Hemos tenido que sobrepasar la primera mitad de la fase regular del campeonato para conocer el primer Deportivo Cali de Nicolás Benedetti. La joya azucarera tomó la palabra como viene haciendo entre final de 2016 y los cuatro meses de curso de 2017, pero con la pequeña particularidad de que ahora lo hizo marcando el discurso y no siendo un recurso salvavidas. Benedetti ninguneó a sus 10 compañeros, trastocó su fútbol y lo presentó en el rectángulo del Álvaro Gómez Hurtado, un escenario que no se presta para el desarrollo normal del juego.

En un partido de escasas conclusiones tanto individuales como colectivas, Benedetti fue la única descubierta

Entrando en el juego, Benedetti no ejerció de ordenador. Esa puede ser, junto a su pase de gestión en la base de la jugada, la mayor virtud que atesora como mediocampista. Prácticamente, ayer ejerció de futbolista mucho más universal, acumulando una cantidad irreal de posesión –sobre todo en el círculo central–, mezclando paredes con regates por dentro y, no siendo poco, dando el golpe o el toque al mismo como en el 1-1. Y esto tiene el doble de valía, pues el plan presentado por Cárdenas, su entrenador, con tres pivotes defensivos de cero habilidades creativas y dos puntas incomunicados con el juego medio, no repercutió a nivel de persistencia e inspiración en el 21.

De igual modo, a rótulo individual, aunque suene rebuscado, Benedetti como primer pase puede ser una solución en el corto plazo. El Deportivo Cali andará flojo, lento o pesado, y muchos de esos problemas nacen de la carencia de fluidez en los primeros pases, y qué mejor opción se atisba que la de Nicolás como pieza sanadora, abriéndole cabida a Sambueza, Roa, Mayer, Jown y Albarracín en zona de mediapuntas. Necesitando mucho menos tiempo para ejecutar pases de calidad y haciendo gran uso de su primer toque para orientarse, pasar o transportar, parece ser que Héctor Cárdenas recibió una noticia alentadora para el ahora.

One comment

  1. Buenos días
    Como incha azucarero les digo que las jugadores les falta más compromiso, es diciembre deben jugar para el equipo y no para ellos, en cada uno de los encuentros nota el egoísmo con en balón.

    Grácias

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