La Liga Águila tiene nuevo líder. Se trata del Once Caldas de Hubert Bodhert, un equipo que le ha devuelto la ilusión al Palogrande después de tanto tiempo. Ha pasado mucho desde la última vez en que el blanco-blanco soñó en grande, se hizo un lugar en la parte alta de la tabla y, sobre todo, obligó a los demás a mirarlo de otra manera. Porque anoche, ante el Atlético Junior, el Once Caldas condujo a Julio Comesaña a ajustar su plan de cara a competir en Manizales.

Comesaña apeló a un plan contragolpeador ante el Caldas

El tiburón visitó el Palogrande disponiendo de una suerte de 4-2-2-2, con Teófilo Gutiérrez y Luis Díaz en punta y Jarlan Barrera y Sebastián Hernández en un doble enganche. Visto lo visto en el desarrollo del encuentro, cabe asumir que Comesaña buscó con la elección de sus atacantes sacrifico defensivo, como es válido esperar de todos ellos a excepción de Teo. Así, los rojiblancos espesaron la mitad de la cancha —donde el fútbol del Caldas se viene de menos a más— y obligaron al local a lanzar desde muy lejos a David Lemos y Kevin Londoño. Los de Bodhert hicieron lo propio encimando a Leonardo Pico, fuente principal de balones a Jarlan Barrera, con lo que los primeros 45 minutos dejaron de manifiesto la calidad defensiva de ambos equipos sin decantarse por un dominador.

Con todo y esto, quien más estaba sufriendo a la hora de generar profundidad era el Junior. Con Teófilo Gutiérrez haciendo las veces de ‘9’, siendo el delantero que es, eran Luis Díaz, Jarlan Barrera e incluso James Sánchez quienes debían proponerse como referencia en el área. El ingreso de Daniel Moreno se antojaba necesario para dar naturalidad posicional al equipo; sin embargo, Comesaña desacertó sustituyendo al único futbolista que había sido capaz de desbordar al Caldas. Sin Jarlan Barrera, Junior perdió ritmo y creatividad. Esto, sumado a la expulsión de Teófilo Gutiérrez, le hizo las cosas fáciles a un equipo al que de por sí, jugando con los once, ya es difícil marcarle. Al consabido oficio defensivo, el blanco-blanco supo añadirle ese criterio preciso para mezclar juego en corto y en largo, apoyos y rupturas, vértigo y pausa. Así es el nuevo líder.

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