Las tarde-noches europeas del mes de abril se han acostumbrado con el pasar de los últimos años a percibir el aroma de un buen café. Cerca a los estadios en los que se juega el mejor fútbol del mundo cada año para estas fechas, se asoma un olor familiar, delicioso y penetrante que cautiva tanto como la zurda de James, la cadera de Cuadrado, o la fuerza indómita de un viejo y sabio Falcao.

Ellos, precisamente, militan en tres de los cuatro equipos que hoy comienzan a disputar un cupo a la Final de la Liga de Campeones, un escenario que cada vez parece más cercano para futbolistas nacidos en Colombia. Y lo mejor es que llegan como piezas importantes para sus conjuntos, con su calidad como argumento indiscutible.

Falcao promete en un escenario como las semifinales de la UCL

El 9 del Mónaco ha marcado 28 goles en 38 partidos esta temporada, después de que se decía en redes y en la calle que no iba a colar más de diez tantos en el resto de su carrera debido a su terrible lesión y bache posterior. Falcao ha sido decisivo en choques de entidad para su equipo este año, y la sensación hoy, horas de antes de una semifinal de Champions, es que puede descoserla en cualquier momento, como acostumbra a hacerlo en envites definitivos. El plan de juego de su escuadra le potencia, con salidas en largo hacia él, centros al área y transiciones rápidas. Aparte de esto, el samario es clave en las ventajas que ha demostrado tener el Mónaco sobre sus rivales.

Cuadrado para Allegri

Mientras tanto, Juan Guillermo Cuadrado cuenta como titular para Massimiliano Allegri por su capacidad para estirar el campo, factor fundamental en el ideario del técnico de Livorno. Son él y Mandzukic los encargados de abrir la lona para que Dybala, Pjanic y Khedira demuestren su fútbol abrasivo y genial. Además, Dani Alves ha desarrollado una complicidad con Cuadrado que facilita la salida de balón y la transición defensiva por ese costado, lo cual le otorga un rol aún más importante al colombiano.

La calidad y la puntualidad de James siguen intactas y Zidane lo sabe

Por su parte, y con la mayoría de la atención sobre él aunque no cuente como indiscutible para su técnico, James afronta esta cita con la certeza de poder cambiar el curso de un encuentro si tiene la más mínima oportunidad. Ahí está su gol contra el Barcelona en el Clásico pasado, tras un desmarque propio de los mejores nueves que han jugado a esto. Zidane ha dicho en repetidas ocasiones que conoce la calidad de la estrella de la Selección Colombia, y que de ser necesaria (porque en el plan inicial no lo es, así de bueno es el Real Madrid) la utilizará sin duda.

Cardiff espera a los equipos que salgan victoriosos de estas llaves. Y en alguno de los dos finalistas habrá un cafetero que escuchará el himno de la competición más grande del mundo sobre el césped, con la mirada perdida, las manos frías y las piernas listas. Hay Champions.

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