Alberto Gamero está viviendo una pesadilla en Barranquilla. Su Junior cayó estrepitosamente contra Atlético Tucumán, que lo dominó durante todo el encuentro de vuelta, jugado ante más de 30.000 hinchas del decano en el Estadio Monumental José Fierro. Si a ello sumamos que el Tiburón es el colero de la Liga Águila, la situación se agrava. El samario enfrentará, desde hoy y hasta que culmine su paso por el club atlanticense, el mayor reto de su carrera como entrenador: sacar adelante a un equipo totalmente caído.

Ante el Atlético Tucumán, Junior cometió muchos errores y el rival, que leyó a la perfección el encuentro, le dio sentencia a la llave en los primeros 30 minutos de partido

Los argentinos comenzaron a presionar la salida juniorista desde el inicio del partido y allí hicieron daño. Los errores en entrega de Lewis Ochoa y Deivy Balanta dejaron en posiciones cómodas a Aliendro, Zampedri, Menéndez y Barbona, que no dudaron en buscar el empate en la serie desde el minuto uno.

Debemos sumar también que la labor de James Sánchez y Leonardo Pico fue deficiente, pues siempre perdían todos los rebotes con los rivales y cuando tenían el balón lo entregaban mal. El mecanismo de salida de Junior no funcionaba y el equipo recurría a mandarle pelotazos a Ovelar y Aponzá, que casi nunca encontraron apoyos para descargar.

Aliendro, Zampedri, Menéndez y Barbona destrozaron la defensa de Junior

Otro factor que facilitó la labor local y dificultó la visitante fue el trabajo de la pareja de centrales juniorista. Balanta y Pérez estuvieron imprecisos a la hora de referenciar a los rivales cuando entraban al área. Sobre ello debemos resaltar que los laterales y los mediocentros tienen gran parte de culpabilidad. Los primeros porque permitieron que los carrileros argentinos ganaran la línea con mucha facilidad, mientras que los segundos ofrecieron pocos apoyos a la hora de tomar marcas. Aquí debe decirse que esta situación es particularmente preocupante porque Junior jugó casi todo el partido en campo propio.

Al final, el partido concluyó con un 3-1 que tuvo cara de 4-1, 5-1 o 6-1. La tarde fue gris para Junior en su visita al norte de Argentina, pero no por ello todo está perdido. Gamero tendrá que rehacer su equipo y tiene jugadores para hacerlo. El año apenas está comenzando y, a pesar de que el sueño barranquillero estaba en hacer una buena Copa Libertadores, los objetivos están ahora en los torneos locales.

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