Atlético Nacional salió ileso de Brasil en su enfrentamiento de Copa Sudamericana ante Coritiba. El equipo dirigido por Reinaldo Rueda dominó el partido y a su rival en los primeros minutos. Sin embargo, poco después de la anotación de Miguel Borja, la posterior lesión de Bocanegra y la expulsión de Nájera, el partido se le salió un poco de las manos. Nacional sufrió para mantener la victoria en sus bolsillos, pero logró un empate valioso en su búsqueda por un cupo entre los 4 mejores de Sudamérica gracias a una soberbia actuación de Felipe Aguilar.

Coritiba fue muy permisivo con su rival, no ejercía presión a la salida de balón, mas en su propio campo juntaron una doble línea de 4 y referenciaron con cuidado a Guerra y Macnelly. Coritiba obligaba a que los interiores de Nacional solo recibieran de espaldas, y el equipo de Reinaldo sí que tiene futbolistas para jugar de esa manera -Borja, Macnelly y Guerra-. El primero, empezó a soltar apoyos para pivotear o aguantar la pelota. Lo rodeaban no sólo sus rivales sino también sus compañeros que evitaban cortar la cadena de pases para llegar al arco brasileño.

Guerra y Macnelly fueron receptores entre líneas con poca libertad, sin embargo triangularon para ganar la espalda de los pivotes defensivos de Coritiba -Edinho y Joao Paulo- y seguir la ruta a gol. Así llegó la anotación. Arias encontró a Mac cerca de 3/4 de cancha, éste pivoteó para que recibiera perfilado Guerra y el venezolano condujo el balón hasta Miguel Ángel Borja. Homenaje al juego de Microsoft, Pinball Space Cadet.

Borja llegó al gol número 36 del año

Reinaldo debió reacomodar al equipo tras la lesión de Bocanegra y la expulsión de Nájera en el minuto 30. El juvenil Carlos Cuesta, de 17 años y que había ingresado por Daniel, acabó siendo defensor central junto al inspirado Aguilar. Arias pasó al lateral derecho.

Nacional siguió defendiéndose, y bastante bien, haciendo uso de la pelota. El ataque perdió volumen ofensivo, pero Macnelly encontraba fijado en la banda a Berrío y descargaba en él o lo hacía correr al espacio saltando las líneas defensivas de Coritiba y lograba llegar más rápido al arco contrario pero sin demasiado peligro. Orlando decidía apresuradamente y solo tuvo como opción lanzar centros.

Nacional perdió intensidad en mitad de campo y los brasileños poco a poco fueron arrinconando a su rival

Reinaldo volvió a tocar el sistema de su equipo, sacó a Guerra y dio ingreso a Roderick Miller. Cambió todo: línea de 3 defensores, Arias pasó nuevamente a la mitad de cancha; Borja se recostó sobre la banda izquierda y Nacional quedó sin punta. La idea era mantener la posesión e ir moviéndose en bloque hasta campo contrario. Era solo una idea, al equipo le costó ejecutarla y a la hora de contragolpear, sin un punta definido y que aguantara o pivoteara, Nacional perdía la pelota más rápido y recuperarla tomaba también más tiempo.

Coritiba se fue alimentando y solo encontrando como opción para empatar, lanzar centros de costado

Nacional, sostenido solo por Armani y un imperial Aguilar, lograba así mantener su arco en cero. Los cierres, correcciones y despejes aéreos de Felipe fueron innumerables. Era tal su exhibición que el mismísimo Cuesta se contagió.

Los ataques de Coritiba se hicieron mecánicos: centros de costados, tan mecánicos, que, los mediocentros Nacional se lanzaban al área haciendo las coberturas de algún rival y esperando cazar un rebote. Sin embargo, lo que parecía otro centro, Kazim-Richards lo convirtió en un pase atrás. Luego recibió en solitario y en zona de remate Iago Dias para anotar el empate. Miller había salido a buscar la pelota lejos del área y mientras Uribe llegaba a hacer la cobertura, nadie lo cubrió a él.

Atlético Nacional es el equipo que mejor juega al fútbol en Sudamérica, y así lo viene demostrando en cada una de las competiciones en las que participa. El reto era, hasta hace unos meses, coronarse campeón de un torneo Internacional. Nacional, logró ser campeón de la Libertadores dos años después de haber disputado la final de la Copa Sudamericana ante River Plate en 2014. Ahora, el equipo dirigido por Reinaldo Rueda va en busca de lograr, en un mismo año, los dos torneos que se disputan en el continente. Ya ganó uno, pero debe recomponer y hacer ajustes cuando no tenga la pelota para lograr tal hazaña.

2 comments

  1. Buen análisis, coincido contigo Felipe Aguilar muy fino, elegante y seguro jugando la pelota y aparte impasable. Nacional es un equipo diseñado para proponer y ser protagonista, cuando no tiene la pelota se hace vulnerable…

    1. Seguramente le veremos como titular en la vuelta junto a Henríquez. Ojalá esa posible continuidad le refuerce para demostrar todo el fútbol que tiene. Lleno de confianza es de lo mejor que hay en Colombia.

      Y sí, Nacional con la pelota le hace falta intensidad para recuperar, y si la tiene, se desordena, ahí los rivales sacan mucho provecho. Debe ordenarse mejor sin la pelota, moverse en bloque.

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