Los primeros pasitos de Andrés Felipe Roa por primera división se dieron como mediapunta, por detrás de Harold Preciado y Miguel Murillo. La sensación, en ese entonces, era de un futbolista sumamente activo en tareas constructivas, aunque inclinado a la resolución. No se aburría de pedirla, de mostrarse, de asumir galones en un momento donde el Deportivo Cali de Fernando Castro no era reconocible. Su debut se segó con una roja que evidenciaba el enorme temperamento de un chico talentoso y prometedor.

Hace un año, Roa parecía ser un jugador destinado a resolver en metros finales

Ha pasado más de un año de aquel debut ante Alianza Petrolera por Liga Águila. Y el efecto aún no se borra: hizo ver al mejor sistema defensivo del balompié colombiano como una nada. Era imposible frenarlo sin cometerle falta. Evidentemente, no mejoraba la jugada, pero su presencia bien arriba ya mejoraba al Cali, que jugaba muy lento. Un Cali que, por cierto, todavía no vivía las exhibiciones de Borré. Pero hoy estamos ante otro Roa. Hoy estamos ante un mejor Roa.

Cada acción de Roa es superior para los defensores rivales, sobre todo para el lateral derecho de turno. Actualmente, Roa administra muchos recursos, entre ellos cambio de ritmo, arrancada, desborde, sensibilidad asociativa, sentido para meterse y permitir al lateral pasar, entre muchas otras. Andrés Felipe llega a la sub-23 con la carta de revolucionar y acelerar cada ataque dirigido por Juan Fernando Quintero. De él dependerá, sobre todo sin Borré, que el ritmo de los mismos cambie. Quintero agradecerá su velocidad para jugar con balón. Son las dos armas ofensivas.

No podemos dejar pasar el poso creativo que está ganando en el Deportivo Cali. Es cierto que un equipo con la creatividad finalizadora de Fabián Sambueza, la magia de Rafael Santos Borré y los goles de Harold Preciado no debería tener un solo foco de atención. Sin embargo, Roa está consiguiendo esto con una reflexión en su pico evolutivo que le permite tener un radio de acción 20 metros más amplio. Amén de Roa, el Cali elabora en el mediocampo. Amén de Roa, el Cali avanza escala tras escala sin saltear líneas. Él es quien sube la pelota. Él es quien da continuidad.

A la fecha, Roa es un generador de juego. Futbolista más completo

En la ida, Carlos Restrepo no le entregó el mejor contexto al sabanalarguero. Recostado en la derecha, perdió tanto naturalidad entrando al juego interior como tiempo en el control hacia dentro del balón. Quintero intentó compensarlo cayendo a la banda para permitirle así ocupar el carril central. No obstante, Roa demostró que ha perdido lecciones como mediapunta por su nueva colocación de ‘falso extremo’. ¿Nuevamente Piscis prescindirá de sus condiciones en la banda izquierda? ¿Preferirá el entendimiento con Helibelton Palacios en el club para ahorrar unidades de trabajo en la Selección? ¿Será el Roa verdiblanco o el de hace cuatro días?

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