Para los entrenadores, las derrotas suponen el escenario perfecto para sacar conclusiones de un equipo tanto a título personal como grupal. Y la excepción no se va a presentar con Gustavo Costas, luego de que Independiente Santa Fe cayera anoche por el título de la Recopa Sudamericana a manos de River Plate. Un partido donde dos descuidos gordos mancharon la imagen del conjunto cardenal y costaron la consagración a nivel de Sudamérica.

Costas pudo sacar conclusiones de sus nuevos laterales, de Pérez y de Osorio Botello

Como primer punto, Santa Fe requiere de un mecanismo, de un jugador o al menos de un dibujo donde sus laterales se sientan auxiliados al momento de asumir el peso que demandan en fase ofensiva. Sin su lateral más asociativo y pausado, caso específico de Sergio Otálvaro, tanto Carlos Mario Arboleda como Dairon Mosquera no les dan tiempo a los futbolistas de adoptar una postura equilibrada con balón. Son dos laterales que suben a la vez como unas balas, que no razonan si retener la carrera o dar el pase atrás para parar y juntarse, y que incitan a buscarlos en un parpadeo. Dicho esto, Santa Fe no puede decidir cómo y dónde perder la bola; se acaba perdiendo por regla y en situación desventajosa. De continuar, requerirán siempre la versión colosal en citas importantes de William Tesillo para sobrevivir.

En segundo lugar, Omar Pérez. El argentino no tiene el físico de hace año y medio que le permitía bajar al círculo central, brindar soluciones y posteriormente acompañar la jugada muy de cerca como opción de pase atrás. El 10 atraviesa por un momento en el que tiene que decidir con exactitud si retroceder una altura, donde sí juega de cara y crea mejorar la jugada, o quedarse más adelante, donde da el toque decisivo o el último para el mismo. Pero para Costas, como en la Copa Libertadores 2015, ya no es la carta que marca el discurso, el camino.

Por último, Humberto Osorio Botello. A base de conceptos ofensivos, el valduparense pone su figura en un estatus de (casi) imprescindible. Partido a partido, su equipo le ofrezca o no ventajas, él se las ingenia para destacar y exhibir su repertorio. Para Santa Fe, que atraviesa un periodo de estabilización, asentar sus ideas sobre el delantero centro suena muy lógico, por madurez, adecuación y respuesta. Y además pensando en la Copa Sudamericana, donde es el vigente campeón y saldrá a defenderlo.

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