La selección Colombia saltó al campo del estadio Atahualpa de Quito con el objetivo de ganar sus primeros tres puntos en el Hexagonal final del Sudamericano sub-20. Para ello, Carlos Piscis Restrepo dispuso del habitual 4-4-2 con el que buscaba hacer daño por las bandas con Luis Díaz y Ever Valencia, además de darle libertad a Eduard Atuesta en la mitad de la cancha para que se asociara con los atacantes.

Sin embargo, al equipo le costó producir oportunidades y hacer circular el balón en el primer tiempo. La falta de movilidad de Jorge Obregón y de Michael Nike Gómez, al igual que los excesos de transporte de Díaz y Valencia complicaron la producción de los de Piscis. Ante esto, la tricolor trató de acercarse a la portería contraria con balones largos, que despejaban con facilidad los defensores contrarios.

El equipo perdía rápido el balón, pero lo recuperaba pronto por las dificultades de gestación de Venezuela

Con el paso de los minutos, Colombia empezó a presionar la salida de Venezuela y allí empezó a hacer daño. La opción más destacada fue una jugada en la que Valencia recuperó un balón en las cercanías del área y se lo pasó a Gómez, que remató sin éxito. Pero fue en ese momento, en el que mejor estaba el equipo de Restrepo, cuando la vinotinto abrió el marcador gracias a una mano dudosa en las cercanías del área y a un magistral cobro de tiro libre de Yeferson Soteldo. Luego, el fútbol de la selección cafetera volvió a disolverse y así cerró una primera mitad con muchos altibajos y dudas.

Juan Camilo Hernández reemplazó para el segundo tiempo a Gómez. El 10 de Colombia asumió un rol protagónico desde el momento en el que ingresó y le entregó a su equipo la profundidad que no tuvo en el primer episodio. Si debía retroceder y ejercer de conexión entre Atuesta y los otros atacantes, lo hacía; si tenía que picar a espaldas de los defensores contrarios, llegaba al área antes que ellos, y si debía tirarse a la banda para desbordar, encaraba a los rivales. El Cucho le dio un respiro a Colombia en la parte complementaria.

Hernández también sacó sus dotes de rematador con disparos desde ángulos complicados

De la segunda parte, debe destacarse además el trabajo de Eduard Atuesta, quien hizo las veces de interior por momentos. Allí fue donde se juntó con Hernández y los extremos, y el equipo hizo daño a una Venezuela que, con el marcador en su favor, se replegó y trató de cerrarle los espacios a Colombia.

No obstante, hubo momentos en los que a Colombia le costó generar y luego se le complicó más el encuentro con la polémica explusión del central Carlos Eccehomo Cuesta. En ese contexto, el equipo asumió el riesgo y continuó atacando hasta que alcanzó el empate, tras un dudoso penalti del arquero venezolano sobre Juan Camilo Hernández, que apareció solo en el área luego de ganarle la espalda a los centrales venezolanos.

Hernández anotó su primer gol en el torneo

Juan Camilo Hernández le lavó la cara a Colombia y salvó un empate en un partido en el que los dirigidos por Piscis Restrepo volvieron a dejar muchísimas dudas en términos de elaboración. De otro lado, el equipo dio un paso más en consistencia defensiva y es que, a pesar de que Venezuela le anotó y Cuesta fue expulsado, el Piscis logró consolidar una zaga organizada que le servirá para hacer frente a las falencias de un conjunto que saca resultados positivos pero no convincentes.

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