José Néstor Pékerman tiene bastante trabajo por delante para la tarde de hoy. Y es que el reto no es cualquiera. Es imponente. Su Colombia está tan indefinida estilísticamente como su lateral derecho. A lo largo de estas Eliminatorias, los Arias, Medina, Uribe, Cuadrado y Palacios han ocupado dicha demarcación. Para un torneo en el que se juegan 18 jornadas y en el que completamos 15, además de la incesante búsqueda de un onceno para ahorrar unidades de trabajo, son muchos los nombres que han pasado por el carril diestro defensivo. Y es hasta lógico. Colombia ha tenido, tiene y ¿tendrá? muchísimos problemas en ese puesto si no empieza a definir su apariencia como colectivo, pues Pékerman afronta cada partido con su afán y, con laterales tan distintos, es difícil lograr una articulación coherente.

El reto es Neymar Jr., nada más y nada menos. Hablar del brasileño es considerar al regateador más consumado, variado, eficaz e incontrolable del planeta fútbol. Y quedarnos en su regate es disminuir su dimensión creativa y conductora. No es un futbolista sencillo de defender, ni más falta. Para frenarlo, o intentarlo hacer, se necesita un punto extra de concentración y contundencia. Neymar exige estar preparado al 100% para ganar la guerra. Porque podrás ganar batallas, es decir, uno que otro duelo, pero en que la que te rompe tiene más probabilidades de acabar en gol. Con un control de pelota que siempre le deja en ventaja, opción de salida por los tres lados e infinitos recursos en uno contra uno, estamos hablando de una amenaza permanente y temeraria.

Medina, señalado injustamente en Manaos

Amén de la ausencia de Marcelo, con Filipe Luis como reemplazo, la Brasil de Tite somete como ninguna desde la sociedad en banda izquierda. El gran precedente está en el encuentro de la primera vuelta disputado en Manaos, donde Brasil obró su victoria a través del Marcelo-Neymar. La culpabilidad, por razones de repetitivas imágenes en disputa, recayó en los hombros de Stefan Medina. Pero fue todo lo contrario. A Colombia la desbordaron varias veces y la superaron de principio a fin no por él, sino a pesar de él. Medina llevó al límite de tiempo cada duelo. No iba si no alcanzaba anticipar, no perdió el sitio de colocación, aguantó hasta línea de fondo, pocas veces metió el pie… Es decir, calculó cada momento, como el magistral Neymar lo exige. Y en situaciones de aclarado o inferioridad numérica, pues Barrios se mostró muy expeditivo ante un rival que requiere meditación y quien ocupó la banda un escalón más arriba fue Muriel. Así pues, el esfuerzo reflejó precisión, paciencia y análisis.

Neymar puede torturar al ‘2’ colombiano

Muy en desentono con Santiago Arias, el posible titular para recibir a Brasil. Al antioqueño se le conoce por ser un jugador que sabe sufrir atrás, que compite con sus virtudes y con una punta de velocidad nada despreciable en ambas mitades. Desde la combatividad, el desconcierto y la fricción, está dentro de los 90 minutos. No conectado tácticamente. Es su manera. Sin embargo, para anular a Neymar, se recomienda justo de lo que carece. Y el lateral brasileño de ese costado para apoyar a Ney, recordemos, será Filipe Luis, que desde la asociación y el movimiento lee de notable estas oportunidades. Arias tiende a meter el pie, a no flexionar sus piernas lo correctamente para evitar ser desbordado, a defender con el impulso y no con la intuición. Por esto mismo, seguramente, su salto a la élite no se ha dado. Y lo de hoy será justamente eso.

El partido es complejo para Pékerman, porque el problema a resolver no sólo es individual sino también colectivo. Su altura defensiva, si no resulta con éxito, puede comprometer su capacidad competitiva. Neymar recibiendo, echando el balón en largo y escapando en velocidad es otro recurso tan eficaz como demoledor. Son la suficiente cantidad de factores decisivos como para desvelarse toda una noche. Pékerman lo sabe: el ejercicio defensivo de su sector derecho deberá rozar la supremacía excelencia. Si anula esta gran arma, como en la Copa América de Chile, cuando el ex del Barcelona jugaba más suelto en el sistema de Dunga y Sánchez atendió la marca individual, el 0 en la valla cafetera es factible.

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