En medio de un insoportable calor, Jaguares recibió a Atlético Nacional por la ida de los cuartos de final de la Liga Águila en el estadio Jaraguay. Los felinos llegaron por primera vez a una fase final del torneo luego de realizar un campeonato notable en el que se destacó su trabajo táctico, envidiado y alabado por muchos en Colombia. Los verdolagas, por su parte,  viajaron a Montería con cuatro bajas importantes –Alexis Henríquez, Felipe Aguilar, Matheus Uribe y Andrés Ibargüen– pero con la ilusión de pescar algún resultado favorable en medio de un contexto complicado.

Jaguares vs Nacional - Football tactics and formations

Los locales dejaron claras sus intenciones desde el pitazo inicial. La idea de Hubert Boderth era que su equipo se replegara, ocupara los espacios por los que se supone que debía circular el balón y evitara que el esférico llegara con facilidad a las bandas. Luego, tras recuperar el balón en zonas que no suponían un peligro para su arco, el objetivo era mandar balones largos buscando a Kevin Londoño y a Ray Vanegas. El plan estaba funcionando, Jaguares dominaba.

Londoño halló en la zona derecha un hueco tremendo entre Farid Díaz y Francisco Nájera que comenzó a aprovechar para llegar al área, para lastimar. Por su parte, Vanegas no tuvo las mismas facilidades que su compañero, pero sí se encontró con un par de ocasiones para herir. El problema de Jaguares estuvo en no haber aprovechado esas ventajas que estaba generando con su planteamiento.

Los errores se pagan caro

El equipo de Reinaldo Rueda estaba pasando una tarde mala entre el calor y la buena estrategia propuesta por su rival. Las aproximaciones al arco de Wilder Mosquera estuvieron determinadas más por los chispazos individuales de algunos jugadores –un pase filtrado de Macnelly Torres, una diagonal de Rodin Quiñones o un movimiento de arrastre de Dayro Moreno– que por jugadas colectivas. Sin embargo, un error en salida del central felino Ramón Córdoba, que perdió un balón en el centro del campo con Elkin Blanco, le permitió a los visitantes abrir el marcador al minuto 29.

El artífice de la anotación fue Dayro, quien recibió un pase de Nieto tras la recuperación de Blanco y mandó un misil teledirigido a la esquina superior izquierda de la portería de Mosquera desde fuera del área. El error de Córdoba abrió el encuentro. De ahí en adelante, Macnelly explotó la inocencia de Jaguares. El 10 barranquillero fue el as bajo la manga de Rueda para romper la resistencia local.

Espacio y tiempo

Nacional se encontró con un contexto muy favorable en la medida en la que los minutos iban pasando. Jaguares se entregó al ataque y causó mucho peligro, sobre todo cuando entró Juan José Mezú, pero comenzó a dejar muchos espacios a espaldas de sus mediocampistas de primera línea, Cristian  Restrepo (David Contreras) y César Carrillo. Allí Macnelly se encontró con mucho tiempo para pensar y crear pensando en destruir. Sus socios en esta tarea fueron Quiñones y Moreno, quienes entendieron a la perfección que debían correr a espaldas de los defensores para recibir todos los pases que el 10 les iba a mandar. El campeón de América dio una cátedra de contragolpes de manual en Montería.

No obstante, Jaguares no cedió en sus intenciones de llevarse el partido. Mezú lideró la arremetida ofensiva local, que desnudó las deficiencias que viene afrontando Nacional cuando defiende, sobre todo cuando lo atacan por los costados. Con Londoño y Vanegas, el 10 felino hilvanó sociedades que generaron oportunidades de gol e hicieron figura a Franco Armani.

Al final, el marcador terminó 1-3 a favor de los antioqueños. Jaguares supo adaptarse a lo que el contexto le exigió, pero que no aprovechó la mayoría de las oportunidades que tuvo para anotar. Y ante esta situación, Macnelly sacó el sombrero, se puso la capa e hizo lo de siempre: magia.

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