Los grandes personajes dejan marcas en la historia de todas las formas y maneras posibles. La huella dejada en el camino por cada paso dado se expande dejando como resultado una majestuosidad inevitable que rodea al caminante que se sumerge en una gloria eterna gracias a la construcción de una obra de naturaleza única. Mario Alberto Yepes recorrió esa senda como jugador, escribió historia en cada cierre que realizaba al lanzarse al piso y esculpió huellas en todos los campos con todas las camisetas que logró vestir. Hace seis meses decidió lucir un nuevo traje para recorrer un nuevo sendero: el de director técnico con Deportivo Cali.

Su primer semestre en el banquillo azucarero fue de menos a más. Sufrió un inicio convulsionado en donde la inexperiencia goteaba en cada partido, demostrando inestabilidad en el juego y confusión a la hora de gestionar el banquillo para darle un vuelco al desarrollo de los cotejos. Sin embargo, hubo una ruptura significativa para lo que sería el alza futbolística: la aceptación de Mayer Candelo como aquel líder que entraba por los ojos casi como sin quererlo. Tenerlo sobre el campo dejó ver que su silueta permitía manejar el tiempo mientras éste transcurría. Y fueron Patriotas y Tolima (Copa Águila) los rivales que permitieron el escenario para que Mario Yepes se arriesgara por la inclusión del veterano volante. Acción que terminó por llegar de forma paulatina pero la cual fue agradable para todos, pues con el 10 sobre el terreno la mente no pensaba en otra cosa que no fuera la diversión.

Mayer Candelo ilusionó aunque, sin estar bien rodeado, no fue suficiente

Este quiebre fue revelador, pero no decisivo en el devenir, ya que el Deportivo Cali acusó la falta de una segunda línea de volantes con recursos de mayor amplitud en el frente de ataque para blindar a un Mayer Candelo que batallaba cuerpo a cuerpo con la indecisión de su director técnico que tomaba el apartado físico como argumento para alternar a un jugador que en sus guayos traería una respuesta inalterable la cual, de forma tardía, iba a descubrir Mario al optar por darle continuidad a la idea de hacer la banda derecha la fórmula de ataque (cuestión que también implementó Pecoso Castro) al juntar a Palacios-Sambueza-Mayer que terminaron por ser la receta que generaba el poderío ofensivo.

¿Faltaba algo en el Cali para contar con mayor determinación en el frente de ataque? ¿Mario Alberto Yepes requería algo distinto dentro de la baraja? No contar con una ficha sobre la banda izquierda fue uno de los grandes problemas en estos primeros seis meses. El equipo era asimétrico, cojeaba. Si su banda derecha no hacía combustión, todo se iba a menos. Algo que se acentuó por la poca resolutividad contenida en sus delanteros que en la segunda etapa del año 2016 estuvieron fuera de foco (tanto así que se requirió de Benedetti en la delantera).

Nicolás Albarracín y Jown Cardona llegan para ampliar el abanico de posibilidades en creación

¿Dónde radica el cambio para este año en Deportivo Cali? ¿Qué añadió a su mediapunta? ¿Hizo algún pedido exclusivo Mario Alberto Yepes? De entrada la petición corrió por incluir una segunda línea del campo variada, que ofreciera distintas posibilidades para robustecer el andamiaje ofensivo del conjunto. Es por esto que junto a lo que se dispone (Roa, Benedetti, Sambueza y Candelo) se unieron nombres  como los de Jown Cardona y Nicolás Albarracín para modelar un centro del campo para todo tipo de intenciones, estrategias e ideas. Cosa que, dicho sea de paso, la pretemporada ha podido ratificar.

La cantidad de nombres en la mediapunta del equipo azucarero deja prever un asunto positivo o negativo, según de donde se observe. Yepes tendrá de dónde elegir (positivo) para armar su nómina inicialista, pero la congestión en esta zona dará paso a que algunos jugadores aparezcan poco (negativo) y, por ende, tengan limitadas oportunidades para exhibir su calidad.

Dicho esto, ¿qué aportan las nuevas incorporaciones al centro del campo? ¿Dónde están sus mayores virtudes? ¿El llamado de Yepes a qué apunta? Dentro de los fichajes para esta posición hay un nombre que es especial por la naturaleza de sus virtudes: Jown Cardona. El imberbe volante viene de un año que fue extraordinario en el primer semestre donde brilló con luz propia en Cortuluá. La capacidad que atesora para jugar al fútbol es indiscutible. Posee determinación y criterio para ir al frente, desbordar y encarar; facultades invasoras y problemáticas para las defensas rivales. En primera instancia su llegada obedece a la sub-utilización del carril izquierdo. Esa banda debe florecer y fijarlo ahí supondrá un cúmulo de ventajas para el equipo entre las cuales se encuentran deshacer lo previsible de cada posesión, agregar agresividad, llevar peligro de gol y, cómo no, rememorar una relación con Mayer Candelo que sobre el gramado son fuego.

Cardona aportará desborde al Deportivo Cali; Albarracín, técnica

Otro que llegó para hacerse un espacio fue el uruguayo Nicolás Albarracín. La posibilidad de manejar ambas piernas lo convierten en un recurso sugerente, pues no tendrá inconvenientes para moverse por cualquier carril, aportando una condición técnica llamativa que le permite transformarse en asistidor o, tranquilamente, en rematador de acciones sobre el borde del área. La simpleza de sus toques de balón sumados a la constancia de sus movimientos anexa ingredientes al juego del Deportivo Cali que a veces peca de ser lento y anunciado. Acá en territorio vallecaucano deberá irse destapando poco a poco junto a un entrenador que le deberá descubrir y potenciar.

En principio Mario Alberto Yepes cuenta con una baraja de posibilidades suculentas en la segunda línea de volantes: Mayer Candelo, Jown Cardona, Fabián Sambueza, Andrés Felipe Roa, Nicolás Albarracín y Nicolás Benedetti. Todos constituyen un problema, entre comillas, que cualquiera desearía. Deberá sacar provecho de las características que le ofrecen el buffet de volantes que él mismo ha armado con la intención de ver un estilo de juego definido buscando fortalecer su figura como entrenador en el continuo aprendizaje que brinda el deporte del fútbol. Ahora es tiempo de mostrar un crecimiento en su nueva faceta, dar ese paso al frente para hacer saber que tiene un caminar idóneo para dejar un sello propio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *