El Deportivo Pasto de Flabio Torres saltó al Atanasio Girardot con toda la voluntad del mundo para demostrar sus virtudes ante el vigente e imparable líder de la Liga Águila. Expuso su criterio con el balón en los pies, la agresividad de sus laterales, la clase de Víctor Cantillo y, en especial, un convencimiento extremo del plan. El Pasto mostró sus cartas, pero por dos razones específicas no logró sumar en su visita al Independiente Medellín de Luis Zubeldía.

Hasta la fecha, el Deportivo Pasto es el equipo que más difícil le ha puesto las cosas al Independiente Medellín

La primera razón de ellas fue la carencia de calidad defensiva. Aunque el Pasto lleve lo más arriba el partido, tanto en líneas como en juego, en términos de balance con las demás zonas, su defensa es la que menos transmite arrojo. Félix García y Luis Payares son centrales determinados y gallardos, pero lo normal es que ante la pegada de Quintero y Hechalar pierdan repetitivamente. Sin embargo, Flabio Torres puede sacar una gran conclusión de lo de anoche: sin Javier Reina y Yamilson Rivera y con el doble lateral en la izquierda, el Pasto perdió más lejos y en mejor estado la pelota, en gran medida por la actuación de Víctor Cantillo. El DIM únicamente detonó espacios porque tiene un genio de nombre Juan Fernando, pero el entrenador tolimense pudo dar con la tecla para esconder las costuras de sus zagueros.

La segunda razón fue la gran diferencia: Juan Fernando Quintero Paniagua. La sensación, por episodios, es de ser un futbolista de ratos muy diminutos. No obstante, deben ser los ratitos más potentes y espectaculares en toda la Liga Águila. Quintero no está necesitando ser perfecto, sino simplemente decidir arriba, pues el Marrugo mediocentro es la salida y La Goma Hernández extremo es la presencia por todo el frente de ataque del poderoso de la montaña. Las tres o cuatro acciones por tiempo son letales para inclinar el encuentro a su favor. Hasta que Quintero quiera, será el jugador que más partidos decante en Colombia. El de ayer, por ejemplo, sólo «duró» 5 minutos. Por esto mismo, es el argumento más fiable del DIM de cara a conquistar la Copa Libertadores.

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