El año pasado, la configuración de la plantilla de Atlético Nacional los dejó sin un delantero centro típico en sus filas y Reinaldo Rueda tuvo que recurrir a la creación de un sistema de permutas ofensivas, basado en el sistema que había empleado en 2015, con un falso ‘9’ coronando el ataque. Funcionó y mucho durante los primeros meses, pero tras las inminentes salidas de Copete e Ibarbo, Nacional decidió reemplazarlos, más que nada, con dos delanteros centro de escuela como Ezequiel Rescaldani y Miguel Borja. Para afrontar la temporada 2017, el caso es bastante similar, solo que esta vez la posición vacante en el sistema es la del extremo derecho.

Nacional no tiene un extremo derecho con nivel de titular en estos momentos

Ante el Medellín, en el Clásico Paisa, Reinaldo sorprendió dándole la titularidad a Luis Carlos Ruíz en lugar de Dayro Moreno, goleador y fichaje estrella de la temporada. Poco tardó el samario en darle la razón. Sus movimientos sin pelota son mucho más generosos y amplios que los de Moreno y, por tanto, invitaban a sus compañeros a una sucesión de cambios de posición que dinamizan el ataque verdolaga, que sin Borja, Guerra y Berrío ha perdido velocidad. Moreno, que nunca ha sido el ‘9’ más académico del mundo, no tiene esos movimientos y ya no posee la rapidez que sí llegó a tener hace unos años. Con él, a pesar de ganar una finura y precisión en el remate y otras acciones con pelota, Nacional caía en una rigidez que coptaba su mejor fútbol.

Siendo Dayro la carta goleadora más importante de Nacional, y Ruíz el delantero centro que mejor se está adaptando a lo que están pidiendo los mediocampistas verdes, Reinaldo ha tenido que optar por poner al canterano del Once Caldas en su vieja posición de banda derecha y a Ruíz de ‘9’ funcional, esperando que los movimientos del resto de jugadores empujen a Dayro a posición de remate. En teoría, esto debería funcionar. Ruíz sale mucho de posición de ‘9’ y Dayro siempre supo como marcar goles aunque partiese desde la banda derecha; sin embargo, quizás esa versión de Moreno ha pasado a mejor vida. No llega las suficientes veces a posición de castigo ni dota a Nacional de desborde desde esa banda. Parece ser que su posición definitiva, hoy por hoy, está en el punto de penalti.

Dayro y Ruíz se complementan bien, pero ninguno es el ideal ahora mismo

Y eso es un problema. Nacional necesita de las dos cosas: de los espacios para moverse arriba, que se dan cuando el ‘9’ sale de su posición en invita a otros jugadores a ocuparla, y del gol, virtud que Dayro posee y puede que ningún otro de los delanteros o mediocampistas verdes tenga. La evolución y adaptación de Nacional a esta disyuntiva shakespeariana, de espacio o gol, marcará qué tan alto puede llegar esta cuarta versión del equipo de Rueda. A lo mejor, olvidarse de la simetría que ha reinado en su proyecto desde que nació, sea la mejor forma de resolverla. Aunque tampoco parece que vaya a ser así. Con Uribe sancionado, esta noche ante el Chapecoense por la Recopa seguramente vayan a jugar Ruíz y Moreno. De hacerlo, será interesante ver quien parte desde cuál posición y cómo mezclan.

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