No será como antes

Para nadie es un secreto que el mejor Atlético Nacional de Juan Carlos Osorio no es éste. Que la capacidad abrumadora de ganar partidos con facilidad ya no está. Y es normal. No hay ciclos que perduren toda la existencia, ni equipos que dominen toda la vida. Menos en Colombia. Nacional venía esta temporada en una curva descendente de rendimiento comparando los torneos anteriores. El equipo sufrió por muchos motivos. El rendimiento individual no fue el mismo. Jugadores importantes como Sherman Cárdenas y hasta el mismo Alex Mejía, notablemente no respondían igual.  Se le sumaron las lesiones de jugadores como Jefferson Duque, Óscar Murillo y Alejandro Guerra –jugador que venía siendo una gran alternativa-. También, a la partida de un jugador clave como Stefan Medina. Todo esto, agregándole aspectos como el mental, hicieron que Nacional no dominara, ni domine, como antes.

La prioridad de Nacional será la Copa Sudamericana

Sin embargo, el equipo es semifinalista de la Copa Sudamericana y es parte de los ocho clasificados en la Liga Postobón. Merecidamente. El cuadro verde supo en muchos momentos de la temporada sobreponerse a situaciones adversas de las que solo salen los buenos. Pero no logra ser un elogio del todo, Nacional hoy ataca mal y por ende defiende mal, le cuesta crear ventajas ofensivas y aunque sigue intentando dominar el juego con la pelota, no la recupera con facilidad. Cuando Nacional no encuentra líneas de pase y le cuesta generar opciones de gol, luego termina sufriendo atrás. Muchas veces termina descompensado. El juego externo que tanto le daba ventajas ya no es solución sino problema y el ataque básicamente pesa en la calidad de Edwin Cardona y los destellos de Sherman.

A Osorio, le ha tocado replantear algunas cosas y al final ha encontrado un once competitivo, pero no contará, para los dos primeros juegos de cuadrangulares, con Bocanegra, Cardona y Mejía; sin duda, los tres bastiones por cada línea del equipo.

Atlético Nacional integra el grupo A junto a Santa Fe, Once Caldas y Atlético Huila. Que no es fácil es seguro, que no será como antes, también, pero no sería extraño que el equipo antioqueño se terminara clasificando. Y no lo sería porque en las citas importantes ha demostrado tener carácter y jerarquía. Habrá que ver cómo resuelve las dos primeras fechas sin sus jugadores más importantes. Pero, tampoco sería extraño que fuese eliminado. Enfrenta a equipos que durante el torneo han tenido continuadas fechas de buen juego. Nacional seguramente tendrá la vista en San Pablo y como en contadas situaciones tendrá que lidiar con un calendario apretado. Exceptuando que sigue siendo favorito, todo será distinto ahora.

Con nivel de titular

Uno de los jugadores más determinantes y más elogiados del último River Plate de Ramón Díaz, Eder Álvarez Balanta, es hoy suplente en un equipo que maravilla en Argentina. Luego de una pretemporada de idas y vueltas en donde parecía que abandonaba Núñez para probar suerte en Europa, terminó perdiendo su lugar con Ramiro Funes Mori.

El colombiano, incluso, terminó siendo el cuarto defensa, por detrás de Maidana, Pezzella y el mismo Rogelio, aunque, potencialmente, posea mejores condiciones que los cuatro. Hay que decir que Balanta sufrió de una merma en su condición física que condicionó su estreno en el equipo del Muñeco. Sumado a algunas convocatorias al seleccionado colombiano que no le habían permitido jugar incluso cuando se suponía que sería titular por la falta de otros centrales. En algún momento, debido a la lesión de Kranevitter, se rumoreó que Eder podría tomar su puesto de mediocentro.

El mundialista tendrá que aprovechar cada oportunidad que le den para volver a ser titular

Sólo este fin de semana el colombiano pudo jugar en la era Gallardo, demostrando que sus cualidades siguen intactas. El bogotano expuso aquello que había enamorado a hinchas riverplatenses y que había despertado el interés de equipos europeos. Rapidez, fuerza, técnica, salida, anticipo.

Éder ayudó con la salida limpia del balón, y cortando potenciales contragolpes saliendo hasta la mitad del campo, decidiendo casi siempre bien. Aunque, en algunos momentos se vio a destiempo y mal posicionado. Lidió todo el partido con el ‘Picante’ Pereira, jugador menudo y rápido, y lo manejó con experiencia. Despertó los aplausos de los espectadores e incluso tuvo tiempo de lucirse con algún caño. Al menos, dejó claro que su nivel no está muy por debajo del de Ramiro y que aunque el argentino seguramente seguirá siendo el titular, ‘el Muñe’ cuenta con un suplente de nivel. La posible ausencia de un central titular no supondrá algo por lo cual preocuparse mucho.

Los siguientes meses serán definitivos para Álvarez Balanta

Hasta el momento, es poco el análisis que se puede hacer sobre su situación futbolística. En este partido por lo menos demostró estar a la altura. Habrá que ver cuando tenga un rival mucho más exigente, ahí probará si la situación de sus pocos minutos de juego lo ha afectado.

Algo a favor es que luce sereno, como siempre. Hasta en sus declaraciones le restó importancia al hecho de ser suplente y no dramatizó con la posibilidad de no ser llamado a la selección debido a sus pocos minutos. Éder es importante para Pékerman y lo será para Gallardo.

Las series las definen los mejores

El equipo de Osorio salió con un 3-3-1-3 y con la misión de ganar en Brasil para poder acceder a la siguiente fase. Ni Cardona, ni Mejía eran titulares puesto que habían llegado tarde a Bahía, luego de estar con la Selección. En ese caso, sin el líder futbolístico y sin el líder anímico, Nacional se la jugó con Bocanegra en el medio, con una línea de tres defensores liderada por Henríquez, quien siempre tuvo problemas para sacar el balón en limpio; con Sherman en la creación, con Copete y Guisao como extremos y Ruíz como ariete.

En solo siete minutos Nacional pudo quedar eliminado, cayó en la presión de Vitória, intentó salir jugando siempre y cometió diversos errores en la salida. El equipo estaba totalmente desconectado y sin peso anímico y físico. La inclusión de Henríquez como líbero y de Bocanegra de mediocentro le quitó al equipo calidad en la salida y fluidez. Sin Mejía como lanzador y estando Sherman tan solo, la función ofensiva de Copete y Guisao era intrascendente.

Nacional, con dudas en el apartado táctico, también sufre en cuestiones de intensidad

Con el correr de los minutos, comenzó a asentarse en el campo. Sherman tomó la batuta, pero poco encontró líneas de pase. Copete no generó ninguna ruptura, y Wilder solo intentó un par de veces alguna acción individual. Ruíz, ariete, que se tira atrás para generar opciones y brindar apoyos, no pudo porque la pelota poco circuló.

Nacional ni logró superioridad por las bandas, ni lo hizo por dentro, pues el equipo, que intentó hacerlo todo, terminó sin saber cómo reaccionar ante la presión del local y las constantes faltas que generaba.

El partido no era para nada fluido, fue un concierto de desaciertos e intentos fallidos. A Vitória le bastaba con incomodar al rival y conseguir opciones desde la desesperación y desconcierto verdolaga, y el visitante solo pudo crear una opción al final del primer tiempo.

El bajo nivel de algunos jugadores de Nacional pesó en el juego del equipo en el primer tiempo

Pero si algo era previsible antes del partido y mucho más con el transcurrir de este es que Mejía y Cardona iban a ingresar. Así lo hicieron y a partir de ahí, Nacional solucionó algunos problemas. Primero, el equipo tomó confianza, se creyó capaz. Luego, tuvo un liderazgo en la medular y un revulsivo en ataque. El equipo antioqueño se fue acercando, sin embargo, no fue por una jugada colectiva, que tuvo pocas, sino por medio de un tiro de esquina y un rebote pescado por Daniel Bocanegra, uno de los mejores, si no el mejor jugador de Nacional este semestre; lo que al final iba a dar la clasificación.

Como en Paraguay, los verdes sufrieron, producto de algunas imprecisiones le dio a Vitória opciones de empatar el juego. Por otro lado, Guisao logró, también como en Paraguay, montarse el equipo a los hombros en un momento culmen, encaró, guardó la pelota y fue una opciónconstante para los pies de Cardona y Sherman. Los últimos minutos, producto del desorden brasileño y del pivoteo de Tréllez y las salidas de Cardona y Wilder, el equipo colombiano pudo aumentar el marcador.

El rival de Nacional en cuartos de final será César Vallejo de Perú

Al final, las series las definen los mejores. Lo hicieron, desde el banco, Cardona y Mejía y lo estampó en el marcador Daniel, quien como en la ida en el Atanasio, sacudió las redes.