De la Súper Liga de campeones, el primer título del calendario colombiano, cabe esperar más o menos el mismo escenario año tras año. Con los equipos apenas entrando en el calor de la temporada, el ritmo de juego expuesto se halla lejos de su plenitud. Por lo general, los colectivos muestran una estructura sólida (son campeones al fin y al cabo) que contrasta con el nivel individual de sus piezas, todavía lejos de su mejor versión. El partido de ida de la Súper Liga 2017 fue justamente todo lo contrario: Juan Fernando Quintero, en su ansiado regreso al fútbol colombiano, mostró un estado de forma superior al de su colectivo.

Juan Fernando Quintero le dio al DIM el control del partido

Luis Zubeldía estrenó su pizarra en el poderoso de la montaña con un 4-2-3-1, donde el doble pivote estuvo conformado por Luis Carlos Arias y ‘Goma’ Hernández, y una segunda línea del medio materializada en Christian Marrugo, Juan Fernando Quintero y Hernán Hechalar, haciendo este último las veces de segundo delantero.

Sobre el césped, el juego del Independiente Medellín se apoyó en todo momento en la figura de Quintero, una declaración de intenciones evidente del debutante entrenador argentino. ‘Goma’ Hernández, encargado del primer pase del DIM, orientó la salida generalmente en dirección a Quintero; Luis Carlos Arias adelantaba o retrasaba su posición en sentido opuesto al 10; y, sobre todo, Christian Marrugo rodeaba a la nueva joya del poderoso allá a donde fuera.

De manera que Quintero pudo dar rienda suelta a su chispa, la cual fue, por momentos, incontenible para Santa Fe. De sus botas nacieron varias situaciones de gol que dejaron perplejos incluso a sus compañeros, quienes no pudieron sostener el ritmo creativo del 10.

La ausencia de Jonathan Gómez hizo mella en la ofensiva cardenal

Como resultado, Independiente Santa Fe robaba el balón muy abajo, y demostró que sigue padeciendo a la hora de salir de su propio campo. Con el 3-4-1-2 bastante similar al del equipo campeón, fue sobre todo Daniel Buitrago, el mediapunta en remplazo de Jonathan Gómez, quien careció de la electricidad que Gustavo Costas demanda para la posición.

No obstante, y pese al dominio de Juan Fernando Quintero, Santa Fe logró hilar algunas jugadas en campo contrario. Lo hizo, primero, por un ritmo de juego superior, el cual está al alcance de pocos equipos en la liga. En segundo lugar, y no menos importante, estuvo la actuación del ‘Trencito’ Valencia, quien entendió muy bien cuándo caer a la banda para darle continuidad a los ataques cardenales y, en líneas generales, mostró unos minutos agradables mientras su tanque aguantó.

Quintero retrocedió unos metros sin perder el dominio

Para el segundo tiempo, Zubeldía dio ingreso a Didier Moreno por Luis Carlos Arias en un cambio que se pretendía ofensivo. Con Moreno, ‘Goma’ Hernández tendría vía libre para cargar el área cardenal. Así mismo, Juan Fernando Quintero retrasó su posición hasta la base de la jugada sin perder influencia en ataque y sin que su equipo perdiera el control del partido, una muestra de su impacto en el juego y un recurso interesante para Zubeldía de cara a la temporada que empieza.

Pese al 0-0 en el electrónico, el partido de ida de la Súper Liga dejó grandes noticias de cara al futuro. Por el lado del DIM, es posible entrever cierta voluntad colectiva para que Juan Fernando Quintero sonría en su estadía en la capital de la montaña.

Del lado cardenal, la actuación de José Adolfo Valencia sugiere que Gustavo Costas hablaba en serio cuando se propuso recuperar lo mejor de él. En efecto, la carrera por un puesto en la delantera albirroja está más abierta que nunca.

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