El Atlético Nacional de Reinaldo Rueda está pasando por sus horas bajas en la Liga Águila. De los últimos doce puntos posibles, el equipo solo ha obtenido cuatro. Sin lugar a dudas, el hecho de tener prácticamente dos nóminas, una para el torneo local y otra para la Copa Libertadores, ha sido determinante porque a pesar de que la idea del entrenador siempre sea la misma, la ejecución varía dependiendo de los hombres que estén en la cancha.

Frente a Patriotas, Rueda mandó al gramado del estadio La Independencia su habitual 4-2-3-1, con el que busca explotar la velocidad de sus extremos a través de toques precisos de primera intención. Sin embargo, la idea no funcionó y al equipo le costó gestar oportunidades de gol durante todo el partido. Eso se debió a varias dificultades.

Nacional venía de perder 1-2 el clásico antioqueño con el Medellín y Patriotas, 3-2 con Fortaleza

La primera fue que el mecanismo de salida habitual de Nacional no funcionó. El balón no le estaba llegando a Macnelly Torres, a Marlos Moreno y a Andrés Ibargüen. Los defensores mandaban el balón lejos o erraban en la entrega. Los pivotes, Rovira y Arias, tampoco lo hacían bien, ya fuera porque transportaban mucho el balón o eran imprecisos al deshacerse de él.

Patriotas comenzó a aprovechar eso, sobre todo con Leonardo Pico que recuperaba y siempre le pasaba el balón a algún compañero que estaba entre las líneas rivales.  A pesar de esto, los locales tuvieron dificultades para ser profundos. En esa zona del campo también predominaron las entregas fallidas y la lentitud de ejecución. Ahí la defensa se recomponía rápido y sin problemas.

Diego Álvarez tenía que tirarse unos metros atrás para buscar el balón y tratar de encontrar a sus compañeros a espaldas de la defensa de Nacional

La segunda dificultad para los dirigidos por Reinaldo Rueda fue la pasividad defensiva, que le costó los dos goles de Patriotas.  El primero se dio tras un tiro al palo en un cobro de esquina en el que los defensores pierden las referencias y Edis Ibargüen remata sin dificultad entre dos jugadores de Nacional. El segundo es un rebote que le queda con mucho espacio a Mauricio Gómez, quien se tomó su tiempo para rematar al ángulo inferior izquierdo de la portería de Cristian Bonilla.

Pero el talento de Marlos Moreno volvió a ser determinante. Si bien el juvenil no apareció mucho durante el partido, en la única vez que logró hacerlo con claridad se deshizo gracias de tres rivales dentro del área por potencia, y luego le pasó el balón a Macnelly, que anotó el 2-2 al final del primer tiempo.

El empate dejó comprometida la clasificación de Patriotas que quedó a dos puntos del octavo, el Deportivo Cali. Nacional, a su vez, quedó en el tercer lugar. Y es que a pesar de ya estar clasificado a los playoffs y ocupar un puesto alto en la tabla de posiciones, los dirigidos por Rueda estáb en sus horas más bajas. Para salir de ahí, el entrenador tendrá mucho por recomponer en muy poco tiempo.

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