Ni el más optimista de los aficionados esperaba ese pase de Miguel Borja o aquella pincelada de fútbol de Edwin Cardona. Tampoco había tanta confianza como para creer que Colombia le podría dar un repaso de tal magnitud a Ecuador, la siempre dura selección vecina, en su casa. Sin embargo, José Pékerman sí tenía claro qué era lo que debía hacer su equipo para poderse traer los tres puntos del Atahualpa, el mítico estadio de Quito donde solo ganan los más feroces. La clave estuvo en la presión y en el cierre de las líneas de pases. 0-2 y Rusia está más cerca de lo que se esperaba hace cuatro días.

Colombia - Football tactics and formations

Colombia no quiso tener la pelota. Su interés era recuperarla en posiciones cómodas donde pudiera explotar la velocidad de Miguel Borja y de Juan Guillermo Cuadrado. Allí fue clave el trabajo defensivo que no le permitía a su rival hacer circular con comodidad el balón. Siempre tenían que volver a empezar, nunca ganaban profundidad. La esférica rodaba por zonas de poca influencia ofensiva para Ecuador.

Los defensas, Carlos Sánchez y Abel Aguilar recuperaron 22 balones,  realizaron nueve intercepciones y completaron nueve entradas

JUAN CEVALLOS/AFP/Getty Images

El trabajo de Cuadrado y de Edwin Cardona fue clave. Ambos jugadores fueron los tapones de las salidas laterales de Ecuador. Ni Antonio Valencia ni Enner recibieron cómodos, casi siempre tenían que devolver el balón hacia el centro del campo. Colombia ocupó bien los espacios y no dejó correr a los velocistas rivales. Mientras que por el centro siempre había mucha gente, los locales tenían casi que por obligación abrir la cancha y allá siempre perdían la bola.

Y con el encuentro así llegó el primer gol para Colombia. Ecuador se demoró bastante retrocediendo y el combinado cafetero no dudo en aprovechar eso tras recuperar el balón muy cerca del área de David Ospina. Toque de Aguilar a Cardona, este se la pasó a Sánchez que envió un balón tremendo al espacio, donde apareció Miguel Borja. El goleador del Palmeiras corrió en la banda y mandó un centro a tres dedos que James Rodríguez remató como pudo para vencer a Esteban Dreer. 0-1.

James es el máximo goleador de Colombia en la Eliminatoria con cinco anotaciones

RODRIGO BUENDIA/AFP/Getty Images

Colombia mantuvo el control del partido frente a un Ecuador cuyas ideas terminaron de diluirse con el paso de los minutos. Sumado a esto, los dirigidos por Gustavo Quinteros cometieron errores groseros en defensa que terminaron con un segundo gol increíble. Cardona tuvo todo el tiempo del mundo para buscar un pase, que le llegó a James, quien se deshizo de dos defensores que no se hablaron y se movieron ambos hacia el mismo lado. Para completar la jugada, el portero Dreer y el central Luis Caicedo dejaron rematar solo a Cuadrado en el área chica tras un pase del 10. 0-2.

El partido entró en el trámite que los cafeteros quisieron. Miguel Borja, pivoteando y cayendo a las bandas, tenía desubicados a los defensas de Ecuador. James y Cardona dominaron la esférica como quisieron e hicieron mucho daño, pues el resultado pudo ser mucho mayor si Colombia hubiera aprovechado mejor sus oportunidades. Santiago Arias y Juan Guillermo Cuadrado hicieron una sociedad por la derecha que hizo estragos. Y los centrales, Zapata y Mina, detuvieron todas las escaramusas rivales. Cristian tuvo, incluso, varias oportunidades para conducir hasta el centro del campo y mandar balones largos que buscaran a Borja o a Cuadrado. La pasividad ecuatoriana facilitó todo el trabajo colombiano.

James completó 42 pases en el partido (81 % de precisión); Cuadrado, 39 (94,9 %); Díaz, 31 (80,6 %); Cardona, 28 (82,1 %); Daniel Torres, 25 (96 %); Sánchez, 25 (80 %); Mina, 22 (81,8 %); Aguilar, 22 (77,3 %), y Borja, 16 (68,8 %)

Colombia está mirando Rusia de reojo. La victoria frente a Ecuador dejó muy bien parado al equipo de José Pékerman de cara a la fase final de la Eliminatoria. La selección no es la misma de la fase clasificatoria de Brasil pero si algo ha hecho es demostrar lo competitiva que es sin ser brillante ni jugar bien. Ganar en Quito, La Paz y Asunción no es una tarea fácil.

3 comments

  1. Sería interesante analizar los numeros de la selección con y sin Abel Aguilar. Hace tiempo tengo la sensación de que su participación genera un efecto casi imperceptible que concluye en un mayor control de los partidos. Sin ser particularmente hábil con la pelota, creo que aporta un orden y concentración táctica que los demás agradecen.

    Esto lo he pensado incluso antes del mundial, donde precisamente Abel se queda fuera del partido contra Brasil.

    1. Tengo entendido que la selección nunca ha perdido con Abel Aguilar en el campo. Que es un datazo, pero que puede confundir ^^. Abel es un futbolista histórico de la selección y en el futuro se le dará ese status muy seguramente. No por nada lleva ya 13 años jugando con la selección y fue capitán en dos mundiales sub 20. Siempre fue un muy buen futbolista.

      Hablando del equipo hoy, a mi me parece que sobra un poquito porque no tiene ritmo con pelota. Ya no es el futbolista de hace cinco años. Le cuesta mucho con balón, aunque sigue teniendo pulmones y lectura para elevar la línea de presión colombiana y, especialmente, dejar latente su gran virtud: nadie, en la historia del país, ha leído mejor las segundas jugadas en Colombia. Abel nos pone a ganarlas, o por lo menos competirlas, todas. El efecto es inmediato: se recupera el balón más arriba. En un equipo al que le cuesta jugar bien, que un futbolista te dé por sí mismo un valor tan concreto y de tanto impacto es una bendición.

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