Andrés Ibargüen deshizo el planteamiento de Gustavo Costas en 20 minutos. En la banda izquierda, la derecha de Santa Fe, encontró un hueco gigante entre el carrilero Carlos Arboleda y el central José Moya que no dudó en aprovechar. Con la ayuda de Edwin Velasco, el 11 de Nacional destrabó un partido que lucía cerrado porque el rival se encargó de que los mediocampistas verdes recibieran incómodos y no pudieran hacer circular el balón por la zona central.

El éxito de su partido fueron las decisiones que tomó. Cuando debió encarar, lo hizo, y a la hora de tocar el balón, lo pasó. Todo sucedió muy rápido: minutos 15 y 19. Primero hizo una asistencia de gol y luego recibió la falta que terminó con la segunda anotación. Santa Fe se desmoronó y el carril central quedó despejado. Nacional se siguió acercando con peligro al arco cardenal con Aldo Leao Ramírez como eje de juego, Alejandro Bernal como volante llegador, Dayro Moreno adaptándose a la banda y Luis Carlos Ruiz pivoteando.

Ruiz llegó a su tercer gol liguero este semestre y Bernal a su segundo

Debe decirse que esta situación la propicio la dificultad que tiene Santa Fe para generar oportunidades de gol. El equipo adelantó líneas pero careció de profundidad. Hay detalles que dejan ver lo difícil que lo tiene el club bogotano en este índice como por ejemplo que Johan Arango tenga que bajar a recibir el balón casi en la mitad de la cancha o que Denis Straqualirsi apareciera en zonas impropias de su posición.

Otro de los problemas que tiene Santa Fe y que evidenció de nuevo es lo mal que regresan sus carrileros. Millonarios lo explotó en el primer clásico e Ibargüen, como ya se dijo, lo aprovechó para romper el partido. Sumado a esto, ni Leyvin Balanta ni Arboleda sumaron en ataque. El primero se mantuvo casi todo el partido en campo propio y el segundo erró muchos pases.

Arboleda tuvo diez intentos de pase fallidos

Atlético Nacional ganó 3-1 y se montó en el primer lugar de la liga. Ibargüen dejó a Santa fe con un planteamiento roto y con una serie de dudas que Gustavo Costas tendrá que buscar cómo resolver si quiere seguir compitiendo como lo viene haciendo desde el año pasado. Mañana, los verdes volverán a jugar, mientras que los rojos recibirán a Independiente Medellín el domingo. El tiempo no da para mucho y eso hace que el reto sea mayor. El estratega argentino sabe que necesita reinventarse para seguir siendo competitivo.

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