Uno intuye por cómo fue la negociación, por los rumores, por las noticias y por las declaraciones de varias partes, que James Rodríguez eligió su destino y que, en otras palabras, escogió a Carlo Ancelotti. El italiano ha sido el único entrenador que le ha dado a James su rol idílico con la constancia y regularidad que un futbolista de su estatura necesita para sentirse importante y rendir a su mejor nivel. Y llega a un club que, aunque juega en una liga alejada de los focos más incandescentes, es uno de los candidatos a ganar la Champions League año tras año desde hace más de un lustro. Un coloso sideral en el que el ego del futbolista encontrará acoplo tras abandonar el gigante madrileño para no sufrir de la tristeza que invade a quienes se marchan del Bernabéu. El fichaje, para el club y el jugador, es ideal. Un golpe sobre la mesa que hace que el Bayern Munich tenga, por calidad de plantilla, más cerca la Champions que hace uno, dos, tres o cuatro años.

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Y es que James Rodríguez es uno de los mejores futbolistas del planeta y el mediocampista más determinante del panorama actual. Su zurda teje milagros. Y, además, posee la personalidad de estrella que el equipo bávaro reclamaba en su renovación tras una década de Arjen Robben y Franck Ribèry, con quienes James compartirá equipo y jerarquía, por lo menos esta temporada. Al colombiano se le ficha para llenar el vacío en las noches más grandes, pues sus dos mejores futbolistas han visto ya sus mejores tardes hace ya un puñado de temporadas. El cucuteño, que precisamente hoy está celebrando su cumpleaños 26, tiene todo para marcar una era en el Allianz Arena. Ese es el impacto de la transferencia, el de un futbolista de época.

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¿Y en el campo? El mejor James se vio bajo las órdenes de Carlo Ancelotti. El italiano fue durante muchos años el discípulo más aventajado y acérrimo de Arrigo Sacchi, hasta el punto de que en 1997 declinó la llegada a su Parma de Roberto Baggio, pues no tenía lugar para el trequartista en su 4-4-2. En los veinte años que acontecieron desde aquel incidente, Ancelotti ha cambiado hasta el punto de que es el único entrenador de élite que ha dado vida al enganche puro dentro de sus sistemas de juego, a veces incluso juntando dos: Zidane, Rui Costa, Seedorf, Kaka, Pastore, el propio James, Thiago Alcántara e incluso Gareth Bale, que en el Madrid por momentos hacía las veces de segundo enganche escorado a la derecha, han podido gozar de ello. Durante la pasada campaña, la mejor de la carrera del hispanobrasileño Thiago, el Bayern Munich se desplegó en un 4-2-3-1 que en la práctica era un 4-2-1-3 con el «6» haciendo de enlace con libertad para bajar a participar en salida de balón y luego con responsabilidades de dirección en el ataque posicional. Para muchos fue el mejor jugador de la Bundesliga, pero al Bayern se le quedó corto en Copa de Europa tanto en juego como en producción.

Ahí es donde entra James. Más allá del sistema utilizado, sea el 4-2-3-1 de la temporada anterior, el 4-3-3 que usaba Ancelotti en el Real Madrid o incluso su sistema favorito durante su estancia en Milán, el 4-3-2-1 de doble ’10’, se entiende que James tendrá que interpretar un rol idéntico o similar al que tuvo en su temporada con Carlo. Y eso significa que Thiago deberá ceder su posición al colombiano. Para ambos jugadores sería una bendición: a James le gusta contar con otro centrocampista técnico-creativo que guste de pisar zonas parecidas para poder asociarse y permutar posiciones (Ortega, Modric, Bale, Isco, Macnelly o Cardona) y Thiago verá como varias de sus carencias son paliadas por el recién llegado, además de sumar un socio que hable su mismo lenguaje, con sus mismos ritmos y cadencias, algo de lo que jamás ha gozado más allá de Douglas Costa. James le dará al Bayern, en el peor de los casos, el plus competitivo de su zurda a la hora de crear ocasiones; y en el mejor, un centrocampista verdaderamente dominante.

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Y esto es clave. Con la salida de Xabi Alonso, director de juego a tiempo completo, y los fichajes hechos hasta ahora para el mediocampo (Rudy, Tolisso y James) indican que Ancelotti confía en que bien James, bien Thiago, o los dos, asuman esa labor. El Bayern espera de James no solo el jugador gana partidos en la selección Colombia, sino el supercrack de la 2014/15, con una diferencia que no será baladí: en el Real Madrid, el equipo se construía en torno a otros futbolistas y no a James, y esos otros futbolistas tenían una capacidad de determinación que permitían que Rodríguez no tuviera que ser forzado a ello. En el Bayern, James llega como la reina del tablero y como el plus goleador. A diferencia de Colombia, las figuras de Robben y Lewandowski deberían servir para que el enganche no tenga que enfocarse a los últimos metros. Pero tampoco se trata de Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, por lo que James sí tendrá más responsabilidades en ese sentido que en el equipo blanco de la 2014/15. James se enfrenta al reto futbolístico de su carrera: la coronación como primera espada de un candidato a todo.

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Por otro lado, los Vidal, Tolisso, Rudy o Sanches significan también que James tendrá menos peso en la transición defensiva del que tuvo en el Madrid. Ya no será el equilibrista. Eso no implica que no tendrá espacio a lo ancho para moverse. A priori, Vidal, Tolisso y/o Thiago lo acompañarán en el XI tipo. El francés y el chileno ocupan bastas parcelas de terreno y tienen llegada a portería rival, dejando espacios abajo sobre los que James podrá moverse. Y Thiago, ya sea en el ronaldinhesco rol de extremo izquierdo, de interior o segundo enganche, querrá también moverse a diferentes alturas. La movilidad de James volverá a ser exprimida y recompensada, escenario en el que ha dejado sus mejores partidos.

Finalmente, hay que destacar que con James el Bayern recupera un lanzador de centros de la calidad que puede hacer que Lewandowski y Müller se hinchen. A balón parado, desde la banda o desde la divisoria, el pie de James encuentra receptores en el área a sus envíos largos. La genética alemana agradecerá contar con ello y la grada se volverá loca. James Rodríguez puede haber encontrado su hogar.

3 comments

  1. Buenos días:

    Impecable artículo, concuerdo en todo lo que menciona, no se me ocurre un mejor destino para James, de todos los que decían, es sin duda el ideal, me parece muy extraño que el Madrid haya hecho este transpaso a un rival tan directo pero eso es otra historia.

    Lo único que queda por ver es el acople de James al vestuario y el rol que definitivamente le da Ancelotti, creo que todos esperamos que sea el de su primera temporada en el Real Madrid, dónde se vio lo mejor de su fútbol, ojalá recuperemos para la selección al jugador en todo su esplendor, no solo al decisivo.

    Felicitaciones al dorado el trabajo, realmente creo que no se puede sintetizar de mejor manera lo que significa y se espera de James en Múnich. Un saludo

    1. ¡Lukas!

      Lamentamos la tardanza en la respuesta, pero días muy atareados estos últimos para nosotros.

      Sobre lo primero: yo estoy convencido que James escogió destino y el Madrid por cortesía lo dejó ir a donde quiso. En general siempre lo han tratado bien y lo han dejado ser dueño de su carrera.

      Para la selección, James se enfrenta con el problema de que los delanteros no generan el volumen de ocasiones de 2012-2013 ni tampoco Bacca ha demostrado ser la garantía goleadora que era el Falcao-Teo. Por eso James es tan importante de cara al marcador para Pekerman. Creo que fue el primero que lo vio.

      Muchas gracias por el cariño que siempre nos brindas.

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