La tempestad determinó el rumbo del partido entre Millonarios y Equidad. El miércoles el encuentro inició en medio de un aguacero en el que los equipos intentaron proponer el fútbol que la cancha les permitiera, mientras que este jueves, en un campo de juego que mostró estar en condiciones óptimas, Miguel Ángel Russo siguió consolidando una idea de juego que dará mucho de que hablar en Colombia este año.

El cuadro embajador jugó los primeros 30 minutos del partido, en una lluviosa noche, tratando de ser profundo por las bandas. Sin embargo, los charcos que se formaron en el terreno de juego de El Campín impidieron que el balón circulara como lo esperaban los futbolistas albiazules. De su lado, Equidad se refugió en campo propio y complicó aún más los avances locales, cerrando espacios para evitar los remates de media distancia. El aguacero no dejó ver mucho fútbol en el primer tercio del encuentro.

Los arqueros Diego Novoa y Ramiro Sánchez casi ni aparecieron en ese tramo del partido

En la reanudación, en una nublada mañana bogotana, Millonarios comenzó a mostrar el sello de Russo. Con el venezolano Jacobo Kouffaty libre en campo contrario y con un Eliser Quiñones muy activo en la zona izquierda, el embajador comenzó a hacerle daño a una Equidad que dejó mucho espacio entre líneas. Y allí, en medio del inmenso hueco que había entre la defensa y el mediocampo asegurador, el 10 azul sacó un remate desde 41,5 metros que, sin lugar a dudas, estará en los escalafones de los mejores goles del año en Colombia.

No obstante, Kouffaty salió sustituido lesionado tan solo cuatro minutos después de anotar y en su lugar ingresó Juan Guillermo Domínguez. El Carachito jugó el tramo final del primer tiempo como mediapunta y el balón dejó de circular en territorio rival como lo hacía cuando el venezolano estaba en el terreno de juego.

Millonarios perdió el control, pero Equidad no supo cómo aprovechar esta situación

Para el segundo tiempo, Russo recompuso. Domínguez se retrasó unos metros e hizo las veces de interior izquierdo junto a Henry Rojas y delante de John Duque. Por su parte, Equidad adelantó líneas y le creó peligro a los locales, sobre todo por la zona derecha, donde Diego Valoyes puso en apuros a Déiver Machado. Mientras esto pasaba, Millonarios también aprovechó los espacios dejados por el rival, el mismo defecto que lo llevó a perder contra Nacional. Aunque en este caso, lo que buscaron los embajadores fue mandar balones largos para que Ayron Del Valle le ganara las espaldas a los centrales. En esa tarea, el delantero magueño es un especialista e hizo mucho daño, aunque entre el palo y Novoa no le dejaron gritar el gol.

Con el paso de los minutos, la intenciones ofensivas de Equidad se fue diluyendo y Millonarios se hizo del control total del encuentro. Los movimientos de los atacantes azules estaban sincronizados; Domínguez y Rojas, tirados a los costados apoyando los ataques por las bandas, la zona de mayor peligro del equipo local, y la defensa, concentrada cada vez que Equidad trataba de acercarse con Stalin Motta, Diego Álvarez, Carmelo Valencia, Amaury Torralvo y Diego Valoyes.

El 1-0 con el que concluyó el partido deja un buen sabor de boca para Millonarios que tras ver su sueño roto no ha dejado caer su nivel. Los jugadores cada día tienen mayor claridad sobre lo que quiere su entrenador y eso se evidencia en el verde. Frente a Jaguares tendrán la posibilidad de ratificarlo y de seguir ascendiendo en la tabla de posiciones. Por su parte, Equidad acumuló su cuarta derrota consecutiva luego de tener un arranque notable de torneo. Los de Arturo Boyacá denotan serias falencias defensivas y en ataque les está costando un montón generar oportunidades de gol, evidencia de ello es que llevan cuatro jornadas sin anotar.

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