Independiente Medellín y Millonarios no jugaron un partido determinante en sus aspiraciones ni mucho menos, pero no por esto la atención dejó de estar puesta en el Atanasio Girardot. Al final las expectativas estuvieron justificadas, pues, a falta de rodaje colectivo en ambos casos (apenas normal para el inicio de temporada), poderosos y embajadores dieron muestra de ciertas individualidades que seguramente guiarán su camino en adelante.

Ricaurte dominó a Millonarios durante 45 minutos

El primer condicionante del juego lo presentó el DIM y se llamó Andrés Ricaurte. El esbelto enganche poderoso inclinó la cancha desde el primer momento luciendo esa zurda que partido a partido va ganando adeptos. Para Millonarios no fue fácil contenerlo no sólo por su exquisito repertorio técnico, sino, sobre todo, por su posición. Si bien Ricaurte entraba en acción muy abajo —a la altura de Didier Moreno—, desde ahí era capaz de lanzar balones a la espalda de la defensa albiazul y generar ocasiones. Dicho de otro modo, Millonarios debía ocuparse tanto de encimar a Ricaurte como de vigilar a los receptores de sus pases. Como resultado, el equipo de Miguel Ángel Russo se hizo largo como nunca se le ve.

A partir de un Millonarios concediendo espacios, Independiente Medellín ofreció unos minutos ilusionantes entre lo que cabe a estas alturas de la temporada. Germán Cano y Leonardo Castro respondieron positivamente a los lanzamientos de Ricaurte con mucha dinámica, fluidez y velocidad. El DIM pudo contraatacar a placer porque Millonarios, durante todo el primer tiempo, se vio incapaz de desordenarlo en defensa.

Sin embargo, ese mismo frenesí le pasó factura al poderoso en la segunda parte, donde pecó de precipitación en jugadas que pedían pausa y acusó cierta falta de madurez. Esto, más los acertados cambios de Hugo Gottardi, invirtieron el control del partido. El argentino, consciente de que Didier Moreno no llega a defender hasta la banda, envió a la cancha a Eliser Quiñones y Christian Huérfano, dos jugadores de línea de cal.

Millonarios mostró detalles ilusionantes de cara a su evolución

Pero fueron otras dos las noticias verdaderamente positivas para Millonarios, una individual y la otra colectiva. En lo individual, Roberto Ovelar reafirmó su gran estado de forma en este inicio de temporada, mostrando su mejor audacia al moverse y su mayor sensibilidad técnica al borde y dentro del área. Esto no es nada menos que desenvoltura en el último cuarto de cancha, un verdadero update en clave albiazul.

En lo colectivo, Millonarios dio pistas de su plan para involucrar a Santiago Montoya Muñoz como no se ha visto desde su llegada a Bogotá. El retroceso de David Macalister Silva a la altura de Juan Guillermo Domínguez liberó la mediapunta a merced del ‘10’. Esto no se tradujo en peligro para el arco de David González, pero ver a Montoya Muñoz ofreciendo líneas de pase a espalda del mediocampo rival siempre es la mejor señal.

Entre tanto, el Independiente Medellín de Andrés Ricaurte sigue puntuando a velocidad de crucero. Cómo detener a un futbolista que retrocede tanto sin perder determinación será, para el FPC, la pregunta a resolver.

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