Más de 30.000 personas asistieron al estadio Pascual Guerrero para presenciar el primer partido en 1.786 días del América de Cali en primera división. El encuentro, que enfrentaba a los Diablos rojos frente a Rionegro Águilas, supuso además el debut de Steven Lucumí y Ernesto Farías en la máxima categoría del fútbol colombiano.

Para su regreso, América saltó al campo con Carlos Bejarano; Iván Vélez, Juan Camilo Pérez, Éder Castañeda y Jarol Martínez; Camilo Ayala, William Arboleda, Steven Lucumí y Brayan Angulo; Cristian Martínez Borja y Ernesto Farías.  La idea de Hernán Torres era que su equipo tuviera amplitud e hiciera daño por las bandas, con dos laterales muy largos que se juntaran con Angulo y Lucumí, quienes se movían libremente a lo ancho de la cancha para ofrecerse como opciones de pase.

Angulo y Martínez Borja pesaron muy poco en el primer tiempo

América dominó el esférico en la primera mitad y jugó casi todo el tiempo en campo contrario. Sin embargo, el equipo careció de profundidad porque se encontró con una defensa rival muy organizada, liderada por Hanyer Mosquera y John Valencia. El elenco Escarlata solo pudo acercase en un par de ocasiones que Farías pivoteó y recibió faltas en las cercanías del área, además de una cadena de pases con  la que balón se movió por lo ancho de la cancha y terminó en los pies de Angulo que remató y se encontró con una gran atajada del uruguayo Ernesto Hernández.

Rionegro trató de aprovechar los espacios dejados por Arboleda cuando participaba en ataque. Si a ello sumamos que en ocasiones Martínez y Vélez se demoraban en regresar cuando salían,  el elenco antioqueño encontró un terreno propicio para hacer daño y lo logró con Luis Páez y Denis Gómez, principalmente. Allí reaccionó bien Bejarano.

Para la segunda mitad, Jarol Martínez e Iván Vélez fueron claves para que el América fuera más profundo

Desde el comienzo de la segunda mitad, el elenco caleño creó oportunidades. Allí fueron fundamentales los laterales que comenzaron a desbordar y mandar centros para buscar a Farías y Martínez Borja. Este último, impreciso en la primera mitad, también empezó a asociarse más con Lucumí y Arboleda  para hacer que la defensa de Rionegro cediera. En este contexto, el uruguayo Hernández empezó a ser clave para los visitantes por sus atajadas, que ahogaron un grito de gol que los hinchas americanos tienen contenido desde hace cinco años.

La posterior entrada de Jonathan Álvarez, por Brayan Angulo, sumó un dolor de cabeza para la defensa antioqueña porque el exjugador de Huila y Nacional intercaló mucho su posición de mediapunta con la de segundo delantero de Martínez Borja. América se hizo muy peligroso, mandó un balón al palo pero no encontró el gol de apertura del marcador. El equipo insistió por todos los medios mas no logró anotar.

El regreso a primera no fue triunfal pero dejó sensaciones positivas

Hernán Torres dejó plasmado ante Rionegro un retazo de lo que será el modo de juego de su equipo. Las sensaciones son positivas sobre todo si tenemos en cuenta que el América se encontrará en primera división con cerrojazos como el de Néstor Otero. A ello debemos sumarle que el equipo contará con el pasó de las fechas con Anderson Zapata y Jonny Mosquera en el centro del campo, recuperará a Juan Camilo Angulo en la lateral y contará con Juan Camilo Hernández, la gran joya de su ataque.

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