Con un 87,5% de rendimiento (21 puntos de 24 posibles), Atlético Bucaramanga se ha afirmado en esta Liga para proclamar, a los cuatro vientos y nada más llegar el cambio de entrenador, que su candidatura como equipo revelación y protagonista es alta. Y es que Flabio Torres ha aterrizado por segunda vez en La Ciudad Bonita con una idea nuevamente muy clara, basada en un equilibrio constante a través de decisiones que está mezclando con mucho sentido. Una de ellas, la más mejorada y destacada, viene siendo la utilización del balón, con una salida de juego muy segura de los centrales y un primer pase de clarividencia y dirección diagonal con Bryan Rovira y Juan Jiménez, facilitando una recepción limpia diez metros posteriores a la divisoria.

No es fácil encontrar un futbolista en la Liga que genere tantas cosas como Cárdenas

Es una decisión a priori sencilla pero que conlleva sus frutos, puesto que ésta se traduce en el principal mecanismo leopardo: encontrar frecuentemente a Sherman Cárdenas entre líneas, favoreciendo su habilidad para dirigir el ritmo de su equipo, comprender los movimientos de sus compañeros y generar oportunidades con una facilidad pasmosa. Es decir, en la zurda del bumangués está uno de los pilares (si no el más) sobre el que se estructura el ataque del Bucaramanga tras la salida de Carlos Mario Hoyos, más allá de las cuatro anotaciones y cuatro asistencias producidas.

No obstante, eso no impide que pueda compaginarlo con cierta libertad, apoyos al mediocampo y juego exterior, pues es un jugador bastante cerebral, por momentos imperial, omnipresente y que no desperdicia ni un sola posesión, que necesita participar mucho en la idea colectiva de los suyos, esa que domina y pausa arriba para asentar su sistema y acercar a sus centrocampistas entre sí. La retaguardia auriverde presenta ya menos dificultades para anticipar en campo contrario o recuperar metros ante transiciones veloces, de ahí que Sherman tuviera un impacto directo juntando al equipo.

Cárdenas crea, gestiona y se la deja servida a Rangel

Y es que, en definitiva, Cárdenas ha asumido el peso que se debe repartir junto a dos compañeros, ejerciendo al unísono de armador, suministrador y dinamizador. De finalizador, sin duda, Michael Rangel y sus ocho anotaciones. Hoy, al borde de los 30 años y mucho después de una década desde su estallido profesional, en cierta medida reducido físicamente para expresar esas jugadas de antaño, comparte condiciones tanto técnicas –ejecuta cualquier tipo de acción– como tácticas –lee muy bien todas las situaciones– que lo catapultan como uno de los mejores talentos de la Liga colombiana.

3 comments

  1. Buenas tardes Ricardo:

    Quería preguntarle sí lo ve para jugar en la selección con James y Quintero, si los ve compatibles y complementarios. Evidentemente esto depende de la idea de juego que vaya a tener la selección pero como no sabemos aún quién va a ser el entrenador, me gustaría saber su opinión sobre un medio campo con estos jugadores. Gracias por la respuesta y felicidades por el artículo

    1. Hola, Lukas.

      Primero que todo, muchas gracias por pasarte por nuestra web y por tomarte tus minutos en dejar un comentario en el texto.

      En principio, juntar a James, Quintero y Sherman sería pagar un peaje algo costoso en defensa. Aunque son tres jugadores que bregan (Rodríguez el más), no percibo un repliegue veloz para reconfigurar el esquema defensivo de la selección, especialmente en Cárdenas, al que sus 29 años le están haciendo dosificar sus esfuerzos sin balón. Sin embargo, y yéndome por la tangente, todo esto se puede trabajar con mecanismos de pérdida, y para eso se necesita saber quién sera el próximo seleccionador y conocer su idea de juego.

      Por otra parte, siendo un fútbol actual más de funciones y zonas que de posiciones fijas, creo que sí se pueden complementar, sobre todo a nivel de alturas. Es cierto que Sherman está ejerciendo de una especie de Quintero, y que James tan arriba se reduce como gestor, pero lo importante aquí es su adaptabilidad. No obstante, no todos los días para los futbolistas son de color rosa, y Sherman como recambio de Quintero o James me parece una opción de primerísimo nivel, muy por encima del golpeo ultradeterminante de Cardona. Es que ahora mismo es, con diferencia, el mejor jugador del FPC. Nivel técnico altísimo, no pierde la pelota nunca, variedad de últimos pases, toques precisos, movilidad, pausa, etc.

    2. Exceptuando en la del 5-0, yo a Sherman lo veo titular en cualquier selección que hayamos tenido. Es que su facilidad para crear cosas tiene pocos precendentes en nuestro fútbol. Jugador de culto, sin más.

      Respecto a lo que dice Ricardo del peaje en defensa que habría que pagar con él, a mí me parece relativo. Sí, es cierto que las limitaciones de Sherman son demoledoras si pensamos en todo lo que hubiera podido ser si hubiera tenido mayor fondo físico. Pero eso Sherman siempre lo ha compensado con su sentido de la ubicación. Su lectura defensiva siempre me ha parecido infravalorada.

      Pasa que no aguanta 90 minutos a buen ritmo y el Bucaramanga debe hacer todo un ajuste por él, relegándolo a la delantera en defensa y retrasando a Michael Rangel para que lo cubra en los quehaceres defensivos. No sé si en la selección pueda exigir eso. Esa es mi duda: ¿en la selección aportaría más de lo que pediría?

      En cuanto a aporte, su rol sí que lo veo necesario. Ya vimos que Arturo Reyes situó a Cuadrado en el doble pivote buscando dar con esa figura que junte con el pase, algo que vamos a necesitar mucho siendo James y Quintero dos futbolistas tan obsesivos buscando el pase definitivo. Para ese rol, el de pasar para juntar, no encuentro alguien mejor que Sherman Cárdenas.

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