanco comenzaron a juntarse en la zona de Bernal y de Mejía con Óscar Barreto, que entró por Andy Pando. La idea era que en algún momento Rentería fuera a buscar alguno de los balones a espaldas de los centrales de Nacional. El chocoano lo logró varias veces después de ganarle en carrera, sobre todo, a Francisco Nájera.

Macnelly Torres llega en un buen nivel a la convocatoria de la Selección Colombia

Los dirigidos por Rueda aprovecharon los espacios  dejados por Equidad y tuvieron la oportunidad de aumentar su ventaja vía Macnelly-Duque. Lo que evitó esto fue la buena actuación de Cristian Bonilla que estuvo atento frente a las aproximaciones del rival.

Al final, Nacional anotó otro gol y ya acumula 17 puntos en la Liga. A pesar de esto, el equipo verdolaga sufrió y tuvo problemas para ser profundo en muchas ocasiones. Reinaldo Rueda tendrá que trabajar bastante para que sus dirigidos puedan dar muestras convincentes de buen fútbol. Frente al Medellín, el reto va a ser interesante porque el entrenador no contará con Torres, Mejía y Vargas, que van a estar con la Selección Colombia. Por otra parte, Equidad se desconcentró y perdió, pero siguió consolidando una idea que lo puede llevar a pelear un puesto en los playoffs finales. Ante el Deportivo Pasto, el equipo de Sachi tendrá una nueva oportunidad de mostrar el buen rendimiento que ha tenido en la primera mitad de la Liga Águila.

El circuito infalible

Deportivo Pasto propició un contexto favorable para que Nacional se exhibiera por primera vez en la era Rueda. Macnelly Torres se encontró con la libertad suficiente, a espaldas de los pivotes rivales, para jugar y hacer jugar, para desequilibrar el partido y para confirmar el buen momento por el que pasa. Yimmi Chará se movió por todo el frente de ataque y complementó de manera ideal a Jefferson Duque, que lució muy cómodo y lo aprovechó para anotar en dos ocasiones. Finalmente, Alejandro Bernal se puso el overol. Bajó para arrancar las jugadas, cuando el partido se lo pidió. Se adelantó en los momentos en los que los ataques del equipo necesitaban de un apoyo.

El cuadro verdolaga volvió a mostrar una imagen favorable después de dos partidos en los que la producción ofensiva fue bastante pobre. Así mismo, el arco, que en este encuentro fue protegido por Camilo Vargas, volvió a salir en cero gracias al buen trabajo del bogotano y de la defensa conformada por García, Nájera, Henríquez y Díaz.

En definitiva, Nacional venció porque Bernal, Torres, Chará y Duque hicieron un circuito infalible que el rival no pudo detener. En este momento, el equipo del Valle de Aburrá se encuentra como líder, a falta de todo el resto de la jornada número 5 de la Liga Águila.

El primer título liguero de Osorio con Nacional

El primer título liguero de Juan Carlos Osorio en su etapa con Atlético Nacional se obró en Bogotá, en El Campín, sobre Independiente Santa Fe. Este equipo, el de la Liga Postobón 2013-I, se caracterizó, además de sus máximas rotaciones, por su versatilidad sistemática y por tres figuras capitales: Stefan Medina, Alexander Mejía y Macnelly Torres. En un segundo escalón estaban Jefferson Duque, John Fredy Pajoy, Sherman Cárdenas, Óscar Murillo y Alexis Henríquez. ¿Por qué Medina, Mejía y Torres? ¿Por qué no otro? Básicamente porque este Nacional fundó su juego sustancioso por el carril principal, el central, entonces ellos se convirtieron en las tres armas disponibles a fundamentar el plan. Para más inri, fue el Nacional que más utilizó el pase en largo de Mejía y la polivalencia creativa de Medina, por ejemplo. En cambio, no fue el del mejor Macnelly Torres, pese a ser indiscutible en las convocatorias de José Néstor Pékerman para la absoluta.

La pizarra de Osorio

En aquel entonces era difícil conocerle una alineación de pies a cabeza a Juan Carlos Osorio. Era el Medina de multitud conversiones, el Bernal carrilero o segundo pivote, el Nájera lateral o central, el Mosquera extremo o segunda punta, etc. Ni sabíamos quién era su portero titular y el delantero inamovible, a pesar de la buena cuota goleadora de Duque. Esta lectura tenía dos justificaciones congruentes: primero, la plantilla era muy extensa para afrontar un primer semestre sin competición internacional de por medio; y segundo, era necesario probar y apostar con lujuria sin un juego de bandas reconocible.

El hecho de Medina carrilero, que lo empleaba en el 3-4-1-2, le permitía a Nacional orientar su juego hacia la banda derecha e ir sumándole al pase largo de Mejía el diagonal. Con determinación y recursos creativos, Medina comandó varios partidos jugando en esa posición (la Final en Bogotá de los de mayor dominio). Nacional contó en ese campeonato con el Alexis Henríquez más visionario y certero con el pie, entonces la salida con balón verdolaga no era lenta y sí prodigiosa, por lo que Osorio se permitía sacar a uno de adentro y llevarlo afuera para compensar movimientos y conducciones rentables por la creación de triángulos asociativos. Todo en busca de un beneficio colectivo.

Lo mismo pasó con Luis Fernando Mosquera por el costado izquierdo, donde sumó minutos partiendo pegado a la línea de cal, ya fuese como extremo o carrilero. Osorio les da esa ubicación dentro del sistema a los futbolistas llenos de juego interior y un digno control dirigido para facilitarles la recepción. A partir de esto, el entrenador risaraldense potencia la táctica ajustando matices y detalles pequeños.

El primer pase de Mejía

Como contábamos, el puñal verdolaga en los últimos años se forjó por dentro. La utilización del frecuente primer pase en largo de Alexander Mejía hizo crecer al equipo, ya que de esta forma Macnelly Torres recibía la pelota más cerca de la frontal rival y con la velocidad exacta. Macnelly se ubicaba en los puntos ciegos del mediocampo contrario, y el pase de Mejía podía recorrer tranquilamente 50 metros porque su tensión y rapidez derivarían en la recepción plácida del barranquillero.

La aceptación de su nivel e hiper valor con la redonda lo posicionó en el altar futbolístico del equipo. Pasó de ser un recurso a ser la esencia palpable en ataque estático para edificar cuidadosa y hábilmente las acometidas. De hecho, su fundamentación hizo de Atlético Nacional un conjunto con múltiples opciones desde atrás. Alexander Mejía se transformó en el jugador con superior cantidad de pases y destacado porcentaje de acierto.

La línea de pase de Torres

Macnelly Torres aprobó todas las materias en la era Santiago Escobar. Fue, indudablemente, su mejor época vestido de verdiblanco, realizando toda clase de acciones. El número 10 representó y creó un Nacional muy fuerte donde llegaba a zonas bajísimas a tomar el balón e instalarlo en terreno adversario. Macnelly fue lanzador, conductor y ejecutor de toda falta o tiro de esquina con Sachi. Prestaba todas las atenciones.

Sin embargo, en el Apertura 2013 asumió un rol de menor desgaste y de enlace entre mediocampo y delantero, casi de pegamento. No se sabe si por debilitación física –el futbolista con más minutos entre club y selección– o simplemente por un propósito de entregarle un papel específico a cada uno y de hacerlo sentir importante. Tras varias pruebas, se corroboró dicho efecto. Macnelly se movía menos, tenía un límite espacial de retroceso y su fin posicional era activar a Mejía desde atrás y repartir de balones a los delanteros (Jefferson Duque, John Fredy Pajoy, Fernando Uribe y Juan Pablo Ángel). Era una línea de pase adelantada y única, pero con autonomía en el eje horizontal. Números de confirmación: máximo asistente, segundo jugador con pases completados y cuatro dianas (los mismos que en todo 2012).

Los días y meses posteriores significarían la cumbre futbolística de Atlético Nacional versión Juan Carlos Osorio. Ya se iba fabricando una identidad que, poco después, dominaría el fútbol colombiano por tres semestres (2013-I, 2013-II y 2014-I) consecutivos. Esto sería un abrebocas de innovaciones y aciertos compuestas por rebeldía a lo que en su momento funcionaría en la élite del balompié local. El tornado no tardaría en llegar.

Exhibición

Atlético Nacional venció 4-0 a Libertad y clasificó como líder de su grupo a los octavos de final de la Copa Libertadores. El elenco verdiblanco ofreció una exhibición que lo llena de confianza de cara a lo que se viene en los dos torneos que enfrenta. De este encuentro debe destacarse el nivel mostrado por Luis Carlos Ruiz, Yulián Mejía, Alejandro Bernal y Farid Díaz.

La idea de Nacional era clara. En el encuentro en que se enfrentaron estos dos equipos por la primera fecha del grupo, los dirigidos por Osorio habían hecho daño con los balones a espaldas de los laterales. Para este partido, los volantes centrales, Farid Díaz y Alejandro Bernal, buscaron a Copete pero no tuvieron éxito en los primeros minutos. La situación cambió cuando probaron por la derecha donde aparecía Orlando Berrío. Allí el cartagenero fue superior y se hizo incontenible. Si no mandaba un centro venenoso, se asociaba con Ruiz y Mejía que se acercaban a ayudarlo. Su velocidad y su precisión a la hora de enviar el balón al área causaron estragos en la defensa gumarela.

El gol fue una jugada que comenzó Bernal, hilvanó Berrío, asistió Ruiz y definió Mejía

A Hernán Rodrigo López y a Santiago Tréllez no les estaba llegando el esférico. Molinas no repartía bien y sus compañeros caían ante la efectiva presión verdolaga. Así mismo, Benítez estaba siendo superado por Berrío. Bareiro y González no pesaban en el encuentro. Fue por esto que cuando llegó el primer gol de Atlético Nacional, Libertad se derrumbó. El equipo cedió y acentuó las virtudes de un rival.

Para la segunda mitad el equipo paraguayo adelantó líneas y eso lo aprovecho Nacional en 7 minutos, específicamente Luis Carlos Ruiz. Primero, el delantero aprovechó la pasividad de la defensa para acomodarse y sacar un remate que Muñoz no pudo detener. Luego cobró un mal movimiento en salida de la defensa, recibió un pase de Yulián Mejía y colgó al portero rival. El 3-0 era contundente y Libertad nunca reaccionó. Más adelante Copete anotó el 4-0 y cerró el marcador a favor de los colombianos.

Ruiz lleva 4 goles en la Copa

El partido deja varias conclusiones que son importantes para analizar lo que puede hacer o dejar de hacer Nacional en lo que queda del semestre. La primera es el nuevo rol de Farid Díaz. El codacense lleva dos partidos en los que ha mostrado un rendimiento bastante notable como volante central. Su buen pie y el desgaste que puede hacer en un partido lo ponen en una posición muy seria para pelear el puesto en los encuentros importantes que van a tener los verdolagas en lo que queda de semestre. Lo segundo es la regularidad de Yulián Mejía. El otrora jugador de Medellín está preciso y se está moviendo bien. Él es el eje del juego interior del equipo, por sus pies debe pasar el balón cuando el equipo ataca por la zona central. Él filtra y distribuye. Lo tercero es la importante labor de Luis Carlos Ruiz dentro de la cancha. El samario pivotea, encara y corre durante los 90 minutos. También abre espacios, desacomoda a la defensa y se asocia bien. Le sienta bien a su equipo y frente a Libertad fue la figura. En definitiva, si los jugadores tienen un buen rendimiento, Nacional puede exhibirse de nuevo este semestre. Por ahora el cuadro antioqueño debe esperar rival en el torneo continental.