Verde que te quiero verde

El amor gitano, decía Federico García Lorca, es una voz milenaria. Es una memoria, una tradición, una verdad imperecedera. Y Nacional es un gitano. Pasan los años y no hay mayor verdad que Nacional y las finales. Todos buscan separarlos y ellos resisten, con la heroicidad de quien prefiere morir antes que perder el recuerdo. Una final es una excusa para Nacional hacerle frente a los invasores de la historia, los raptores de memorias.

Dayro señaló el camino

Atlético Nacional aún se halla en el intento de incorporar el ideario de Juan Manuel Lillo. Pero es esa velocidad con que lo intenta, falla, se recompone y vuelve a intentar donde el proceso muestra mejoría y, además, donde saca diferencias. Nacional no negocia la velocidad del balón ni el ritmo de los partidos. Anoche, en una nueva edición del clásico ante el América de Cali, fue el equipo de Hernán Torres quien lo padeció.