Durante el semestre pasado, más o menos a esta misma altura de la temporada, Édinson Toloza dio inicio a una racha de goles propia de otros tiempos. Como si volviéramos al 2011. Parecía increíble: con 33 años, el mismo Toloza que goleaba en las duras del FPC ahora también lo hacía en las maduras.

Decimos que nuestro fútbol vive las maduras porque estamos ante una generación sin precedentes. Gozamos de delanteros tácticamente brillantes como Roberto Ovelar, Teófilo Gutiérrez, Cristian Martínez Borja, Luis Carlos Ruiz y Leonardo Castro, así como definidores de toda la vida como Dayro Moreno, Humberto Osorio Botello y Jefferson Duque. Por eso asombra que Édinson Toloza, que no brilla ni por lo uno ni por lo otro, amenace con codearse con todos ellos en la tabla de goleadores.

La superioridad física no ha perdido impacto

Explicar la detonación de Toloza en un fútbol de mayor calidad a comparación de aquel de sus años mozos no es fácil. Conversando alguna vez al respecto, nuestro colega Eduardo Ustáriz nos brindó una respuesta: «una superioridad física tan marcada siempre hará diferencias». Pues bien, en este segundo semestre del año estamos ante una nueva muestra que confirma la tesis: Carmelo Valencia.

En Colombia nunca fuimos testigos de un promedio de goles suyo como para reconocerlo como artillero. Tuvimos noticia, eso sí, de que algo por el estilo insinuó en el fútbol chino. Lo que sí nos consta es la condición física de Valencia: un velocista, una gacela con pulmón de repuesto. Por lo demás, su calidad técnica y táctica bien podrá tener muchos reproches a los que seguramente no les falte razón. Pero goles son amores, y en rachas como la que vive Carmelo todo aquello pasa al olvido. Las carreras del ‘tutunendo’ a portería están siendo imparables.

La Equidad está atacando espacios como nunca

El tema no pasa solamente por el estado de forma de Valencia, sino también por que cuenta con un plan que lo potencia. Luis Fernando Suárez ha sabido dotar de verticalidad y veneno al fútbol de posesión de La Equidad. El nuevo sistema asegurador ha recibido de la mejor manera a Brayner de Alba como lanzador, los pases en profundidad de Neider Barona y el saque de puerta de Cristian Bonilla. Todos recursos que tienen por objeto lanzar en carrera a Carmelo Valencia.

Y es que la racha del chocoano le ha venido de maravilla a un equipo que acumula años mostrando un juego atractivo y fluido, pero que pedía goles a gritos. Goles para mirar el descenso de lejos. Goles para soñar de nuevo con los playoffs.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *