Daniel Muñoz, un lateral diferente

Los laterales, no es ningún secreto, son motores ofensivos de una importancia incuestionable en el fútbol contemporáneo. Síntoma de todo esto es que estamos viviendo una época en la que a los laterales se les pide más peso creativo, más implicación en el juego y más calidad individual que nunca. Pero esto va más allá de haberle dado por completo la vuelta a aquello de que “los laterales primero deben defender y luego atacar”.

Puro pragmatismo para Zambrano

Raro es, en la actualidad del fútbol, el entrenador que no le pide a su hombre más adelantado que deje de serlo en según qué momentos del juego, alejándose así de su teórico hábitat. Sean falsos o reales, estén más o menos dotados técnicamente, los centrodelanteros de hoy en día han ampliado su radio de acción más allá del área grande, han incrementado su participación y han diversificado el sentido de sus intervenciones.

El DIM del goce

Uno de los dos encuentros disputados ayer por los cuartos de final de la Liga entre Independiente Medellín y Atlético Bucaramanga estuvo marcado por la fragilidad defensiva del equipo de Flabio Torres. En lo individual, ninguno de sus zagueros alcanzó el nivel mínimo requerido para un partido de estas instancias, mientras que en lo colectivo formaron una caótica línea del fuera de juego que facilitó las cosas de sobremanera a su rival.

Sin defensa para Piedrahita y Díaz

Sebastián Beccacece visitaba Barranquilla con una de las propuestas —sin importar la calidad en líneas generales— que más agrada en estos momentos en Sudamérica desde el pase y la organización colectiva en torno a la pelota. Y el choque que les citó anoche en el Metropolitano dejó muchas cosas para analizar. El conjunto rojiblanco adaptó su versión del día a día, más controladora y propositiva, ante la ausencia de un peso pesado como lo es Jarlan Barrera.

Luis Díaz, el jugador a activar

Sus primeros partidos del semestre como juniorista fueron realmente fascinantes, pero de repente, sin mediar palabra, se apagó. Llegado a esta altura de campaña, un momento propicio para ofrecer lo mejor de su fútbol en un club como el Junior que continúa vivo en dos frentes, Luis Díaz parecía estar destinado a interpretar el papel de esa figura diferente, especial, que no existe en la plantilla rojiblanca y que tan bien desempeñó para valerle su debut con la absoluta.