Ante todo, Junior es equilibrio. Generalmente se tiende a asociar un equipo con esta característica con un equipo defensivo o, siendo generoso, con uno conservador. Nada más lejos de la realidad. El equilibrio es el armado perfecto dentro de la cancha para que cada pieza de un equipo haga su labor de la mejor manera posible sin que esto afecte negativamente al conjunto. Esta definición excede a los sistemas y hasta a las renombradas ideas, de manera que un equipo puede ser equilibrado con tres delanteros o con cinco defensores netos, si es que las características de la plantilla así lo demandan y lo permiten. Un equipo no es equilibrado si por defenderse mucho ataca poco y mal, ni si por atacar desmedidamente concede ocasiones de gol fácilmente. De manera perfecta este concepto por supuesto que no existe, pero quienes reducen el margen hacia ese centro imaginario son los que se acercan a la victoria. El Junior de Barranquilla lo hace.

Alexis Mendoza como ejemplo de la superación del debate ofensivo-defensivo en el FPC

Elegir sobre qué jugadores recargar responsabilidades no es una tarea fácil porque requiere conocer cada rincón de fútbol que tiene la plantilla. La forma en la que Junior juega con la pelota invita a pensar que esta tarea el entrenador la hizo a la perfección. El equipo de Alexis tiene mecanismos para jugar, ya sea con la pelota al pie o con envíos largos, que involucran a todos sus jugadores. Un rombo define la forma de atacar de este Junior finalista: Luis Narváez, James Sánchez, Jorge Aguirre y Vladimir Hernández son sus aristas.

Narváez como cinco del equipo juega más retrasado, ubicándose casi al lado de los centrales y dando una mano en la salida del balón, acción liberadora para los demás. Un tanto más adelante están Aguirre y James Sánchez ofreciéndose para ganar el territorio central, y en las cercanías del área está Vladimir, que hiperactivo y anárquico puede aparecer en el medio campo recibiendo de los centrales o del propio Narváez. ¿La razón? Porque puede. Es un mediapunta que ya desordena tan sólo moviéndose. Alexis Mendoza no maniata a sus futbolistas. Por el contrario, los deja ser aunque sólo obliga una condición: el espacio liberado debe volver a ocuparse siempre por alguien.

En el caso de Vladimir y su movilidad el elegido es James Sánchez, un volante box to box que además cuenta con la técnica necesaria para jugar entre las líneas enemigas y no perder la pelota. Una maravilla. Por último y casi más importante, Jorge Aguirre. El paisa es el equilibrio en sí mismo, porque un jugador como Vladimir necesita un contrapeso exactamente del lado opuesto, que se cierre y se abra según convenga. Un jugador cuya característica es hacer un poco de todo y al final no ser nada. Como Vladimir. Como el rombo, porque sin Narváez no puede haber James Sánchez y sin Jorge Aguirre no puede haber Vladimir Hernández. De esto se trata un equipo de fútbol.

3 comments

  1. Hola, Carlos

    Coincido en mucho de lo que comentas pero desde la baja de Guillermo Celis por su convocatoria a la absoluta, el equipo ha cambiado en muchos mecanismos. Antes los tres elementos que daban pases abajo eran los centrales y Celis. Ahora, sin él, Narváez ha tomado la bacante posicional. Pero sólo eso: posicional. Él se aleja en la salida y le encarga toda esa labor a Sánchez. De que James la toque más abajo o más arriba depende del repliegue rival. Para resumir: la salida de balón es prácticamente de James Sánchez, quitándole peso a los mismísimos centrales que han mostrado cierta creatividad, altura y valentía.

    En lo restante, lo que dije en el párrafo anterior: concuerdo plenamente. Sin Luis Narváez, no estaríamos observando la versión actual de James Sánchez; es aceleración, es verticalidad, es imaginación, es toma de decisiones. No le huye nada.

    1. Ricardo, espero que esté todo bien.

      Bueno, él se incrusta entre los dos centrales, se ofrece y como mínimo cambia la orientación de la salida, aunque lo he visto dar algún cambio de orientación o un pase hacia adelante, lo que ya es dar una mano. A eso me refería. No es inútil en esa fase del juego. No quise decir que él era la salida de Junior, así que creo que coincidimos solo que tenía que hacer ese matiz. Ahora, creo que Alexis tiene que explotarlo más, al final la salida no es de un solo jugador y si le creas lineas de pase claras yo creo que puede ser más útil si cabe. Que al que yo quiero con la pelota en los pies es a James está claro, pero lo quiero a una altura diferente a la de Narváez. En mi opinión, las jugadas en las que James se hace cargo Junior pierde un tiempo, pierde territorio y ataca peor, porque justamente pierde a James más adelante. Estoy apuntando a un escenario ideal de lo que considero que este equipo puede hacer, partiendo de que coincido completamente en lo que usted me dice.

      1. Entonces yo acá veo una oportunidad para el DIM poder ser el DIM. Si se atreve a robar arriba, va a obligar a James Sánchez a sacar el balón y, como dice Carlos, el Junior va a perder calidad en ataque.

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