Hay noches en que se aleja. Se aleja tanto que parece inalcanzable. Parece imposible. Leonel lo sabe, le han dicho. Le han contado que es terca, mezquina, y que al final siempre rehúye. Ha pasado un lustro y nadie la ha pretendido tanto como el DIM. Pero al final ella siempre rehúye. Leonel lo sabe, le han dicho.

En la cancha del Doce de Octubre, la sexta estrella del DIM quiso escaparse de nuevo. Sin justa razón, de nuevo. Leonel Álvarez había tomado todas las precauciones del caso. Apeló al oficio de Hernán Hechalar para contener a Jown Cardona. Preparó a William Parra para ahogar a Mayer Candelo. Enseñó a Hernán Pertuz a anticiparse a Miguel Borja.

La calidad defensiva del Medellín no es la misma sin Daniel Torres

Aunque Leonel Álvarez había preparado todo a la perfección, la anhelada sexta estrella le recordó que sus centrocampistas no son tan buenos como Daniel Torres. Leonel Álvarez fue condenado por lo único que no estaba a su alcance. La sexta estrella es impecable, y si tiene algo que cobrar al DIM, lo cobra. Leonel lo sabe, le han dicho.

Así fue como se filtró un pase que Daniel Torres jamás hubiera permitido. El destinatario, Miguel Borja, dejó regado en el camino a Andrés Mosquera, que se la jugó toda cerrándole el paso a su pierna hábil. Lo había ensayado toda la semana. Pero Borja lo engañó: se escapó por el lado opuesto y culminó un gol de antología.

Para el segundo tiempo, Hechalar volvió a la delantera y el DIM fue superior

Todo conspiraba en contra. Era un destino fatalista que Leonel sabe, le han dicho. Pero él se rehúsa a creerlo así. No tuvo problema en reconocer que Borja es incontenible, pero no por ello se vio perdido. Leonel Álvarez no tiene un Miguel Borja, pero tiene a un Christian Marrugo con la energía de un adolescente; un Leonardo Castro ambicioso y sagaz; un Hernán Hechalar con la misma hambre de gloria del primer día. Independiente Medellín no miró más a Miguel Borja y fue al frente. El poderoso reclamó lo que le corresponde por derecho propio: la sexta estrella, la que Leonel Álvarez viene buscando, digan lo que le digan.

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