Juan Fernando Quintero no viene jugando, y para la sub-23 eso cambia todo. Por obvios motivos. El antioqueño es una figura que en su forma más pura exige muchos toques, mucha libertad, y mucho control; y no queda claro que, hoy por hoy, él esté listo para asumir ese rol. El seleccionador enfrentará un dilema: ¿darle poder a un Quintero en duda o limitarse a una versión más contenida del futbolista? Pero ese es solo un conflicto de varios a los que se enfrentará el Piscis Restrepo en un equipo que, sin una figura central tan absorbente, no cuenta con mucha definición.

Por el mismo motivo, es difícil decir con certeza lo que planteará la sub-23 en materia táctica durante el partido de repesca para los Juegos Olímpicos ante Estados Unidos. No obstante, con la convocatoria lista y repleta de futbolistas con ritmo competitivo, queda claro que hay varias figuras que están listas para dejar una marca y comenzar a impactar, desde abajo, una nueva generación.

Acá discutiremos algunas de ellas:

Harold Preciado

Uno de los grandes artificios del Pecoso Castro en el Cali. 21 goles en el 2014, y 25 en el 2015: cifras absurdas. Una locura, particularmente, para un futbolista con 21 años. Preciado sabe marcar y de eso, no cabe la menor duda. Pero también hay que acotar que sabe hacer más.

Ya habló Carlos Cortés sobre la importancia de su primer toque:

Harold es especialista, como ya se dijo, en recepciones diagonales para apoyar, pero hay que verlo utilizando su cuerpo bajando balones y pivoteando un envío largo. Un espectáculo.

Y sobre su movimiento:

Como no se le puede calificar sólo como un nueve de área, hay que evaluar su relación con las fases del juego. En transición ofensiva, su carrera para estirar el ataque en ruptura empieza cuando el balón está en la línea de volantes ofensivos, no antes, no después. No es un detalle menor: demuestra dominio del contexto de su equipo y conocimiento del espacio en el que se debe mover.

Preciado suele equivocarse en el pase, y en su toma de decisiones hay varias debilidades, pero por suerte cuenta, tanto en la sub-23 como en el Cali, con un compañero que le ayuda a componerlas.

*Leer Uno Para Todos

Rafael Santos Borré

¿El proyecto de delantero más importante del país por el momento? Posiblemente. Las capacidades técnicas y finalizadoras de Borré lo sacaron al estrellato hace un par de años; no obstante, su potencial ha cobrado relevancia en los últimos meses, al revelar un futbolista mucho más complejo. Borré tiene la habilidad técnica y mental para ayudar a solventar el fútbol que se acerca al área rival. Para cambiarlo e inyectarle coherencia. Y más importante aún: a él le gusta. Así nos lo contó hace meses en una entrevista con Eduardo Ustáriz:

(Me gusta jugar) como ‘9’ porque de ’10’ siento la responsabilidad de sacar al equipo desde atrás, de alimentar a los delanteros y no me siento cómodo. En cambio, si a mi me dice juega de ‘9’ y retrásate yo soy feliz porque me gusta mucho hacer jugar al equipo, pero también me gusta estar ahí en el momento de terminar las jugadas.

¿Recuerda a Teo? Quizá. Poco a poco más y más. Y, como ha demostrado la historia reciente, un futbolista de ese calibre puede llegar a ser vital para la selección absoluta en un futuro cercano. En el presente, para la sub-23 pudiera ser absolutamente esencial. Sobre todo, si no está Quintero a tope, el barranquillero supone un vínculo clave para mejorar a los demás. Cortés, nuevamente:

Santos Borré. ¿Qué decir que no se sepa ya? Entre los dos se reparten el juego de recepciones y continuidad del ataque. Borré es mejor futbolista que cualquiera que lo pueda acompañar y eso hace que las intervenciones de Preciado sean más detalladas. El barranquillero acapara más terreno y más balón, pero del iceberg siempre se ve solo un trozo. Preciado es un delantero completísimo y constante en su rendimiento. Cuando combinan son capaces de jugadas maravillosas, pero a Harold no se lo dimensiona lo suficiente porque Borré es tan bueno que le ahorra desgaste, trabajo y lo hace ver como un delantero centro puro. Así sea más que eso.

*Leer Entrevista a Rafael Santos Borré

Jarlan Barrera

¿Existe la posibilidad de que no actúe como titular? Seguramente. Sin embargo, la presencia de Jarlan en cualquier discusión sobre este equipo es irrefutable, debido a la amplitud de su zona de influencia cuando éste toca el césped. A su capacidad para tomar riendas. Entre los once convocados, en perfil, Barrera es seguramente el futbolista más parecido a Quintero: otro enganche muy técnico y exigente con respecto al presupuesto del balón. Eso sí, es un futbolista que se siente mucho más cómodo en los metros finales del terreno. Hace unos meses escribí esto al respecto:

Jarlan, vale acotar, es algo muy distinto a Michael (Ortega). El segundo busca aportar más al trámite, fijando como enganche; el primero, sin embargo, busca más la recepción adelantada, llegar al área y encarar. … Barrera brinda a Junior más soluciones que propuestas; y en ese sentido, se parece más a Macnelly Torres.

Claro, con Jarlan queda otra duda: su ritmo de juego. Obviamente, el jugador no está acostumbrado a un ritmo de competencia como el que se disputa en Europa, y su nivel, tanto en club como en selecciones juveniles tiende a fluctuar mucho. Eso sí, el mejor Jarlan no sólo exige cambios del equipo, sino que también se los provee de vuelta en la forma de goles estrambóticos y asistencias. En pocas palabras, la participación del sobrino del Pibe Valderrama en cualquier momento supondría, con total certeza, un cambio sustancial para el equipo. ¿Para bien o para mal? Pues, eso dependerá de su disposición en ese momento, y en ese lugar.

*Leer La Carta de Jarlan

Wilmar Barrios

El centro del campo pasó a ser la mayor incógnita para este equipo en el momento en el que Guillermo Celis y Sebastián Pérez fueron anunciados como parte de la convocatoria para la Selección absoluta que competirá simultáneamente. Y el asunto tan solo se complicó cuando quedó claro que Jefferson Lerma tampoco estaba entre la lista de los 25. De los futbolistas llamados a ocupar el rol de los mediocentros, el único que aparece en la convocatoria es Wilmar Barrios, quien, por eso, podría ser el futbolista más vital para el equipo.

Barrios, quien ya ha sido llamado alguna vez para jugar con la de mayores, ha asaltado el fútbol profesional colombiano con tan sólo 22 años, convirtiéndose en uno de los mediocampistas más dominantes de la primera división. Eso tiene mucho que ver con su derroche físico, a la par de su sacrificio y sus capacidades, tanto mentales como técnicas, para defender la zona. No obstante, su trabajo con el balón es lo que lo ha hecho dar el salto en la jerarquía. Wilmar no es un futbolista sumamente creativo, pero es un as muy pulcro para recibir el primer pase y prolongar el juego. En Tolima, por ejemplo, explicó alguna vez Karlz Villalba, Wilmar es un eje vital:

Wilmar Barrios es el eje de este equipo, otorga el equilibrio en defensa y el pase a ras de piso tan difícil pero que ejecuta de manera sencilla lo que disminuye el riesgo de sufrir en defensa y una mala salida que se convierta en peligro para su equipo.

Andrés García también profundizó, en este medio, sobre esa cualidad:

El nacido en Cartagena tiene, como una de sus principales cualidades, la capacidad de resolver el puzzle mental con una rapidez envidiable, toma decisiones velozmente y las ejecuta bien. No se le puede pedir que eluda a tres jugadores en zona central para salir jugando, pero fácilmente puede llevar el balón a los últimos metros de la cancha con pases cortos y a ras de suelo. Aguanta bien la presión, indispensable para una buena salida desde atrás, a la hora de recuperar el balón es bastante agresivo, puede generar algunas faltas, pero evita a toda costa que reciban a su espalda.

Aunque lo bueno no viene sin algún defecto. García, otra vez:

Normalmente está muy pendiente de las coberturas a sus compañeros pero esto le genera tal vez su falencia más grande, en muchas ocasiones pierde su posición de eje en el centro del campo y le cuesta recuperarse posicionalmente, eso sí, cuando logra centrarse en su posición sin tener que verse obligado a desplazarse mucho hacia los costados se vuelve un elemento importantísimo para mantener la posesión.

*Leer Sin Polo a Tierra

*Leer Wilmar No Se Complica

Roger Martínez

Para finalizar la lista, Roger Beyker Martínez. El cartagenero ha gozado de menos cobertura mediática que sus compañeros, debido a que juega en Argentina, pero en los últimos meses ha tenido un par de partidos escandalosos, que no se han ido desapercibidos. Roger hace las cosas distintas a los demás. Confía. Sus goles, a menudo, son estrafalarios. Sus corridas, inspiradoras. El potencial del hombre de 21 años ha venido retumbando en Sudamérica, pero su presente, lo que nos incumbe en el momento, también comienza a hacer ruido. Carlos Cortés lo analizó hace apenas días:

Roger Martínez es en sí mismo el valor de ese espacio sin ocupar. Un futbolista con las características típicas de un segunda punta clásico: desmarques hacia las bandas, ocupación de zonas libres, movimiento constante al servicio del delantero centro, líneas de pase, cambio de ritmo con la pelota pegada al pie y, por si faltaba algo, una vez la jugada progresa y madura lo suficiente, capacidad anotadora.

Lo más probable es que Martínez sea titular. Asumiendo que vaya como titular Quintero y que esté Preciado fijando el área, la utilización de los espacios será clave, y por ende, también lo será un futbolista que sabe maximizar la utilización de los mismos. Más aún, si los problemas por lesión continúan para Rafael Santos Borré.

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