El Independiente Santa Fe de Gustavo Costas hizo todo lo posible, todo lo que está a su alcance para acabar victorioso, pero no se le dio. En El Campín, sobre todo en la primera mitad, se jugó al ritmo que quiso el cuadro cardenal. Ellos pusieron las condiciones, y el Santos de Dorival Júnior, ni corto ni perezoso, las aceptó. El problema residió en la figura del delantero centro, más en específico en la de Denis Stracqualursi, que en 90 minutos alquiló pieza entre los dos centrales brasileños y nunca ofreció coordenadas al juego medio, aparte para el centro al área, recurso que en Santa Fe ya no es repetitivo como en otros tiempos.

Gómez completó una actuación impresionante… hasta que Santa Fe imploró por un pase dañino que no tiene

La clave del alto ritmo ofensivo que impuso Santa Fe estuvo compartida entre Johan Arango, quien lo implantó, y Jonathan Gómez, quien lo sustentó. No obstante, de no ser por el argentino, el albirrojo no habría alcanzado tales pasajes rítmicos, pues una vez recibía limpio el balón y desde el centro, se hacía arrollador. Ni Renato ni Thiago Maia, a sabiendas de las opciones que tenían de perder, se animaban a perseguirlo unidos, por lo que una vez iniciaba carrera Gómez, uno de los dos integrantes del doble pivote se acercaba a la dupla central y el otro quedaba sobrando, obstaculizando su remate de media distancia.

En ese orden de ideas, aparece Denis Stracqualursi. El gran compromiso de Santa Fe no se tradujo en 3 puntos por la inmovilidad del atacante argentino de tres cuartos en adelante. Toda ventaja generada desde los pies de Baldomero Perlaza y Yeison Gordillo era desechada por Traca, quien arrojó sensaciones más que preocupantes a nivel de continuidad en espacio reducido. Esto en escenarios de posesión, donde debe moverse y pensar antes que pugnar cuerpo a cuerpo, porque al contragolpe es capaz de devolver un caramelo de primeras y de espalda. Santos defendió muy cómodo su parcela, viendo jugada tras jugada como el rival llegaba hasta la frontal debido al trancón creado en el centro por su ‘9’.

Pero debe decirse que tanto José Adolfo Valencia como Damir Céter trabajaron por partida doble, en especial el segundo. No era fácil descomprimir ese embotellamiento, y aunque a lo largo del envite fue la constante, pusieron de su parte para aminorar. El Trencito desde una movilidad más lateral y Ceter, en lo que mejor encarna su poderío físico, desde desmarques largos llenos de potencia animal, necesitando poco para pisar área y rematar.

Costas diseñó un partido en una sola dirección y le salió por 62 minutos

El ingreso de Omar Pérez, competente con la urgencia cardenal, marcó el desenlace, dando por terminado el partido unidireccional que preparó Gustavo Costas. Santos salió con mucha más continuidad, alargó sus fases de posesión y le robó a Santa Fe la posibilidad de reiniciar ataques en campo adversario. Así pues, tablas a 0 en el marcador y 4 puntos de 9 para Independiente Santa Fe en Copa Libertadores.

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