En lo que sólo concierne al juego, Teófilo Gutiérrez es uno de los delanteros más incomprendidos de estos tiempos. Numerosas críticas ha recibido el ariete barranquillero por no ser tan goleador, que no es cierto, como Falcao García y James Rodríguez. Sin embargo, tácticamente fue tan importante para el juego que desplegó Colombia con José Pekerman que su ausencia en los últimos dos años se ha notado y a la selección le ha costado crear oportunidades de gol.

Más allá de las anotaciones, el delantero centro es un elemento táctico de gran relevancia para un equipo. Tanto en labores ofensivas como defensivas, cumple varias funciones que cuando son llevadas a cabo correctamente le posibilitan muchas acciones al equipo.

En fase ofensiva, y sobre todo cuando el rival está replegado, la participación en la elaboración del juego es quizás lo más relevante que puede aportar un buen nueve, tal como hacía ‘Teo’ en la selección. Actuando como segunda punta, bajaba unos metros o caía a banda para asociarse con los mediocampistas y los laterales, ayudando a gestar la jugada. Ahora bien, cuando esta función es ejercida por un falso nueve, este vacía la zona, generando confusión entre los defensas centrales porque no saben si seguirlo o no, para que luego este espacio sea atacado por sorpresa por él mismo o por otros jugadores.

Otra función táctica importante en momentos de posesión es la de fijar a los defensas centrales del equipo rival.

Cuando el delantero centro se posiciona junto a los centrales y busca con sus movimientos que la línea defensiva retroceda o no presione hacia adelante, genera un espacio entre los defensas y los mediocampistas para que otros jugadores de su equipo reciban entre líneas y desde ahí creen una jugada de gol.

Ahora bien, no todos los nueves, salvo algunos cracks, pueden cumplir todas las labores que su posición requiere. Hay unos que juegan mejor de espaldas y hay otros que van mejor al espacio. Existen muchos equipos que cuando tienen un delantero alto deciden sacar el balón por arriba para que él prolongue y filtre el pase a la espalda de los defensas o para dejarlo de cara a los jugadores que llegan de segunda línea y desde ahí empezar la jugada.

En equipos que juegan más replegados, una función elemental del delantero es caer a banda para recibir un pase largo, desahogando el juego y permitiéndole al equipo ganar tiempo para subir las líneas.

Por otro lado, el delantero es un elemento defensivo fundamental en el fútbol moderno. Dependiendo de la forma de jugar de su equipo y de la zona en la que se encuentre el balón, puede tener diferentes funciones. Si el equipo pierde la bola arriba debe presionar rápidamente para lograr recuperarlo o forzar al defensa a despejarlo. Si el equipo rival está intentando sacar el balón por abajo debe orientar con su movimiento la salida hacia el jugador o la banda de menos calidad del rival para obligarlo a rifar la pelota.

Y así como estos, hay muchos roles más que debe cumplir un delantero centro. Los niños miran al nueve, es su ídolo, porque al final, este juego se trata de marcar goles. Pero más allá del gol, inherente a su posición, el delantero centro es un jugador tácticamente muy importante cuando realiza acciones que benefician al equipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *