Millonarios y Patriotas disputaron en El Campín uno de los partidos más importantes de la penúltima jornada del campeonato. Los bogotanos, de vencer, estaban ante la oportunidad de sellar su clasificación a la siguiente ronda del torneo, mientras que los boyacenses tenían que ganar para llegar con oportunidades de pasar de fase a la última fecha. En ese contexto, ambos equipos afilaron sus armas y salieron a luchar con todo lo que tenían para cumplir su objetivo.

Los dos conjuntos dejaron claro desde el comienzo cuál iba a ser la ruta que iban a seguir para tratar de llevarse tres puntos. Millonarios ejerció una presión intensa en la mitad de la cancha para recuperar el balón y salir jugando por las bandas, como lo ha hecho todo el semestre. La idea era encontrar a Déiver Machado en la izquierda y Santiago Mosquera por la derecha para hacer daño luego por el carril central, por donde aparecían David Macalister Silva, Ayron Del Valle, Duvier Riascos e incluso Henry Rojas.

Silva y Rojas tuvieron mucha libertad para moverse en campo contrario

El problema para los azules fue que Patriotas cerró las bandas y no permitió que ni Machado ni Mosquera recibieran cómodos. La clave del equipo de Tunja estuvo en asfixiar a los rivales con dos o tres marcas cada vez que recibía cerca del área por los costados. Sin embargo, eso limitó las salidas en ataque de los visitantes, quienes debieron apelar a la velocidad de Jesús Murillo, lateral derecho de rendimiento notable, y a la calidad de Uvaldo Luna para acercarse a la portería de Nicolás Vikonis.

Con el paso de los minutos, Millonarios comenzó a tener más problemas para producir. Sus mejores chances de gol en la primera etapa del partido ocurrieron cuando Mosquera salía de la banda a asociarse por el carril central con Silva, Rojas y los delanteros. No obstante, el partido se rompió cuando se lesionó Murillo al minuto 42.

Julián Pretel, que sustituyó a Murillo, no supuso una oposición férrea para Machado, que hizo de su carril una fiesta en el segundo tiempo

Millonarios jugó a placer en el segundo tiempo porque Patriotas lo dejó. Rojas y Silva comenzaron a proveer de balones a Machado que supo aprovechar la ausencia de Murillo. Ataque tras ataque, Álvaro Villete comenzó a figurar pero no pudo detener lo inevitable. Patriotas se cayó y el Embajador pasó por encima. 2-0 y pudo ser mayor el resultado de no ser por el guardameta uruguayo del club boyacense.

Al final, Millonarios clasificó y, prácticamente, aseguró su puesto entre los cuatro mejores de la liga. El equipo de Russo aprovechó el contexto que se le presentó y volvió a mostrar por momentos el fútbol ilusionante de las primeras jornadas del torneo. Patriotas, por su parte, no supo sobreponerse a los problemas y dejó que su rival jugara a placer luego de la lesión de Murillo. Diego Corredor tendrá que buscar la manera de levantarle el ánimo a su equipo y de corregir esa dificultad que, de volver a presentarse, lo dejará por fuera de la Copa Sudamericana también.

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