Davinson Sánchez debe estar en una nube. Hace menos de un año era campeón de América. Había pasado de central juvenil a titular indiscutible en el mejor equipo del continente. Su velocidad para anticipar, calidad técnica y personalidad eran una mina de oro y el Barcelona puso sus ojos en él. Lo quería para el equipo B, pero Sánchez, sabedor de su condición de campeón, dijo que no. Entonces apareció el Ajax y ahí sí empacó maletas. No hay arrepentimiento. Diez meses después, está a un partido de volver a ser campeón continental, esta vez en Europa. Un hito, pero no sería el primer colombiano en levantar un trofeo de campeón internacional del otro lado del Atlántico. Todo tuvo un comienzo: Faustino Asprilla.

Asprilla fue el primer gran colombiano en Europa

Fue el primer colombiano en tener éxito rotundo en el fútbol europeo. Lo hizo en el complicadísimo Calcio de los 90s y en la competitiva plantilla del Parma. Al lado de delanteros como Gianfranco Zola, Hernán Crespo, Enrico Chiesa o Abel Balbo, Asprilla fue partícipe de cinco finales europeas jugadas por el equipo parmesano a lo largo de su estadía en el mismo. Para la primera, aunque no la jugó, fue clave: era la Recopa de 1993. Cuatro goles, incluyendo un doblete en la semifinal, permitieron al Parma alcanzar la final, en la que vencieron al Royal Antwerp belga por 3-1. Ese título los llevó a jugar la Supercopa Europea de ese mismo año ante el Milan de Capello. Faustino jugó todos los minutos de los dos encuentros, saldados con marcador 2-1 a favor de los suyos: cero y van dos títulos.

La tercera final fue en la misma Recopa, esta vez con resultado agridulce. Aunque sí pudo ser protagonista del partido, el cuadro inglés se impuso a los italianos por 1-0. Faustino tendría revancha el año siguiente. La Copa UEFA de la 1994-1995. Con tres goles en los dos partidos de la semifinal contra el Bayer Leverkusen, el ‘Tino’ le dio el pase a la final al Parma, donde esperaría la temible Juventus de Turín, campeona de la competición dos años antes y germen del equipo que llegaría a tres finales de Champions consecutivas entre 1996 y 1998. Asprilla, condición de estrella, jugó todos los minutos de la ida y la vuelta: 2-1 fue el global. Tercer campeonato continental para el tulueño.

Fue capital para la consecución de tres títulos europeos para el Parma

Como no hay quinto malo, Faustino levantaría un trofeo más. Ya pasados sus mejores años, el colombiano entró sobre las postrimerías del juego entre el Parma y el Marsella que definió al campeón de la Copa UEFA de la 98-99, y que el equipo italiano ganó por 3-0. Fue su última aventura en Europa. Al año siguiente jugaría en el Palmeiras y sería subcampeón de Copa Libertadores, quedándose a un suspiro de ser el primer, y único, colombiano con triunfos internacionales en América y Europa. Un título del que Davinson Sánchez, de ganar hoy, sí sería pionero.

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