Independiente Santa Fe e Independiente Medellín se midieron en el Estadio El Campín con el gran lastre de no poder presentar sus mejores onces. Las lesiones de Leonardo Castro, Valentín Viola y ahora Juan Fernando Quintero han devuelto al Medellín a la versión parca del equipo de Christian Marrugo, sin florituras ni argumentos sólidos para ganar.

En Santa Fe, por el contrario, y salvo el caso de William Tesillo, no son las lesiones precisamente lo que impiden a Gustavo Costas reunir la mayor cantidad de talento posible en la cancha. El entrenador argentino sigue sin dar con un sistema óptimo que armonice la calidad de su plantilla con la regularidad de sus mejores hombres. Este es, justamente, el gran debe de su cuarta temporada en Santa Fe.

Nuevamente Marrugo le dio el balón al DIM

En su primer partido sin Juan Fernando Quintero ni siquiera en el banco, Luis Zubeldía mantuvo el gran sello de su gestión desde que aterrizó en Medellín: sostener a Marrugo en la base de la jugada. Como siempre que se siente el alma del equipo, el cartagenero dio un paso al frente, orientando la salida del DIM y sumando unas cadenas de pases seguros que lo hacían indiscutible con el balón.

Un arma de doble filo, pues al jugar tan cerca a Didier Moreno, Marrugo fue precisamente ese atacante que faltaba y que permitió a Santa Fe, siempre replegado, defender con superioridad numérica. Marrugo lo entendió, y con unas cuantas incorporaciones en ataque forzó algunos duelos individuales, que es lo que necesitan precisamente Goma Hernández, Yairo Moreno y Juan Fernando Caicedo para pesar en el juego. Y de ahí la ligera superioridad del poderoso.

Santa Fe defendió cómodo hasta que Marrugo quiso

El gol del Independiente Medellín llegaría por otra vía: la pelota quieta, el talón de Aquiles del equipo de Gustavo Costas. Forzado por el escenario de inferioridad, el entrenador argentino debió lavarle la cara a un equipo que, en ataque, no había mostrado otro argumento que el saque de portería de Leandro Castellanos a Denis Stracqualursi, esta vez maniatado por Andrés Mosquera.

El ingreso de Kevin Salazar dio paso a un circuito de juego que desordenó a Didier Moreno en no pocas veces y obligó al Medellín a defender más atrás de lo deseado. Pese a la expulsión de Johan Arango, y ya con Damir Ceter en cancha, Santa Fe finalizó el encuentro superando en calidad a su rival línea por línea, y mostrando una cara más competitiva por pura acumulación de talento. Aunque se decidió tarde, para Costas aun hay tiempo.

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