El fuerte aguacero que cayó en la noche del miércoles en el Atanasio Girardot determinó el debut del Independiente Medellín en la Copa Libertadores 2017. Los dirigidos por Luis Zubeldía no supieron cómo lidiar con una cancha llena de charcos y se llevaron una sorpresa a manos de un River Plate práctico, un equipo que supo aprovechar las circunstancias del encuentro para desnudar los defectos del rival.

La primera clave estuvo en las zonas en las que River recuperó el balón. Los argentinos presionaron la salida local y lo complicaron a la hora de dar su primer pase. Si no era ahí, lo hacían en la mitad de la cancha, dónde le sacaban el esférico a Christian Marrugo, John ‘Goma’ Hernández y Didier Moreno. Esta última circunstancia le abrió espacios inmensos entre líneas a los dirigidos por Marcelo Gallardo, especialmente a Gonzalo ‘Pity’ Martínez, Ignacio Fernández y Ariel Rojas, cuyos toques siempre terminaban buscando a Lucas Alario y sus desmarques de ruptura.

River también le hizo imposible el partido a Quintero y el Medellín careció de creatividad ofensiva

Juan Fernando Quintero está dibujando una obra inédita con el Medellín. Su dominio del torneo local es total. Los aficionados, su entrenador y sus compañeros están rendidos ante su majestuosidad. Sin embargo, eso supuso un problema para su equipo, acostumbrado a que sea el ‘10′  quien juegue y ponga a jugar. En este encuentro caían sobre él dos o tres jugadores que le cerraban el campo de acción y si a ello le sumamos que ni Cristian Nazarit ni Juan David Valencia ponían lo mejor de sí para recibir cómodos, los ataques Poderosos se diluían antes de llegar al último cuarto de la cancha. El DIM no mostró alternativas de juego y eso le va a pesar en este tipo de partidos. El club antioqueño no puede ser tan dependiente de lo que haga su creativo.

Esto provocó que Marrugo, Hernández y Moreno tuviera que conducir mucho el balón porque no tenían líneas de pase claras y provocó, como ya se dijo, muchas perdidas en la mitad de la cancha. Zubeldía se demoró mucho para solucionar este problema y River lo aprovechó, se llevó una ventaja de dos goles al entretiempo.

«El árbitro fue determinante con el trámite y el resultado del partido. Hay varias cosas que no comprendo: primero, ¿por qué se jugó si después se iba a parar a los 25 minutos?», dijo Luis Zubeldía en rueda de prensa

La decisión del árbitro de arrancar el partido en una grama llena de charcos, donde el balón no rodaba y los jugadores corrían el riesgo de lesionarse, hizo que la Copa Libertadores perdiera 30 minutos de fútbol entre dos de los equipos más prometedores de la competencia. Por ahora, Medellín tendrá que pasar de página y comenzar de cero otra vez, el torneo apenas está comenzando y el camino a los octavos de final aún es largo.

Foto: CAMILO GIL/ AFP / GETTY IMAGES

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