Cuenta la leyenda que aquel cacique desatracaba en una balsa de oro. No era el único elemento de oro en la escena: dicen que las profundidades de la inmensa laguna donde se paseaba el cacique también atesoraban el metal precioso. Por si fuera poco, el oro era elemento constitutivo del atuendo cacical. En aquel pueblo prehispánico, el inagotable oro estaba al servicio de las ofrendas muiscas. La fascinación de los expedicionarios españoles al mando de Hernán Pérez de Quesada tituló como “El Dorado” a aquella mágica ceremonia.

El Dorado Magazine nace de la necesidad de darle a nuestro pujante fútbol nacional un tratamiento especial. Aquí creemos en el juego como eje central del trabajo periodístico. No habrá lugar a ruido mediático, ni a inquinas o persecuciones. Sólo fútbol.

El año 1950 es el relato del mismo culto bajo otras formas. El país de la laguna de Guatavita volvió a juntar todo el oro imaginable, esta vez hecho fintas y gambetas. La ceremonia pasó a ser el arte puesto al servicio del trato del balón. Entonces, los futbolistas más cotizados del planeta ofrecieron un espectáculo como rindiendo culto a quién sabe qué Dios. Sus goles fueron como las ofrendas de El Dorado.

El Dorado Magazine es una publicación web que cubrirá todos los ángulos del fútbol colombiano con un enfoque analítico. La calidad de nuestro juego, tanto a nivel de selección, como en la liga y nuestros futbolistas, va en aumento, y era necesario que surgiera un medio con la capacidad de cubrirlo. Tenemos la seguridad de ser ese medio.

El Dorado es el ritual del oro hecho gambeta. O, en nuestro caso, la gambeta conjugada en verso. El balón, como el oro, posee brillo propio. No requiere de ornamentos mediáticos ni admite juicios sin fundamentos. Aquí, el protagonista es el balón y el juego al que da sentido. Porque entendemos que la riqueza del fútbol es inagotable, no apelamos a sus exterioridades. Por eso, El Dorado es la casa del balón.

El Dorado Magazine vive por la actualidad, pero la realidad es que somos unos nostálgicos. No podemos olvidar nuestra historia y para eso está la sección “Café 93”. Revive el pasado con anécdotas, historias, reportajes y nuestra marca estilística: el análisis.

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